Hay destinos que no necesitan presentación. Y Baleares es uno de ellos. Allí, cada isla tiene una personalidad propia, una forma distinta de relacionarse con el mar, el paisaje y quienes llegan hasta ella. Mallorca invita a combinar calas y vida urbana; Menorca conquista con su ritmo pausado y sus paisajes protegidos; e Ibiza demuestra que, más allá de su fama internacional, guarda rincones donde conectar con su esencia más auténtica. Viajar por Baleares es, en realidad, descubrir tres maneras diferentes de vivir el Mediterráneo.
Así las cosas, mantener el equilibrio entre evolución y autenticidad se ha convertido en uno de sus grandes retos. Y es precisamente ahí donde compañías como FERGUS Hotels han encontrado su espacio, impulsando proyectos de reposicionamiento hotelero orientados a reforzar el atractivo de destinos maduros sin perder aquello que los hace reconocibles. Desde su fundación, la compañía se ha dedicado a la renovación de hoteles e impulsar experiencias con el objetivo de contribuir a un modelo capaz de generar más valor para el destino, las comunidades locales y quienes las visitan.
Con presencia en algunos de los principales enclaves vacacionales de la costa española, —entre ellos Baleares, Canarias, Andalucía y Cataluña—, la empresa ha convertido esa visión en una de sus principales señas de identidad. Hasta la fecha, FERGUS Group ha destinado más de 150 millones de euros a proyectos de transformación y mejora del rendimiento de activos turísticos, apostando por la actualización de sus propuestas y la diversificación de la oferta y su comercialización en algunos de los destinos más consolidados del país. Y su línea FERGUS Style, integrada por hoteles de categoría superior ubicados frente al mar, permite recorrer tres formas distintas —y complementarias— de descubrir Baleares a través de establecimientos que dialogan con la identidad de cada lugar.
Mallorca: cuando la escapada combina ciudad y mar
Mallorca lleva tiempo demostrando que su atractivo va mucho más allá de la temporada estival. La creciente oferta cultural, gastronómica y de ocio de Palma ha favorecido una forma de viajar cada vez más vinculada a las escapadas durante todo el año, en las que la experiencia urbana convive con el atractivo de la costa.
FERGUS Style Palma Beach representa precisamente esa dualidad. Situado en primera línea de Playa de Palma, el hotel permite combinar jornadas de descanso con la posibilidad de descubrir, en apenas unos minutos, algunos de los principales atractivos de la capital balear. Sus habitaciones y suites con terraza privada se integran en una propuesta pensada para quienes buscan desconectar sin alejarse de la ciudad.
Renovado bajo una estética contemporánea inspirada en el Mediterráneo, cuenta con piscina, zona wellness, gimnasio y una propuesta gastronómica situada junto al paseo marítimo, donde las vistas al mar acompañan cada momento del día. Pero más allá de sus instalaciones, uno de los rasgos que mejor definen el proyecto es su apuesta por una actividad que trasciende la temporada alta. Abierto durante todo el año, refleja la evolución de Mallorca hacia una oferta cada vez más vinculada a las escapadas urbanas, el bienestar y las experiencias que permiten disfrutar del destino más allá de los meses de verano.

Menorca: el lujo de bajar el ritmo
Si Mallorca ha diversificado su oferta, Menorca ha encontrado gran parte de su fortaleza precisamente en preservar aquello que la hace diferente. Sus paisajes protegidos, el carácter tranquilo de sus pueblos y una relación especialmente estrecha con el entorno natural han consolidado una forma de viajar donde el tiempo parece transcurrir a otra velocidad.
En Cala en Bosch, FERGUS Style Carema Beach recoge esa filosofía a través de una propuesta que pone el foco en la tranquilidad y el disfrute pausado del destino. Su arquitectura de inspiración menorquina, el acceso directo a la playa y las vistas al mar convierten al hotel en una invitación a descubrir la isla desde la calma.
Sus 164 habitaciones y suites, muchas de ellas con vistas directas a Cala en Bosch, se distribuyen alrededor de una amplia zona de piscina abierta al mar. La gastronomía encuentra su espacio en el restaurante S’Aigu, donde la cocina mediterránea se sirve frente a la playa. A ello se suman el solárium y la cercanía a algunos de los grandes atractivos del suroeste de Menorca, como el faro de Cap d’Artrutx, el Camí de Cavalls o las calas que salpican este tramo de costa, reforzando esa idea de refugio para quienes buscan bajar el ritmo y reconectar con cuanto les rodea.

Ibiza: la isla que reivindica su lado más auténtico
Durante décadas, Ibiza construyó buena parte de su fama internacional alrededor de su vida nocturna. Sin embargo, la isla lleva tiempo reivindicando otros atributos ligados a su patrimonio cultural, sus tradiciones y su paisaje.
FERGUS Style Punta Arabí se sitúa precisamente en ese territorio. Ubicado en un enclave rodeado de pinares junto a la costa de Es Canar, dentro del municipio de Santa Eulària des Riu, el establecimiento recupera elementos característicos de la arquitectura tradicional ibicenca a través de un conjunto de villas blancas rodeadas de vegetación. Sus habitaciones, distribuidas en edificaciones de baja altura, refuerzan la sensación de estar en un pequeño pueblo ibicenco donde la naturaleza forma parte de la experiencia cotidiana.
Con vistas a Tagomago, el islote que se recorta frente a la costa oriental de Ibiza, el hotel alberga además el Hippy Market Punta Arabí, considerado el mercadillo hippy más antiguo de la isla. Cada miércoles, el recinto se transforma en punto de encuentro para artesanos, diseñadores y creadores locales, convirtiéndolo en un espacio donde la actividad cultural forma parte del día a día de quienes se alojan en él.

Una misma visión, tres proyectos de transformación
Más allá de sus diferencias, los tres establecimientos comparten un elemento común: son el resultado de una forma de entender la evolución turística basada en la creación de valor para el destino. FERGUS Group solo invierte en aquellas oportunidades en las que considera que puede generar valor y, para cada proyecto, selecciona la fórmula más adecuada para maximizar el potencial del activo. Esto implica combinar inversión en CAPEX con cambios en el concepto, la gestión, la comercialización o incluso la filosofía y cultura interna del hotel.
Una estrategia que se articula a través de un porfolio diversificado organizado en tres líneas de negocio: FERGUS Hotels, enfocada a establecimientos de 4 y 5 estrellas en destinos vacacionales de la costa española; tent Hotels, una propuesta diseñada para viajeros que buscan descubrir el destino con libertad y flexibilidad; y Affiliated by FERGUS, dirigida a hoteles que desean mantener su identidad propia mientras confían su gestión al grupo para optimizar resultados. Un enfoque que le ha permitido consolidar una cartera de más de 38 hoteles en algunos de los principales destinos vacacionales de España.
En Baleares, esa visión encuentra un terreno especialmente relevante. El archipiélago afronta hoy debates relacionados con la desestacionalización, la diversificación de la oferta o la búsqueda de un equilibrio entre desarrollo turístico e identidad local. En ese contexto, proyectos como FERGUS Style Palma Beach, FERGUS Style Carema Beach y FERGUS Style Punta Arabí reflejan una manera de entender la hotelería que no se limita al alojamiento, sino que busca integrarse en la evolución de cada destino.

