Forbes Women

Irene Tarradellas, delegada de Women Presidents Organization en Barcelona: “Cuanto más creces, más sola estás”

Women Presidents Organization (WPO), un espacio reducido y confidencial diseñado para empresarias que buscan potenciar su liderazgo a través del aprendizaje peer-to-peer.

Irene Tarradellas, delegada de La Women Presidents Organization. Fotografía: WPO.

Ya está en marcha: el pasado 15 de abril se presentó en la Torre Mapfre de Barcelona el primer capítulo local de la Women Presidents Organization (WPO), un espacio reducido y confidencial diseñado para empresarias que buscan potenciar su liderazgo a través del aprendizaje peer-to-peer. WPO es una organización internacional sin ánimo de lucro fundada en EE. UU hace más de 25 años que articula una red global de empresarias propietarias de compañías consolidadas y en fase de crecimiento en 150 ciudades de todo el mundo. Su propuesta no se dirige a emprendedoras en la etapa inicial, sino a quienes han superado un umbral de facturación –por encima del millón de euros en el sector servicios y de dos en el de productos– y afrontan el reto de escalar estructuras, profesionalizar equipos y tomar decisiones estratégicas de alto impacto. El capítulo –así llaman a sus delegaciones– de Barcelona está liderado por Irene Tarradellas, directora de Impact Hub y con un CV que la lleva de PwC a UNICEF, su trayectoria está vinculada a la innovación social y la economía de impacto. En mayo se abre el primer capítulo de esta historia.

La responsable de WPO en Iberia y LATAM, Valeria Rodríguez, en la presentación oficial del capítulo de Barcelona. Fotografía: WPO.

Por su experiencia personal, ¿cuáles son las diferencias principales entre un liderazgo masculino y uno femenino?

Yo creo que las mujeres solemos liderar con la empatía muy en el centro de nuestras decisiones y bastante en comunidad, a diferencia del liderazgo masculino, que observo que suele ser más solitario. Nosotras tendemos a rodearnos de colegas o pares que acompañan. Trabajar en colaboración es algo que está en nuestro ADN, nos hace sentir seguras y que avanzamos de una forma firme. Somos analíticas y, esto es una opinión mía, hay una mayor aversión al riesgo. Creo que también va ligado a que nos cuesta menos mostrarnos vulnerables y reconocer limitaciones.

¿Por qué?

Porque nos han educado así, diciéndonos que somos vulnerables. Pero precisamente por ello tenemos menos miedo a decir que lo somos. Cuando reconoces tu vulnerabilidad abres un abanico de oportunidades de aprendizaje y de que los demás te vean auténtica. Y en ese sentido creo que es un atributo muy positivo. Hacer del reto una oportunidad. En el liderazgo masculino me cuesta más escuchar ‘hay cosas que no me salen’ o ‘me he equivocado’.

¿Cuáles son los criterios de selección para entrar en WPO?

Son muy claros y es algo que en otros grupos empresariales no se ve: no se trata de ingresar pagando una cuota. Y quiero poner un poco el foco ahí porque desde que empecé a colaborar con WPO he ido entendiendo mejor el motivo. Los criterios son: mujer empresaria, propietaria, que factura mínimo un millón de dólares en el sector servicios y dos millones si estás en el sector producto.

¿Qué perfil encaja en la filosofía de WPO?

En los últimos 15 años vengo acompañando a mujeres emprendedoras y claro, todas las que están empezando se quedan fuera por la facturación. Y del otro lado, tengo un montón de amigas directivas en compañías muy importantes, que facturan millones de euros y al mando de equipos de cientos de personas pero no son propietarias. El nicho se reduce mucho el nicho, obviamente, pero estos criterios se han establecido para juntar a pares, es decir, mujeres que realmente están en el mismo momento. No es lo mismo juntar a una mujer ha empezado hace dos años y está facturando 150.000 euros por mucha proyección que tenga, que a una que lleva 20 y factura 15 millones y tiene 15, 20 o 30 personas en su equipo como tampoco a una que está pensando cómo se va a jubilar y cómo va a ser su sucesión. Buscamos a ese perfil que está en el medio: al frente de empresas consolidadas, que ya han pasado la fase de startup y se están encontrando con retos nuevos vinculados a esta etapa profesional.

