Ambos problemas han contribuido a disminuir el interés por la fuente de energía, pero el anuncio de Toshiba esta semana de que reduciría su negocio de construcción de plantas nucleares subraya el verdadero desafío a la fuente de energía: es realmente caro.

La multinacional japonesa aseguró que se necesitaría una compensación por $ 6,2 mil millones de su negocio de construcción de plantas de energía nuclear después de que varios proyectos de construcción estuvieron muy atrás de la fecha límite y números rojos. La mala contabilidad contribuyó a los problemas de Toshiba, pero la compañía también enfrenta desafíos como el enorme costo de la construcción de centrales nucleares y el creciente interés en alternativas baratas.

Las centrales nucleares proporcionan algunas ventajas sobre otras fuentes: proporciona una energía de base constante con una fuente de energía consistente a cualquier hora del día o de la noche. Pero, hoy en día, el mayor inconveniente de la construcción de nuevas centrales nucleares en muchos países desarrollados es su enorme costo. Los datos de la Energy Information Administration muestran que la construcción de una nueva planta cuesta más de $ 5,000 por kilovatio de capacidad comparado con los $ 2,100 para el tipo primario de plantas de energía solar o los $ 1,000 que cuesta crear una planta de gas natural. Una planta de energía nuclear también requiere seis años de tiempo de avance, mientras que una planta solar puede operar en tan sólo dos años.