En la parte Norte de Lanzarote se encuentra La Casa de Los Naranjos, uno de los hoteles más acogedores y especiales de la isla. Recibe su nombre de los 30 árboles frutales que pueblan la zona ajardinada que precede la fachada de una señorial casa de 200 años que tiene la categoría de monumental dentro del Registro de Patrimonio del Cabildo de la isla.

Fue la mezcla de romanticismo, lujo y cierta decadencia del edificio lo que llamó la atención de José Antonio García cuando la vio en estado de semirruina durante unas vacaciones en Lanzarote. El flechazo fue inmediato (y eso, a pesar de no poder visitarla en ese momento): García, un ingeniero zamorano que trabajaba como directivo en una multinacional del sector de la construcción y los servicios, decidió dar un giro de 180º a su vida y lanzarse a la aventura hotelera.

A su vuelta a Madrid concertó una cita con el ayuntamiento del municipio, y los departamentos de turismo y patrimonio del Cabildo de Lanzarote para volver al cabo de una semana a entrevistarse con ellos y plantear la viabilidad del proyecto. En cuestión de días tenía la vía libre y la compra estaba hecha. Pero aún quedaba mucho trabajo por hacer: los techos de madera de la casa estaban caídos, los muros de piedra agrietados y la carpintería carcomida.

La rehabilitación se planteó en dos proyectos, uno urgente para consolidar la estructura del edificio y evitar la ruina total de la casa. En esta fase se intervinieron los muros de piedra, los techos de madera, y el sellado de la envolvente del edificio. Y el segundo, en el que se habilitó el inmueble como un hotel, se prestó especial atención a conservar la esencia del edificio, respetando los espacios, estructuras, formas, materiales y colores.

Dentro de las piezas del mobiliario también se conservan algunas de la casa original, aunque la mayor parte ha sido adquirido en anticuarios madrileños. Se trata de clásicas piezas de madera hechas en Europa y que combinan a la perfección con el diseño del hotel.

El resultado ha sido excepcional. Tanto que La Casa de Los Naranjos ha obtenido la calificación oficial del Gobierno de Canarias de “Hotel Emblemático”. Sin duda, en la isla hay pocos lugares tan especiales para alojarse y poder disfrutar de Lanzarote desde el lujo y la comodidad de una acogedora casa con historia.