Ayer domingo los residentes de Brickel Bay, una de las zonas más exclusivas de Miami, asistieron a la demolición de uno de los iconos arquitectónicos más reconocibles de la ciudad de Florida. El Mandarin Oriental, Miami, fue demolido en un proceso que solo duró veinte segundos; pero el complejo –o al menos la marca– renacerá cual ave fénix en 2030, cuando sobre el solar y una parcela adyacente se levante The Residences at Mandarin Oriental, Miami, un proyecto inmobiliario de ultra lujo.
La demolición apenas duró veinte segundos, pero las obras, que comenzarán inmediatamente, no finalizarán hasta 2030 y cuentan con un presupuesto de mil millones de dólares. El proyecto consistirá en dos torres residenciales de 66 y 34 plantas respectivamente, y diversas instalaciones, entre ellas once piscinas, dos restaurantes, simuladores de golf, vinoteca, jardines o zonas de wellness. The Residences at Mandarin Oriental, Miami, ocupará un total de 20.000 metros cuadrados y sus apartamentos tienen unos precios que oscilan entre los 4,9 y los cien millones de dólares.

