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La nueva batalla por la farmacia: Cofares y Bidafarma aceleran una logística que ya mueve casi 14.000 millones

La distribución farmacéutica española crece al ritmo de la demanda sanitaria y entra en una nueva fase de concentración, inversión y tecnología con Cofares y Bidafarma al frente.

Cofares y Bidafarma lideran la distribución farmacéutica en España, un sector que acelera sus inversiones en logística, tecnología y datos.

El medicamento tiene una última milla que rara vez ocupa titulares. No ocurre en un laboratorio ni en un hospital. Ocurre de madrugada, en una plataforma logística; continúa en una furgoneta que recorre decenas de kilómetros y termina en uno de los más de 22.000 establecimientos que forman la red de farmacias españolas.

Es una cadena invisible hasta que falla. Y precisamente por eso se ha convertido en una pieza cada vez más estratégica del sistema sanitario.

Las grandes distribuidoras farmacéuticas de gama completa cerraron 2025 con 13.884 millones de euros de ingresos conjuntos, alrededor de un 7% más que un año antes, según los datos sectoriales recopilados para este análisis. El crecimiento se produce en un mercado particularmente estable: los medicamentos deben llegar a las farmacias con independencia del ciclo económico, mientras que la expansión de productos de salud, parafarmacia y servicios asociados añade nuevas capas de negocio a una actividad que durante años fue percibida principalmente como logística.

La magnitud de la red ayuda a entender el desafío. España cuenta actualmente con 22.273 farmacias comunitarias, una cifra que convierte a este canal en una de las infraestructuras sanitarias más capilares del país.

Y detrás de cada mostrador hay una industria logística que está invirtiendo millones para ganar velocidad, precisión y escala.

Cofares mantiene el liderazgo y pisa el acelerador

En la cima continúa Cofares. La cooperativa farmacéutica cerró 2025 con unas ventas récord de 4.580 millones de euros, un 7,4% más que el ejercicio anterior, y un EBITDA de 49,1 millones, un 12% superior.

La dimensión de su operación ofrece una fotografía especialmente reveladora de hasta qué punto la distribución se ha convertido en una actividad de alta complejidad.

Cofares gestionó durante el ejercicio 442,2 millones de unidades de medicamentos y productos de salud y desplegó 2.455 rutas de reparto desde una red de 48 almacenes y plataformas.

La compañía ha convertido además la inversión en infraestructura en una de sus principales palancas de crecimiento. En 2025 destinó 45 millones de euros a su red de almacenes, a los que añadió otros 21 millones para digitalización y tecnología. En los últimos cinco años, la inversión acumulada supera los 230 millones.

Y el movimiento no se detiene. Cofares ya ha planificado nuevos centros en Córdoba, Talavera de la Reina y Santa Cruz de Tenerife, mientras continúa modernizando instalaciones existentes.

La estrategia tiene una lógica clara: cuanto más capilar es la red de farmacias, mayor es el valor de disponer de una infraestructura capaz de responder varias veces al día y con un elevado nivel de disponibilidad.

Bidafarma convierte una década en una plataforma nacional

El segundo gran protagonista es Bidafarma, que acaba de cumplir diez años desde la fusión que dio origen al grupo en 2016. En ese periodo, la cooperativa ha pasado de facturar unos 2.500 millones de euros en 2017 a superar los 3.200 millones en 2025, según los datos comunicados por la compañía.

La escala también se refleja en su red: Bidafarma presta servicio a más de 10.800 farmacias y declara una cuota nacional superior al 23%. Su expansión tiene además un componente eminentemente físico. La cooperativa ha avanzado en la puesta en marcha de un nuevo centro logístico en Camas, Sevilla, que ampliará su capacidad operativa en Andalucía.

El movimiento ilustra una de las grandes paradojas del sector: la digitalización no está sustituyendo a la logística física. La está haciendo más exigente.

Los pedidos pueden automatizarse, la previsión de demanda puede apoyarse en algoritmos y los almacenes pueden incorporar cada vez más robótica. Pero el medicamento sigue necesitando estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado y bajo las condiciones adecuadas.

Unefarma cambia el mapa de la distribución

El tercer gran movimiento está llegando por la vía de la integración. Grupo Unnefar y Grup Fedefarma han unido fuerzas para desarrollar Unefarma, una alianza que cambia la posición relativa de ambos operadores dentro del mercado.

Las dos organizaciones sumaron en 2025 una cifra de negocio de aproximadamente 2.677 millones de euros, resultado de los 1.550 millones de Unnefar y los 1.127,8 millones de Fedefarma.

La nueva estructura nace con una dimensión considerable: una red que aspira a ganar escala sin abandonar el modelo cooperativo y que amplía la capacidad de negociación y de inversión de sus socios. La estrategia también pasa por la tecnología. Unnefar y Fedefarma ya han desarrollado conjuntamente proyectos de innovación vinculados con inteligencia artificial, machine learning, cloud y herramientas de gestión para las farmacias.

La alianza revela hacia dónde puede dirigirse el sector: no necesariamente hacia una concentración basada exclusivamente en adquisiciones, sino hacia estructuras capaces de compartir tecnología, compras, infraestructura y conocimiento manteniendo la identidad cooperativa.

