Aquí no se hacen fotos, se hacen recuerdos”, nos dice Vincent Boitier, uno de los socios del Grupo Casanis en Marbella, al llegar a Mamzel, una inmensa terraza en lo que era Finca Besaya, con vistas sobre la sierra marbellí donde nos recibe el exfutbolista Zazou Belounis, CEO del grupo. Aquí, la buena mesa, el cabaret y una sesión de música que levanta el ánimo al más pacato configuran un exótico oasis de libertad, buen rollo e insólita seguridad en mitad de las olas de esta pandemia.

Todo está orientado a crear experiencias que no se olvidan fácilmente y, para ello, el veto a tomar fotos para hacer trabajar a la retina humana es más firme que una simple recomendación. La primera ansiedad instagramer cede y, pronto, el móvil queda aparcado para entregarse a la excepcional cocina de Fabián Cangas, chef ejecutivo y copropietario del grupo, que imprime a la tradición mediterránea toques franceses y remata con una parrilla argentina para configurar, en sus palabras, “una cocina del mundo”, en la que no faltan especialidades del horno tandoori, cuyos mandos lleva un maestro de la cocina indio, los ceviches, de los que se encarga otro chef peruano o delicias como el bao de cangrejo en tempura o la lubina de Saigón. En la cava de Mamzel, champanes y vinos de casi todas las denominaciones de origen españolas e internacionales (francesas, neozelandesas, italianas, alemanas o estadounidenses).

La Plage Casanis es un elegante beach club y restaurante con hamacas ‘king size’ en primera línea y música en directo

Al desfile gastronómico en la mesa se suma un espectáculo de cabaret que traslada al visitante al interior de Grease, Cabaret o a los suburbios de Nueva York. Grandes voces, danza clásica, individual y grupal, y números que invitan a unirse a la coreografía podrían cerrar una noche imborrable en un ambiente exclusivo con etiqueta smart elegant. Pero una vez que acaba el espectáculo (bien arriba) y con un escultural cóctel de Colo Linari en la mano, atrapa la sesión de música con hits de los ochenta a hoy.

El mantra de Boitier –dejar el móvil para disfrutar de las experiencias– hizo su efecto en el colectivo que aquella noche compartimos el sofisticado Mamzel, y se repite en los tres locales que el grupo tiene desplegados en los puntos más exclusivos de Marbella. En Playa Real de Zaragoza se ubica La Plage Casanis, un elegante beach club y restaurante de maderas naturales, con hamacas king size en primera línea, música en directo a cargo del dj Jordi Ruz, y una carta refrescante de mocktails, smoothies, cócteles. En los fogones, el equipo de Fabián Cangas se especializa en arroces como la pella negra de pulpo, el arroz caldoso de carabineros o la paella La Plage, un arroz meloso de productos de la huerta, los pescados del día y la característica parrilla argentina, sello de la casa. El ambiente se calienta después de la hora de la siesta, cuando Jordi Ruz sube el volumen de sus platos con el atardecer de fondo.

Casanis Bistrot es un restaurante en el caso antiguo de Marbella que cuenta con decoraciones cuidadas para crear un ambiente acogedor que invita a las sobremesas.

La noche acabó en el pintoresco Casanis Bistrot, un restaurante en la Calle Ancha, en el caso antiguo de Marbella, con varios reservados en espacios con entrada propia y decoraciones cuidadas para crear un ambiente acogedor que invita a las sobremesas: la bodega y la biblioteca. Con una amplia referencia de vinos nacionales e internacionales, a la mesa llegan platos de distintos puntos cardinales con algo en común: son fruto de los viajes culinarios del belga Guy Sirre, fundador del Bistrot y cuarto socio del grupo, que pone su alma jardinera en la fachada, su espíritu sibarita en la mesa y su saber hacer empresarial en la gestión. Escargots de Bourgogne, atún rojo de Barbate a la parrilla, tartar de buey, solomillos Wellington y ostras son algunas de las delicias que salen de su cocina.

Un triángulo de la mejor gastronomía y el ocio más exclusivo en el rincón de España que ha enamorado desde Brigitte Bardot hasta Cristiano Ronaldo.