La visión del Banco de España sobre el papel de la financiación, el crédito, el ahorro y la inversión en la capacidad de crecimiento de la economía española también ha estado presente en Forbes Economic Summit, celebrado en Forbes House del 21 al 24 de septiembre en colaboración con Accenture, Árima, ARK Arquitects, AstraZeneca, Bristol Myers Squibb, Cepa 21, Chiesi, DXC, Endesa, Engie, Factorial, KPMG, Línea Directa Aseguradora, MasOrange, Michelin, Naturgy, NTT Data, Pascual, Philip Morris España, Seidor, T-Systems y Verisure.
«Los precios reales de la vivienda se han acelerado desde 2024 hasta situarlos en niveles comparables a los de 2005. El problema responde en buena medida a una oferta insuficiente. Desde 2021 se ha acumulado un déficit estimado de unas 755.000 viviendas que podría aumentar en otras 300.000 entre 2026 y 2028. Esto dificulta el acceso a la vivienda, especialmente para los jóvenes y los nuevos residentes, dado que el esfuerzo para comprar una vivienda crece por encima de la renta de los hogares», ha asegurado Soledad Núñez, subgobernadora del Banco de España.
Núñez también ha puesto de relevancia que un dato llamativo es que la renta real disponible de los hogares «se ha multiplicado por 1,8 en España desde 1980 frente al 1,6 de la Unión Monetaria Europea», sin embargo, «los precios reales de la vivienda se han multiplicado por 3,5 frente al 1,8 en el sistema en el eurosistema«, asegurando que el problema de la vivienda «no está suponiendo un problema para el sistema financiero en términos así«. «En la crisis de 2008 indudablemente la crisis financiera tuvo que ver mucho con la crisis inmobiliaria, no estamos ahora en este caso», ha dicho la directiva.
Mejor que Europa
La visión que Banco de España tiene de la situación económica y de la estabilidad financiera, ha dicho Núñez, «no se podrían analizar adecuadamente sin el componente geopolítico«. Así, la subgobernadora de la entidad ha subrayado que «los riesgos comerciales persisten, aunque se moderan ligeramente, y que las tensiones entre Estados Unidos y Canadá afectan por ahora solo a una proporción limitada de los flujos comerciales».
Núñez también ha comentado que la economía española «va mejor que el conjunto de Europa«, pero la inflación «va peor» que el conjunto de Europa.
En relación a la salud financiera nacional, la subgobernadora del Banco de España ha comenzando por la situación de los hogares, «que mantienen niveles de endeudamiento y de carga por intereses históricamente reducidos, y eso es una fortaleza», a la vez que el crédito a las familias «crece en términos reales» y la morosidad «continúa descendiendo«.
Sobre la situación del sector bancario español, Núñez ha dicho los últimos datos «reflejan un sistema rentable, capitalizado y con capacidad para absorber perturbaciones, pero esta fortaleza no debe conducir a la complacencia». Y ha matizado: «La gestión del riesgo geopolítico debe ocupar un lugar central en la agenda de las entidades bancarias, ya que sus implicaciones pueden transmitirse con rapidez a través de múltiples canales: la volatilidad de los mercados financieros, las variaciones en los precios de la energía y de las materias primas, las disrupciones en las cadenas de suministro, el aumento del riesgo de crédito en determinados sectores y geografía o los riesgos operativos y de cumplimiento asociados a sanciones y restricciones internacionales».
Canalizar el ahorro hacia la inversión
«El sector financiero no es un fin en sí mismo. Su función esencial es canalizar el ahorro hacia la inversión productiva y financiar la economía real, algo que creo que tiene bastante en mente el sector financiero», ha defendido Núñez.
Por ello, ha continuado asegurando que una economía moderna «necesita bancos y mercados capaces de acompañar a las familias, a los autónomos y a las empresas; y financiación para crear empleo, innovar, internacionalizarse y aumentar su productividad».
Retos de la economía española
«La economía española se enfrenta a varios retos como el de la transición energética, que exige inversiones muy significativas, renovación de procesos industriales, eficiencia energética, electrificación, infraestructuras, movilidad sostenible y adaptación de los sectores más intensivos en energía», ha recordado Núñez.
Por ello, insiste, «el sector financiero debe ser capaz de distinguir entre innovación y especulación, entre proyectos con verdadero potencial productivo y expectativas difíciles de sostener».
«En definitiva, la solidez financiera debe convertirse en capacidad de transformación. El verdadero éxito de nuestro sistema financiero se medirá por su contribución a una economía española más productiva, sostenible, innovadora y resiliente», ha finalizado diciendo la subgobernadora del Banco de España.