Hefame, el otro gran músculo cooperativo

En esta nueva fotografía aparece también Hefame, que cerró 2025 con una facturación récord de 1.929 millones de euros, un 7,5% más que el año anterior. La cooperativa alcanzó además una cuota de mercado del 12,38%, frente al 12,26% de 2024, consolidándose entre los principales operadores nacionales.

Hefame ha incrementado también su infraestructura. Actualmente dispone de 16 almacenes, un 50% más que hace una década, y cuenta con un plan estratégico para 2026-2029 centrado, entre otros aspectos, en crecimiento, alianzas y tecnología.

Su evolución muestra que el mercado no se reduce a una carrera entre los dos primeros operadores. Existe una segunda línea de compañías con suficiente tamaño para competir en determinadas regiones y segmentos y, sobre todo, para seguir invirtiendo en capacidad logística.

Un mercado cada vez más concentrado

La suma de los principales operadores permite observar otra tendencia: la distribución farmacéutica española se encuentra altamente concentrada.

Cofares y Bidafarma acumulan por sí solas cerca de 7.800 millones de euros de ingresos. Si se añade la facturación conjunta de Unefarma y Hefame, el peso de los grandes grupos resulta todavía más evidente.

A este mapa se incorpora Alliance Healthcare España, integrada en el grupo estadounidense Cencora, con unas ventas de 1.497,9 millones de euros en el ejercicio cerrado en septiembre de 2025.

El resultado es un mercado donde las economías de escala tienen cada vez más importancia. Una red extensa permite repartir costes tecnológicos y logísticos entre un mayor número de pedidos, mejorar la capacidad de negociación y acercar los almacenes al punto de dispensación. Pero también eleva la barrera de entrada para nuevos competidores.

El nuevo activo estratégico: los datos

La próxima batalla puede no librarse únicamente en los almacenes. Las distribuidoras están acumulando enormes cantidades de información sobre demanda, rotación de productos, comportamiento de pedidos, disponibilidad y necesidades de las farmacias. Convertir esos datos en mejores previsiones puede reducir inventarios, evitar roturas de stock y optimizar rutas.

Por eso la inteligencia artificial empieza a formar parte de la conversación estratégica del sector. La evolución de Unefarma hacia modelos de gestión apoyados en datos y las inversiones de Cofares en digitalización son dos ejemplos de una transformación más profunda: la distribuidora deja de ser únicamente el intermediario que transporta cajas y pasa a convertirse en un proveedor de información y servicios para la farmacia. Es un cambio importante.

La ventaja competitiva del futuro podría estar menos en quién tiene más camiones y más en quién consigue anticipar mejor qué necesita cada farmacia y cuándo lo necesita.

Del medicamento a una plataforma de servicios

El negocio también está ampliando sus fronteras. Cofares, por ejemplo, complementa la distribución con marcas propias de Consumer Health como Farline y Aposán. En 2025 estas marcas alcanzaron 70 millones de euros en ventas.

Hefame, por su parte, ha reforzado su estrategia de diversificación y ha desarrollado iniciativas vinculadas con tecnología y servicios para farmacias. En 2026 presentó iaFarma, una red que integra más de 300 farmacias y supera los 400 millones de euros de facturación anual.

El objetivo común es aumentar el valor generado en cada relación con la farmacia. Porque el medicamento es el punto de partida, pero no necesariamente el final del negocio.

Una infraestructura sanitaria que no puede fallar

La dimensión económica explica parte de la historia. La otra parte es sanitaria. España dispone de una red de farmacias extraordinariamente capilar: 14.371 están situadas fuera de las capitales de provincia, según los últimos datos del Consejo General de Colegios Farmacéuticos.

Eso convierte a la distribución en una infraestructura crítica. El valor de una plataforma logística no se mide únicamente por los millones que factura, sino por su capacidad para mantener el suministro cuando aumenta la demanda, aparece una incidencia industrial o una determinada zona necesita recibir medicamentos con rapidez.

La logística farmacéutica tiene, por tanto, una característica que la diferencia de buena parte del transporte convencional: el coste de un fallo no es únicamente empresarial. Puede tener consecuencias sobre el acceso a un tratamiento.

La escala será importante, pero la precisión lo será aún más

El sector entra así en una nueva etapa. El crecimiento de la demanda está proporcionando combustible, pero son las inversiones en almacenes, automatización, tecnología y capacidad de servicio las que determinarán quién puede capturar ese crecimiento.

Cofares parte desde el liderazgo y está reforzando su infraestructura. Bidafarma ha utilizado su primera década para construir una plataforma nacional de gran escala. Unefarma introduce una nueva dimensión de colaboración entre cooperativas y Hefame mantiene una trayectoria ascendente.

Todos persiguen, en esencia, lo mismo: convertir escala en eficiencia y eficiencia en servicio.

La gran transformación, sin embargo, apenas está empezando. La farmacia española seguirá siendo física y cercana al paciente, pero la maquinaria que permite que un medicamento llegue hasta ella será cada vez más tecnológica, automatizada y basada en datos.

Y ahí está la verdadera dimensión de este mercado: detrás de cada medicamento que llega al mostrador existe una infraestructura empresarial que mueve miles de millones de euros y que, aunque casi nunca aparezca en primer plano, sostiene una de las redes sanitarias más capilares de Europa.

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