Imaginaos poner en jaque judicial, ante el Congreso de Estados Unidos, a una de las empresas más poderosas y ricas del mundo, con el añadido de que, hasta hace poco, trabajabas para ella. Frances Haugen saltó a los titulares internacionales en 2021 después de revelar documentos internos de Facebook que cuestionaban las prácticas de la compañía. Su denuncia puso en la boca de todos hasta qué punto una de las mayores plataformas tecnológicas del mundo era consciente de los efectos perjudiciales de sus productos. Ahora, su historia llega a la gran pantalla con El precio de la red, la nueva película de Aaron Sorkin que retoma el universo de La red social para mirar al otro lado de la pantalla. Si la primera contaba cómo nació el imperio de Mark Zuckerberg, esta se adentra en las grietas de su legado.
Pero ¿quién fue la persona que puso sobre el estrado dichos documentos? La película, protagonizada por Mikey Madison, reconstruye el proceso que llevó a Haugen a hacer públicas sus preocupaciones y a convertirse en una de las voces más conocidas en el debate sobre la responsabilidad de las redes sociales. Una historia de filtraciones, periodismo de investigación y el conflicto entre los intereses empresariales y la seguridad de los usuarios.
Quién es Frances Haugen y cuál fue su papel en Facebook
Natural de Iowa, Frances Haugen es ingeniera y especialista en datos. En 2019 se incorporó a Facebook como gestora de producto en el área de integridad cívica, un departamento dedicado a combatir problemas como la desinformación, la injerencia electoral y otros contenidos capaces de provocar daños sociales. Sin embargo, tras las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020, la compañía disolvió gran parte de ese equipo. Haugen empezó a cuestionar entonces si Facebook estaba dando prioridad al crecimiento y los beneficios por encima de la seguridad de sus usuarios.
Antes de abandonar la empresa en 2021, Haugen copió miles de documentos internos que, a su juicio, demostraban que Facebook conocía algunos de los efectos negativos de sus plataformas, especialmente en ámbitos como la polarización política, la desinformación y la salud mental de los adolescentes. Entregó parte de esa documentación de forma anónima a The Wall Street Journal, que la utilizó como base para publicar los Facebook Files, una serie de reportajes de investigación. Poco después, Haugen reveló públicamente su identidad en el programa 60 Minutes y compareció ante el Senado de Estados Unidos para explicar sus acusaciones. También llevó sus preocupaciones al Parlamento Europeo y defendió la necesidad de una mayor regulación de las grandes plataformas digitales.
Desde entonces, Haugen ha seguido vinculada al debate sobre la transparencia y la responsabilidad de las redes sociales. Publicó sus memorias, The Power of One: How I Found the Strength to Tell the Truth and Why I Blew the Whistle on Facebook, y se incorporó al Centro de Medios, Tecnología y Democracia de la Universidad McGill para trabajar en cuestiones relacionadas con el impacto de las plataformas digitales. También ha impulsado iniciativas como Beyond the Screen, centrada en promover una mayor transparencia y supervisión de las redes sociales. Su historia la convirtió en una de las denunciantes más conocidas del sector tecnológico y en una figura recurrente en las discusiones sobre cómo limitar los daños asociados a estas plataformas.
Mikey Madison en el papel
La encargada de dar vida a Frances Haugen es Mikey Madison, la actriz estadounidense que ganó el Oscar a mejor actriz por su papel protagonista en Anora, la película de Sean Baker. El reconocimiento llegó después de una carrera en la que ya había destacado en la franquicia Scream y en Érase una vez en Hollywood, de Quentin Tarantino. El precio de la red supone uno de sus primeros grandes proyectos tras el premio de la Academia y la sitúa al frente de una historia basada en hechos reales.
Madison comparte reparto con Jeremy Allen White, conocido por The Bear y Shameless, que interpreta al periodista Jeff Horwitz, responsable de investigar los documentos filtrados para The Wall Street Journal. Jeremy Strong, protagonista de Succession, da vida a Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook. La película funciona como continuación de La red social, estrenada en 2010, aunque cambia el foco: si la primera contaba los orígenes de la plataforma, esta se adentra en las consecuencias de su influencia y en las dudas sobre el funcionamiento de sus algoritmos.
Más allá de a red
Para Aaron Sorkin, guionista de la primera película y director de esta secuela, Haugen representa a alguien que se enfrenta a una fuerza mucho mayor que ella. Durante la promoción del filme, el cineasta comparó al personaje con Don Quijote, al describirla como una mujer que intenta mejorar un mundo que considera injusto mientras lucha contra gigantes. Madison, por su parte, ha definido a la ingeniera como una especie de brújula moral: alguien dispuesta a enfrentarse a una gran compañía por lo que considera el bien común.
Su historia, sin embargo, no termina con una filtración ni con una comparecencia ante el Senado. La cuestión sigue abierta cada vez que desbloqueamos el móvil: ¿hasta qué punto controlamos las redes sociales y hasta qué punto son ellas las que terminan moldeando nuestra forma de ver el mundo?