¿Qué tipo de conversaciones se producen en ese círculo de empresas consolidadas?

Al juntar a mujeres que están en el mismo punto hace que las conversaciones pueden tener una profundidad muy interesante. Utilizamos la inteligencia colectiva para resolver retos que esas mujeres están viviendo basándonos en la escucha y el aprendizaje a partir de la experiencia de las demás. Nadie en WPO da consejos a las demás: su metodología peer to peer, diseñada desde hace 25 años y probada como exitosa, asegura que siempre el grupo se siente en el mismo nivel. Y que tú nunca vas a estar por debajo o por encima de las demás porque siempre hablarás en base a lo que tú has vivido. Y eso es algo que nadie puede cuestionar.

Y ahí toma nota quien quiera de lo que le pueda interesar para aplicarlo a su propio negocio.

Exacto. En cuanto a las temáticas, suelen estar vinculadas a oportunidades o retos acerc de cómo escalar, hacer crecer una empresa, gestionar un equipo que está creciendo… Hay asuntos que una empresa pequeñita seguramente debe replantearse cuando crece, por ejemplo, el acceso a financiación. Pero también se habla del bienestar de la líder, de esa sensación de soledad que sientes a veces cuando lideras una empresa y no tienes con quién contrastar momentos decisivos: sí, tienes a tu gente, a tus amigos que te apoyan, pero tal vez no entienden tu situación. Así, crear un lugar en el que las empresarias, da igual el sector en que operen, están viviendo, han vivido o vivirán cosas parecidas a las que tú atraviesas, comporta que la conversación no solo sea muy rica sino que también te hace sentir a ti mucho más acompañada. Eso es lo que a mí me parece que tiene más valor WPO.

Efectivamente, ese modo de conducirse no abunda en la esfera masculina.  

También creo que en general, y esto también es una opinión mía, las mujeres en los negocios suelen ser muy generosas. Y entendiendo como estratégica la generosidad: yo te voy a dar lo que necesites, te voy a acompañar, te voy a ofrecer lo que puedo desde mi sector y eso se te devuelve. He hablado con distintas empresarias estos estos días, posibles candidatas a ingresar en el capítulo que ahora abrimos, y que me decían ‘Mi trayectoria me ha demostrado que ser generosa es rentable a largo plazo’. Y eso me pareció muy potente.

¿Cómo es un contacto de confianza entre pares pero al frente de empresas dispares?

Se trata de mujeres en un momento similar de madurez empresarial pero de sectores diferentes. Y eso lo hace muy rico por yo diría por dos motivos: te aseguras que creas un entorno de no competencia, tú puedes explicar sobre tu negocio y tu mercado en un entorno de confidencialidad con personas que no operan en el mismo sector o mercado que el tuyo. Y en segundo lugar, se juntan mujeres que provienen de sectores diferentes e industrias diferentes, que de no ser por WPO probablemente nunca se sentarían juntas. Hay muchas asociaciones empresariales de mujeres y grupos de networking pero suelen estar combinadas por sector. Creo que sentarte con gente cuya área de negocio ni es distinto al tuyo, hace muy rica la conversación

¿Qué sectores predominan en el tejido económico barcelonés con mujeres al frente?

He observado sector salud y en el digital, de forma transversal, también suele tener mucho liderazgo femenino. Continúa siendo minoritario en general, siempre hay más hombres al frente de empresas que mujeres; en España estamos alrededor del 20 % de empresas en este nivel, skylabs, con presencia femenina en los equipos fundadores o directivos.

Y debemos añadir un esfuerzo extra: la conciliación con la vida personal. Desde luego, ser mujer líder no un paseo por el campo, precisamente.

No, no es nada fácil combinarlo todo. Y algo que valoro mucho en WPO es que vaya más allá de crear un espacio para hablar de estrategia: estamos creando un entorno seguro, confidencial y de máxima apertura para que mujeres que están liderando empresas pero que también son madres, parejas, socias, tienen exparejas, etc., y lo siguen siendo cuando van a trabajar, puedan compartir el momento en el que están, acompañarse para crecer juntas y realmente brillar en su trayectoria. Que generen más impacto económico, más empleo y que lo hagan disfrutándolo. Porque la presión que recibimos mujeres en cargos de dirección es muy alta y más si va en paralelo a crear una familia o cuidar a la que ya tienes hacia arriba o hacia abajo. En estos grupos se habla de todo ello; por ser jefa no dejas de ser mamá de un hijo enfermo, exsocia de tu exmarido, etc.

