La intención de abandonar la dirección ejecutiva de la firma que Miuccia Prada y Patrizio Bertelli llevaron a lo más alto tiene razones de paso, tanto para el matrimonio italiano como para la marca: «Este relevo generacional es un paso fundamental para contribuir a la evolución del grupo y para facilitar la sucesión del futuro líder, Lorenzo Bertelli [hijo de la pareja]».

Estas palabras llegaron en forma de comunicado y adelantaban la intención del matrimonio de poner en marcha el cambio en la cúpula de la empresa, renunciando así ambos a la dirección ejecutiva de Prada para que sea el primogénito de la pareja quien herede el impero creado por sus padres.

La decisión, que será refrendada este 26 de enero, en junta ejecutiva, ya ha empezado a tomar forma con los primeros pasos dados tanto por Prada como por Bertelli. Más concretamente, fue el paso mes de noviembre cuando la maquinaria se puso en marcha al nombrar CEO de Prada a Andrea Guerra, antiguo jefe de Luxottica, con la única intención de «optimizar el cambio de liderazgo de Prada».

Según este movimiento, será Guerra el encargado de preparar el terreno a Lorenzo Bertelli, quien se convertirá en el máximo responsable de las operaciones de la empresa, cargo que le corresponde por ser el primogénito del matrimonio formado por Miuccia y Patrizio, tal y como les ocurrió a ellos en 1978, año en el que cogieron las riendas de la empresa familiar que Mario Parada fundó en 1913.

El trabajo de Guerra es garantizar que la sucesión a Lorenzo Bertelli, antiguo piloto de carreras e integrante de Prada desde el año 2007, como director de comunicación digital, sea lo más ligera posible y, sobre todo, que no perjudique el excelente estado económico y de reconocimiento de la firma.

Entre las tareas de Lorenzo estará mantener la marca obtenida por sus padres: empresa billonaria cotizada en Bolsa desde el año 2011 y cabeza de grupo de otras firmas italiana, no necesariamente todas dedicadas al sector de la moda de lujo. A pesar de la entrada en juego de Andrea Guerra, la decisión del nombramiento de Lorenzo como cabeza de Prada se tomó ya hace unos años, cuando el piloto de carreras de rallies anunció su retirada de esta profesión y entró a formar parte de la empresa familiar, primero como director de comunicación y después como miembro de la junta directiva.

Otro de los pasos que señalan el inminente cambio generacional en Prada es el anuncio de Raf Simons como director creativo de la casa, cargo ocupado hasta ahora por la propia Miuccia. A su vez, el reciente cierre de la marca homónima de Simons podría indicar la intención de que el diseñador tenga una larga estancia en la italiana como máximo responsable de las colecciones de la firma.

Muchos pasos dados en poco tiempo que indican la salida abierta de Miuccia y Patrizio tras 45 años de liderazgo.