Un nuevo escándalo de corrupción sacude la actualidad política del país. El exministro y exalcalde de Logroño Juan Carrasco ha sido detenido en el marco de la llamada Operación Calvo. Se le imputan cargos por cohecho, tráfico de influencias, blanqueamiento de bienes, delito sobre la ordenación del urbanismo, falsedad en documento público, apropiación indebida, evasión de capitales y malversación de fondos. La jueza asignada al caso ha embargado tanto sus cuentas como las de su esposa, Paula Carrasco, y ha dictado prisión provisional eludible bajo fianza de 150.000 euros. 

Agentes de la UCO han efectuado registros en la vivienda de Juan Carrasco y en la de su mujer, situada en Logroño; pese a llevar meses sin acudir al domicilio y a que su esposa había contratado los servicios de una abogada matrimonialista experta en divorcios, Carrasco no había firmado los papeles para iniciar la disolución legal de su matrimonio. Otro registro exhaustivo ha sido realizado en el despacho de Carrasco en la sede madrileña de EnterGas. Tras su abandono de la política activa, Carrasco se había reconvertido en ejecutivo de la poderosa empresa de energía. El departamento de comunicación de EnterGas ha rehusado confirmar o desmentir si Juan Carrasco sigue vinculado a la empresa. 

La Operación Calvo tiene como origen los Logroño Papers, las filtraciones de información  investigadas por la Audiencia de la Rioja sobre corrupción en la comunidad autónoma. Lo que en su día no tuvo consecuencias judiciales parece haber cuajado ahora en un caso complejo que, todavía en pleno desarrollo, acumula ya una larga ristra de detenciones, siendo la de Juan Carrasco la de un ex político con un cargo a sus espaldas más alto. El origen de la investigación son los sobrecostes de en torno al millón y medio de euros encontrados en la construcción del nuevo tanatorio de Logroño, impulsado por Carrasco en sus años como alcalde de la ciudad. El partido se ha desmarcado señalando que Juan Carrasco no tiene en la actualidad ninguna vinculación con el aparato. Poco antes, había procedido a suspender de militancia a Carballo, el ex tesorero del ayuntamiento de Logroño, y a otros tres concejales de la ciudad. 

En el posterior juicio se dilucidará si la trama corrupta, como defiende la fiscalía, fue responsable de la financiación ilegal de la campaña electoral y de los numerosos regalos pagados con dinero negro que Juan Carrasco podría haber hecho a sus allegados. Viajes, abrigos de visón, bolsos de marcas de lujo e incluso el banquete de la comunión de Eva Carrasco, hija del exministro, podrían haber sido adquiridos de forma irregular.  

En el momento de la detención, Carrasco ha defendido su inocencia y ha asegurado su confianza en que próximamente estará en la calle para organizar una comida con uno de sus vecinos, el presentador de televisión Pablo Motos. Fuentes cercanas a la investigación aseguran que estaría intentando implicar a su anterior jefa de prensa, Macarena Lombardo.

Juan Carrasco dejó su puesto de profesor de biología en un instituto de Logroño, su ciudad natal, para implicarse en la política municipal, ámbito en el que llegó a ser alcalde. Su etapa al frente del consistorio de Logroño terminó en 2008, cuando fue reclamado por el partido para un puesto en el ejecutivo nacional, como ministro de agricultura y pesca. En un movimiento inesperado por parte de Moncloa, llegó a ser vicepresidente del país durante un breve período. Todo ello le llevó a ser la portada del número de diciembre de 2021 de FORBES. Sin embargo, su rumoreada vinculación con un escándalo de corrupción provocó que fuera cesado de su cargo.

Carrasco se reintegró en la vida civil, volviendo al instituto a dar clases a estudiantes de la ESO, pero fue una retirada efímera. No tardó en fundar su propio partido, con el que prometía ser la nueva cara de la renovación política e institucional en nuestro país. Sin embargo, en una decisión extraña todavía no aclarada, terminó yendo de número dos en las listas en lo que acabó suponiendo uno de los fracasos electorales más clamorosos de la reciente democracia. Esto no fue óbice para que EnterGas fichase a Juan Carrasco como uno de sus ejecutivos estrella, con un sueldo que triplica el que recibía como ministro, coche con chófer y cuenta de gastos. Toda esta halagüeña situación profesional podría tambalearse con su reciente detención. La Operación Calvo se encuentra abierta y plenamente operativa.