Cuando el pasado mes de abril Victoria Federica visitó a su abuelo, Juan Carlos I, en Abu Dabi y posó con unas zapatillas Golden Goose, se abrió la “Caja de Pandora”. La firma italiana de la estrella con una punta tapada no ha querido desaprovechar el tirón de la hija influencer de Elena de Borbón y Jaime de Marichalar; y ha decidido entrar en una guerra legal contra aquellos diseñadores españoles que usen una estrella en cualquiera de sus creaciones: Golden Goose quiere este símbolo en exclusiva.

Fue a través de una misiva a varios jóvenes diseñadores españoles como la marca italiana pidió retirar del mercado todas aquellas creaciones en las que aparezca una estrella. Aunque el contenido de la carta no ha trascendido a los medios, Carlos Aránguez, director de Aránguez Abogados (el bufete encargado de defender a los jóvenes diseñadores), la califica como «legalmente amenazante». ·Esta multinacional italiana se quiere apropiar en exclusiva de ellas (de las estrellas). Golden Goose era prácticamente desconocida en España, hasta que la nieta del rey emérito realizó un posado con su abuelo», añade Aránguez.

«Las estrellas están de moda. Muchos jóvenes las usan en sus calzados y sus prendas de vestir, pero Golden Goose ha iniciado en España una campaña de denuncia contra todos los diseñadores que incluyen estrellas en sus zapatillas», continúa el abogado. Es por esto que su bufete ha lanzado la campaña «Las estrellas son de todos», con la que busca fomentar que un símbolo universal no sea propiedad en exclusiva de una marca.

En el mundo de la moda, este tipo de guerras entre marcas por los diseños son muy frecuentes. «El objetivo de estas demandas es la protección de la propiedad industrial de las creaciones (diseños, modelos, patentes…). En moda, los intangibles de una marca pueden suponer un valor económico muy elevado», asegura la consultora de Llorente y Cuenca, Lara Martín Molina, especialista en comunicación en procesos judiciales. «Sin embargo, el inicio de estas batallas judiciales suele llevar también aparejadas intenciones relacionadas con la imagen y reputación de las marcas».

Martín Molina cita como ejemplo el caso de Adidas, que «ha demandado en numerosas ocasiones a otras empresas, como H&M o Marc Jacobs, entre otras, alegando la exclusividad de uso de sus tres bandas características. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó en 2019 que dichas bandas no tenían un carácter distintivo que permitiera el uso en exclusiva por parte de Adidas».

Hablamos de pleitos entre diseñadores de renombre y grandes marcas de moda, mundialmente conocidas. Pero en este caso, la firma italiana va contra jóvenes diseñadores y emprendedores de la moda a los que aún les queda un largo camino por delante. «Lo irónico de todo este contencioso es que alguno de estos jóvenes diseñadores españoles me ha comentado que su sueño profesional es conseguir trabajar para una gran marca de la moda como, precisamente, Golden Goose», añade Carlos Aránguez.

A pesar de ello, Aránguez concluye con una invitación «a todos los diseñadores que quieran usar estrellas y hayan recibido una carta amenazadora a que se unan a nuestra plataforma, en la que les representaremos sin ningún tipo de coste, ya que asumimos este caso pro bono [gratis]».

Las Golden Goose son zapatillas de poca suela y aspecto estropeado y sucio, que hacen furor entre multitud de celebrities. Con cierto parecido a las Converse —que, por cierto, también llevan una estrella—, los modelos más baratos de estas zapatillas rondan los 250 euros (las de Victoria Federica valen unos 700 euros; y las que llevaba su prima Irene Urdangarin en el mismo viaje, 400 euros).