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Mandarin Oriental, New York: lujo silencioso sobre Columbus Circle

Mandarin Oriental New York se alza sobre Columbus Circle como un refugio sofisticado en el corazón de Manhattan. Con vistas privilegiadas a Central Park y al skyline del Hudson, este hotel cinco estrellas ofrece una experiencia donde el bienestar, la gastronomía y el diseño se encuentran a gran altura.

En una de las ubicaciones más estratégicas y simbólicas de Nueva York, el Mandarin Oriental, New York se eleva como un referente del lujo contemporáneo en la que es, por derecho propio, la ciudad más excitante del mundo. Situado junto a Columbus Circle, considerado el corazón geográfico de la ciudad y punto desde el que se miden oficialmente las distancias, el hotel ofrece un acceso privilegiado a algunos de los enclaves culturales y urbanos más emblemáticos de Manhattan.

A pocos pasos se despliega la energía inconfundible de Broadway, epicentro mundial del teatro, mientras que el vecino Lincoln Center reafirma el carácter cultural del entorno con instituciones como la Metropolitan Opera y la New York Philharmonic. Todo ello se completa con la cercanía de Central Park, el gran pulmón verde de la ciudad, un oasis de 843 acres que ofrece desde tranquilos paseos hasta vistas icónicas como Bethesda Terrace, en un contraste perfecto con el dinamismo urbano que lo rodea.

Diseño, vistas y una identidad 100% neoyorquina

El hotel cuenta con 244 habitaciones y suites distribuidas en doce plantas, todas ellas con vistas panorámicas a Central Park o al río Hudson. Los espacios combinan la elegancia oriental característica de la marca con una estética contemporánea inspirada en Nueva York. Las habitaciones deluxe, amplias y luminosas, presentan una paleta de marfiles, azules y dorados cálidos, con mobiliario inspirado en el diseño de los años 40 y una cuidada selección artística que incluye obras del artista taiwanés Paul Ching-Bor y creadores chinos afincados en la ciudad.

Las 42 suites, situadas en las esquinas de cada planta, ofrecen una experiencia más residencial y están concebidas en torno a tres conceptos cromáticos —New York Sunrise, New York Dusk y New York Nights— que evocan los distintos momentos del día en la ciudad. A ello se suman cuatro signature suites de hasta 3.300 pies cuadrados, pensadas para estancias prolongadas o experiencias de alto nivel.

La identidad del hotel se refleja también en su icónico abanico signature, diseñado por la reconocida creadora Vivienne Tam. Reinterpretado en un vibrante rojo China Chic, el abanico preside el Sky Lobby como símbolo del diálogo entre herencia oriental y sofisticación neoyorquina.

MO Lounge: alta cocina con las mejores vistas de Nueva York

Uno de los grandes protagonistas del Mandarin Oriental, New York es su propuesta gastronómica. MO Lounge, ubicado en la planta 35, es mucho más que un restaurante: es un mirador privilegiado sobre Central Park y el skyline de Manhattan, gracias a sus impresionantes ventanales de 16 pies de altura que van de suelo a techo.

Abierto para almuerzos y cenas, MO Lounge ofrece una cocina americana contemporánea con influencias globales, bajo la dirección del chef ejecutivo Sylvain Delpique, cuya formación francesa se traduce en platos refinados pero reconfortantes, reinterpretaciones elegantes de clásicos reconocibles. La experiencia se completa con una cuidada carta de cócteles y una destacada propuesta de repostería y afternoon tea, diseñada por el chef pastelero Ron Paprocki, que convierte cada visita en una experiencia sensorial con vistas a algunos de los paisajes urbanos más icónicos del mundo.

The Bar: un speakeasy elevado inspirado en la Ruta de la Seda

Para quienes buscan un ambiente más íntimo al caer la noche, The Bar se presenta como una de las direcciones más sugerentes de la ciudad. Reabierto como un speakeasy contemporáneo, este espacio combina herencia y modernidad en un entorno sofisticado y envolvente.

Inspirado en la legendaria Ruta de la Seda, The Bar propone un viaje sensorial a través de cócteles de autor que fusionan recetas clásicas con ingredientes poco comunes procedentes de antiguos enclaves comerciales. La carta se complementa con una selección de champanes, single malts y destilados premium, en un entorno pensado para disfrutar sin prisas, con una atmósfera de lujo discreto y atemporal.

Bienestar y eventos a la altura de su ubicación

El hotel completa su oferta con un Spa & Wellness Center de 14.500 pies cuadrados, reconocido como el spa Forbes Five-Star más veterano de la Costa Este. Sus instalaciones incluyen una piscina interior de 75 pies con vistas al Hudson, suites de tratamiento exclusivas —como la VIP Spa Suite o la Thai Suite— y espacios únicos como el Amethyst Crystal Steam Room y la Vitality Pool, diseñados para una experiencia de bienestar holística en altura.

Además, el Mandarin Oriental, New York dispone de espacios para eventos de primer nivel, entre los que destaca un salón de baile diáfano de 6.000 pies cuadrados con vistas a Central Park, considerado uno de los mejores de la ciudad para celebraciones y encuentros corporativos.

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