España es el país europeo con más capítulos activos de WPO. ¿A qué cree que se debe, en qué nos distinguimos de países de nuestro entorno?

España es un país con una comunidad empresaria creciente y cada vez hay más mujeres en este nivel de empresas en fase de consolidación. Por mi trayectoria profesional, en Impact Hub, en She to Be, en otros en otros roles, he visto que existe mucha masa de propuesta de acompañamiento para mujeres que inician un emprendimiento pero no tanto para mujeres que ya están al frente de proyectos consolidados. Cuanto más creces, más sola estás. Y en España está creciendo el rol de la mujer líder. Creo que en Barcelona hay recorrido para que crear más de un capítulo, dado que cada uno lo forman entre 15 y 20 empresarias. Superado ese número, se abre capítulo nuevo. He notado mucho interés en la propuesta de WPO y hay otras ciudades muy potentes donde poder seguir creciendo.

¿Qué consejo le daría a la ejecutiva que un día sienta que debe escoger entre su carrera y la maternidad? ¿Cómo pelear para compatibilizar ambos modos de realización?

Esto lo he hablado con muchas mujeres y cada postura es perfectamente respetable. Ahora bien, si me preguntas a mí directamente, como madre y emprendedora con un proyecto que ya tiene siete años de recorrido, que se escuche a sí misma y dé prioridad a lo que tenga más sentido para ella. Yo desaparecí un año para tener a mis hijos, alargué mi permiso de maternidad con una excedencia que me costeé yo misma. Si tienes bien enfocado tu proyecto, con un equipo potente capaz de tirar del carro y sabes que puede funcionar sin ti, yo le diría que nadie es tan importante como para no poder estar unos meses out dedicándose a otra cosa. Si tú no pones foco en lo que consideras realmente importante en cada momento, a la larga te puedes arrepentir. Hay cosas que pasan muy rápido. Creo que una madre feliz y una empresaria feliz hacen mejor las cosas que alguien que quiere estar en todo pero que siente que no está cumpliendo como quisiera. Naturalmente, lo ideal sería poder decidir en condiciones, porque es cierto que no todo el mundo se puede permitir estar unos meses sin cobrar.

Mis hijos a veces me dicen, ‘Trabajas mucho’ y yo les contesto ‘Trabajo mucho, pero me gusta mucho lo que hago. Os quiero explicar lo que hago para que veáis que soy muy muy feliz haciendo lo que hago’. Y con ello también estás trasladando un mensaje. Esta misma mañana, cuando mi hija se ha levantado yo ya estaba ante el ordenador preparándome esta conversación, me ha preguntado y le he explicado acerca de estos grupos que vamos a crear. ‘Pero esto es superguay’. Pues sí: una niña de siete años puede entender que su mamá hace cosas que le hacen ilusión, que le apasionan y que cree que pueden hacer un mundo mejor.  

La inauguración de la WPO de Barcelona. Fotografía: WPO.

España es un nuevo mercado clave en Europa

España se ha convertido en uno de sus mercados clave en Europa, con cuatro capítulos activos —Madrid, Barcelona y dos en Galicia—, esto es, la mayor implantación de la organización en el continente. La apertura en Barcelona responde a la densidad de su tejido empresarial y al creciente número de mujeres que no solo dirigen compañías, sino que también son propietarias de las mismas. El número de mujeres al frente de empresas no deja de crecer pero siguen faltando espacios diseñados específicamente para quienes lideran organizaciones en fase de expansión. WPO busca cubrir ese vacío ofreciendo acompañamiento estratégico y, al mismo tiempo, contribuyendo a generar referentes visibles de liderazgo femenino.

A nivel internacional, la organización replica encuentros y capítulos en ciudades como Londres, Nueva York o Ámsterdam, donde se celebran reuniones periódicas, cumbres anuales y foros cerrados de empresarias. Estas dinámicas, recogidas en coberturas de medios económicos y de liderazgo femenino, insisten en una idea central: el crecimiento empresarial en fases avanzadas sigue siendo un proceso solitario, y estructuras como WPO funcionan como espacios de contraste estratégico más que como redes de networking convencionales.

Artículos relacionados