Foto: Axelle (Bauer-Griffin/ Getty Imágenes)
Foto: Axelle (Bauer-Griffin/ Getty Imágenes)

El divorcio entre Kim Kardashian y Kanye West que anunciaron a principios de año ha dejado a repartir unas cifras multimillonarias: en torno a 2.100 millones de dólares, según TMZ. La pareja, sin embargo, ha transmitido en las últimas semanas que su separación era amistosa. La semana pasada, Kardashian volvió a demostrar su sintonía con West y se declaró como la mayor fan del rapero.

Así lo aseguró la empresaria en Keeping Up with the Kardashians, el reality sobre la familia Kardashian, que este mes de junio concluye su emisión tras 14 años en antena. De hecho, Kim pidió el divorcio en febrero, poco después de terminar el rodaje de la última temporada del show.

La pareja se separó por diferencias irreconciliables tras estar casados durante siete años y tener cuatro hijos juntos. Aunque Kardashian no quiso dar detalles en el programa sobre los motivos que terminaron con el matrimonio. «No fue una cosa específica. Fue una diferencia general de opiniones sobre algunas cosas», señaló en unas declaraciones recogidas por Reuters.

Sin embargo, cuando la preguntaron por su relación actual con el artista, la empresaria explicó que su relación con West era de «copaternidad increíble». «Le respeto tanto… Siempre seré la mayor fan de Kanye. Es el padre de mis hijos. Kanye siempre será de la familia», añadió.

Estas declaraciones no han sido la única muestra de afecto de Kardashian hacia su ex marido. El 8 de junio felicitó a West por su 44 cumpleaños publicando en Instagram una fotografía familiar con el cantante.

Por otro lado, la multimillonaria del negocio de la belleza fue preguntada por los rumores sobre una posible nueva pareja. Kardashian desmintió mantener una relación sentimental con el presentador de la CNN Van Jones o con el cantante colombiano Maluma.

Kardashian y West, según TMZ, firmaron un acuerdo pernupcial que estaría facilitando el reparto de sus activos. Entre los dos sumarían en torno a 2.100 millones de dólares. Cada uno de ellos gestiona sus propios negocios: West se encarga de Yeezy y Kardashian es responsable de KKW Beauty.

La ‘reina de las redes sociales’ se ha labrado una auténtica fortuna gracias al reality show, vendiendo un juego para móviles y en la industria de la cosmética, de la que proviene una buena parte de su riqueza. Forbes calcula que la fortuna de Kardashian tiene ahora un valor de 1.000 millones de dólares.