Según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid del catedrático Manuel García Goñi, impulsar la utilización de medicamentos biosimilares podría generar un ahorro acumulado de hasta 22.270 millones de euros entre 2024 y 2030 para el Sistema Nacional de Salud (SNS). Estos datos han llevado a los expertos a considerarlos una herramienta clave para optimizar los recursos sanitarios y ampliar el acceso de los pacientes a terapias biológicas avanzadas. Así lo asegura Remedios Martín, presidenta de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).
Según la experta, “la sostenibilidad del SNS pasa por estrategias que aporten valor y estén respaldadas por criterios de coste-efectividad”. La médica de familia subraya que la prescripción debe basarse en el perfil de eficacia y seguridad de los tratamientos y en las estrictas directrices de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), y recuerda que los biosimilares cuentan ya con “una amplia experiencia clínica acumulada y con la creciente confianza de profesionales y pacientes”.
Los biosimilares son medicamentos biológicos altamente similares a otros ya autorizados que han demostrado la misma eficacia, seguridad y calidad tras superar rigurosos procesos de evaluación científica. Su desarrollo se produce cuando expira la patente del medicamento original y permite optimizar los recursos del sistema sanitario, facilitando el acceso de más pacientes a tratamientos biológicos eficaces y contribuyendo así a la equidad del sistema.
Según la EMA, en Europa se han autorizado más de 140 biosimilares desde 2006, todos con la misma eficacia y seguridad que los medicamentos biológicos de referencia. Su uso ha permitido ahorros de hasta 56.000 millones de euros en Europa entre 2013 y 2024 según el informe del Instituto IQVIA, además de mejorar la equidad y el acceso de los pacientes a tratamientos innovadores. De cara al periodo 2024-2030, el estudio de la Universidad Complutense de Madrid estima que el impacto económico de los biosimilares en España podría alcanzar 22.270 millones de euros en ahorro, gracias tanto al efecto de los medicamentos ya comercializados como a la llegada de nuevos biosimilares al mercado.
Además, la utilización de biosimilares facilita además un mayor acceso de los y las pacientes a terapias biológicas, especialmente en patologías crónicas que requieren tratamientos prolongados, y refuerza el papel de los y las especialistas de familia en el seguimiento, la continuidad asistencial y la toma de decisiones compartida con el paciente en el manejo de estos tratamientos.
Impulsar su uso desde Atención Primaria
A pesar de que estos medicamentos llevan años disponibles, su prescripción y utilización siguen siendo un reto en algunos ámbitos asistenciales. En este sentido, la presidenta de la semFYC señala que impulsar su uso en Atención Primaria requiere actuar en varios frentes: “reforzar la formación y sensibilización de profesionales y pacientes; desarrollar estrategias normativas que alineen Atención Primaria, hospitalaria y otros ámbitos asistenciales; mejorar las herramientas de prescripción electrónica; y establecer sistemas de evaluación e incentivos basados en buenas prácticas”.
Los expertos detallan que se precisan estrategias normativas y de gestión coordinadas que alineen la Atención Primaria y el entorno comunitario con el ámbito hospitalario, teniendo en cuenta también la prescripción inducida desde otros entornos asistenciales como el sociosanitario, las mutuas laborales o el sector privado. Asimismo, resulta necesario reforzar las estrategias de prescripción que faciliten su uso, mediante la mejora de los sistemas de prescripción electrónica en las historias clínicas, la incorporación de alertas de intercambiabilidad y el impulso de la utilización de biológicos biosimilares.
A ello se suma la importancia de establecer mecanismos de evaluación e incentivos, con indicadores de buenas prácticas y criterios homogéneos entre administraciones. Todo ello debe acompañarse de políticas públicas que impulsen tanto la fabricación como la utilización de estos medicamentos, en línea con iniciativas regulatorias como el Anteproyecto de Ley del Medicamento de 8 de abril de 2025
Según la directora general de BioSim, Encarnación Cruz, “los y las médicos de familia desempeñan un papel crucial en la utilización de biosimilares en atención primaria, tanto en lo que se refiere a su indicación como a la transmisión de información y certidumbre a pacientes acerca del uso de estos medicamentos”. Y añade: “En BioSim consideramos que la formación es uno de los pilares esenciales para impulsar un uso adecuado de estos medicamentos. Dotar a los profesionales sanitarios de conocimiento actualizado y herramientas prácticas es imprescindible para garantizar decisiones clínicas basadas en la evidencia, por ello iniciativas conjuntas como este programa formativo con semFYC son fundamentales”.
Ambas organizaciones, subrayan, es fundamental que todos los agentes implicados trabajen de forma coordinada con un objetivo común: mejorar la atención sanitaria garantizando al mismo tiempo la eficiencia del sistema.

