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El Leapmotor B05 se fabricará en Figueruelas en 2027 y reforzará la apuesta eléctrica de Stellantis

La planta de Stellantis en Zaragoza sumará el compacto eléctrico B05 al SUV B10, reforzando la alianza industrial entre el grupo europeo y la marca china.

El Leapmotor B05, el compacto eléctrico que la marca china fabricará en la planta de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza) para reforzar su presencia en el mercado europeo. Foto: Leapmotor.

La fábrica de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza) se prepara para abrir un nuevo capítulo en su transformación industrial. Apenas unos días después de iniciar oficialmente la producción del SUV eléctrico B10, la planta aragonesa ha confirmado la incorporación de un segundo vehículo de la marca china Leapmotor: el B05, un compacto eléctrico con el que la compañía quiere ampliar su presencia en Europa y acercar la fabricación a sus principales mercados.

La producción está prevista para el primer semestre de 2027, según la información difundida tras el anuncio de la compañía, aunque Leapmotor no ha detallado todavía el volumen de unidades que ensamblará en Zaragoza ni el calendario preciso de incorporación a las líneas. El movimiento refuerza el peso de Figueruelas dentro de la estrategia industrial de la alianza y convierte la factoría en una pieza cada vez más relevante para el despliegue europeo de la marca.

La llegada del B05 también amplía la cartera de vehículos que salen de la planta aragonesa. A los Opel Corsa, Peugeot 208 y Lancia Ypsilon, que comparten base industrial, se sumó en octubre el Leapmotor B10; el compacto eléctrico será el quinto modelo previsto en la factoría cuando arranque su producción. No se trata únicamente de añadir un nombre a la línea de montaje: la diversificación de modelos permite a Figueruelas participar en una alianza que conecta la capacidad manufacturera de Stellantis con la tecnología desarrollada por Leapmotor.

En un sector sometido a la presión de la electrificación, la competencia internacional y la necesidad de amortizar inversiones industriales de gran escala, atraer nuevos vehículos puede contribuir a dar continuidad a la actividad de una fábrica, aunque el efecto final sobre el empleo, la producción anual y la utilización de la capacidad dependerá de los volúmenes que se asignen y de la demanda comercial.

Un compacto eléctrico con hasta 482 kilómetros de autonomía

El Leapmotor B05 pertenece al segmento de los compactos eléctricos y apuesta por una carrocería de estilo deportivo. Mide 4,43 metros de longitud y ofrece una potencia máxima de 218 CV, cifras que lo sitúan en una categoría especialmente competida del mercado europeo: la de los coches eléctricos pensados tanto para los desplazamientos cotidianos como para viajes de mayor distancia.

La marca contempla dos configuraciones de batería, de 56,2 y 67,1 kWh, con autonomías homologadas de hasta 401 y 482 kilómetros, respectivamente, según el ciclo WLTP. La versión de mayor capacidad admite carga rápida en corriente continua de hasta 174 kW y puede pasar del 30% al 80% de batería en aproximadamente 17 minutos en condiciones compatibles. Son datos oficiales del modelo, no garantías de autonomía o tiempos idénticos en cualquier circunstancia: la temperatura, la velocidad, el recorrido y la disponibilidad de un cargador adecuado influyen en la experiencia real de uso.

Estas características permiten entender por qué el B05 puede complementar al B10 en la estrategia de Leapmotor. Mientras el B10 es un SUV, el B05 se dirige a quienes buscan un vehículo de dimensiones más contenidas y silueta de compacto, sin renunciar a una autonomía competitiva. La producción local podría ayudar a la marca a responder con mayor flexibilidad a la demanda europea y a estrechar la conexión entre desarrollo de producto, fabricación y distribución. Sin embargo, todavía no se han publicado objetivos de producción para Figueruelas ni una estimación oficial de cuánto representará el B05 en las ventas europeas de la compañía. La incorporación del modelo constituye, por ahora, una decisión industrial anunciada; su impacto real se medirá cuando comience a salir de la línea de montaje y se conozca el ritmo de fabricación.

Stellantis y Leapmotor estrechan su alianza industrial

La colaboración entre ambas compañías nació en 2023, cuando Stellantis invirtió en Leapmotor, y dio un paso decisivo en mayo de 2024 con la creación de Leapmotor International, una empresa conjunta encargada de desarrollar las actividades internacionales de la marca china. Stellantis controla el 51% de esta sociedad y Leapmotor, el 49%. La estructura permite combinar la tecnología y la oferta de producto del fabricante asiático con la experiencia industrial, la red comercial y la implantación internacional del grupo europeo. La fabricación del B10 y la futura llegada del B05 a Zaragoza convierten esa alianza financiera y comercial en una colaboración industrial concreta sobre suelo europeo.

La red de distribución también forma parte de esta expansión. Según la información facilitada en el anuncio original, Leapmotor International ya había superado los 850 puntos de venta y servicio en Europa, una infraestructura que facilita la comercialización y la atención posventa más allá de su mercado de origen. Para una marca que busca ganar cuota en un territorio con consumidores, normativas y hábitos de compra distintos, contar con un socio asentado como Stellantis reduce algunas de las barreras de entrada. La producción en Zaragoza añade una dimensión industrial a esa presencia: en lugar de depender exclusivamente de vehículos fabricados en China y enviados al mercado europeo, Leapmotor podrá incorporar modelos ensamblados en España a su oferta regional.

Fabricar en Europa, una ventaja en plena tensión comercial

La decisión llega en un momento delicado para las relaciones comerciales entre la Unión Europea y China en el sector del automóvil eléctrico. Bruselas mantiene medidas compensatorias sobre las importaciones de vehículos eléctricos fabricados en China tras su investigación sobre las subvenciones públicas, con el objetivo de contrarrestar lo que considera una competencia que puede perjudicar a los productores europeos. La Comisión también ha abierto la puerta a mecanismos alternativos para determinados fabricantes y modelos, sujetos a compromisos específicos. El marco comercial sigue evolucionando, por lo que la fabricación en Europa gana atractivo para las marcas que quieren consolidarse en el continente.

En ese contexto, ensamblar el B05 en Figueruelas puede ofrecer a Leapmotor una ventaja logística e industrial y reducir su exposición a los gravámenes aplicables a los vehículos importados desde China, siempre que se cumplan las reglas de origen y los requisitos regulatorios pertinentes. La producción local no significa que un automóvil quede automáticamente al margen de cualquier medida comercial: el tratamiento depende de las normas aplicables al vehículo y a su fabricación. Pero sí permite a la compañía avanzar hacia un modelo de presencia más arraigada en Europa, en el que la comercialización se apoya en capacidades industriales instaladas en el propio mercado.

Para Aragón, el anuncio suma una nueva pieza a la transición de una de sus grandes instalaciones automovilísticas. La planta de Figueruelas tendrá que compatibilizar los modelos tradicionales del grupo con una mayor presencia de vehículos eléctricos y con las exigencias de una industria que cambia con rapidez. La incorporación del B05 no permite anticipar por sí sola cuántos empleos se crearán ni cuántos coches adicionales se producirán al año, datos que todavía no se han concretado. Sí confirma que Stellantis y Leapmotor contemplan la factoría zaragozana como algo más que el lugar donde se fabrica un primer modelo: Figueruelas empieza a perfilarse como una base industrial para ampliar la presencia europea de Leapmotor, en una apuesta cuyo siguiente examen llegará con el arranque de la producción del compacto en 2027.

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