Marga Prohens, presidenta del Govern de les Illes Balears, ha hablado sobre los retos económicos, el turismo, la inmigración durante Forbes Economic Summit, celebrado en Forbes House del 21 al 24 de septiembre en colaboración con Accenture, Árima, ARK Arquitects, AstraZeneca, Bristol Myers Squibb, Cepa 21, Chiesi, DXC, Endesa, Engie, Factorial, KPMG, Línea Directa Aseguradora, MasOrange, Michelin, Naturgy, NTT Data, Pascual, Philip Morris España, Seidor, T-Systems y Verisure.
«De los retos que tenemos en Baleares, que sin duda son muchísimos, destacaría tres. El liderazgo que creo que hemos desempeñado siempre en la comunidad autónoma. En segundo lugar la calidad. Una calidad por encima de la cantidad. Y después, para mí, lo que es ahora mismo el eje de todos los retos, la sostenibilidad. La gestión del éxito económico en la manera que este éxito pueda traducirse en mayor calidad de vida, mayor bienestar de los residentes y que sea un éxito sostenible en el tiempo, medioambientalmente por supuesto, pero económica y socialmente también», ha matizado Prohens
La presidenta también ha defendido que el modelo económico de Baleares «no está agotado», pero si se encuentra «en un proceso de transformación que es inaplazable». En su opinión, «se debe cambiar el patrón de crecimiento». «No se puede crecer como en los últimos 20-25 años porque el turismo está cambiando, la sociedad está cambiando y los retos también. Se debe crecer en valor, no en volumen. Ya no podemos seguir midiendo el éxito de las temporadas turísticas en que cada año vengan más turistas, en que cada año superemos el número récord de turistas del año anterior. Hay que poner límites«.
Cero plazas turísticas y turismo todo el año
Uno de esos límites, que Prohens considera necesarios para defender el sector turístico, su sostenibilidad y su futuro «de la mejor manera», es al crecimiento en plazas turísticas. «Tenemos un crecimiento cero en plazas turísticas. Para generar una nueva plaza turística se debe dar de baja otra plaza turística, lo que favorece también que vayan desapareciendo plazas obsoletas y las que se generen sean de mayor calidad. Y no hay que confundir tampoco turismo de calidad, con lujo».
«En base a los datos de julio, hemos crecido por debajo del 1% en la llegada de turistas, entonces estamos en una contención real. Ahora bien, el gasto por turista ha crecido un 4,7%. Es decir, estamos creciendo en valor. Ya es el triple el gasto y el retorno en el territorio del turista que no en número», ha puesto de relevancia.
Asimismo, la presidenta ha incidido en la necesidad de buscar una temporada turística «más larga«. Para ello, cree que es necesario «mucha coordinación y mucha simbiosis entre el sector público y el sector privado«. «Debe haber oferta, por ejemplo, se hablaba antes de turismo cultural todo el año y debe haber una planta hotelera y una conectividad y todo lo que es la infraestructura y la logística turística también disponible durante todo el año», ha resaltado.
Y ha hablado de todo lo que engloba el sector: «El turismo es mucho más que una planta hotelera, sol y playa, es innovación, nuevas tecnologías, digitalización e inteligencia artificial«. Por ello, ha recordado que los grandes grupos hoteleros baleares «son ya exportadores de este know-how en digitalización y en nuevas tecnologías aplicadas al turismo» y, en este sentido, Baleares «tiene que ser capaz de liderar esto no solo en España, sino en el mundo y además de ello creo que de hecho ya lo estamos haciendo en ciertos aspectos».
Desbordados y desprotegidos
«Evidentemente no pretendemos compararnos con lo que está padeciendo Ceuta, pero es verdad que a veces parece que cuando hablamos de inmigración hablamos de Canarias o de la costa andaluza, y yo creo que últimamente pues sí que está más el foco en Baleares, pero nos ha costado ponerlo», ha asegurado Prohens.
En relación a las cifras, ha destacado que este año Baleares ha superado la llegada de inmigrantes irregulares a las Islas Canarias y que están atendiendo a unos 900 menos no acompañados. «Nos sentimos totalmente desbordados, pero lo que es más triste todavía, totalmente desprotegidos. Esto no va de que cada uno arregle sus problemas en su casa. Esto va de que somos un país y de que tenemos un gobierno que debe atender también estos retos para los que no estamos preparados como comunidad autónoma. Ni gestionamos las competencias de inmigración, ni gestionamos las fronteras, ni tenemos efectivos suficientes y sí que atendemos a los menores, pero con una ley de atención al menor que no estaba preparada, sin ninguna duda, para estos flujos migratorios».
Por todo ello, Prohens pide «la gestión en origen». «No puede ser que se salga de manera tan fácil de sus costas y se llegue a las costas de Baleares. Nosotros tenemos aparte una inmigración muy centrada en Argelia. Lo que hace menos de 10 años era algo anecdótico, se ha convertido ya en una alarma social, en uno de los principales problemas de los ciudadanos, en un problema económico».
Sobre la inmigración de menores no acompañados, la presidenta ha dicho que es un tema que gestionan los consells en sus islas, pero que al final «todo sale del mismo sitio, del dinero de los ciudadanos», y que supone unos 8.000 euros al mes. En este sentido, Baleares ha cambiado sus leyes autonómicas «para parar este efecto llamada«, pero no es suficiente. No vemos fin a esto. Y en los últimos tiempos ya no los estamos acogiendo en condiciones de dignidad».

