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El nuevo amanecer de Breguet

Con el reloj Expérimentale 1, la firma de lujo cierra una etapa, la de su 250 aniversario, y abre otra de innovación en la que redefine la alta frecuencia.

Con una cena de gala en el Palacio de Versalles, la firma de relojes de lujo Breguet puso en diciembre el broche final a un año escrito con letras de oro en sus anales. Un escenario regio (no en vano, el genio relojero Abraham-Louis Breguet proveyó a reyes y a emperadores) para cerrar un 250 aniversario glorioso. En un tiempo récord, Gregory Kissling, quien asumió la dirección de la enseña en septiembre de 2024, preparó para 2025 una batería de lanzamientos de gran calado que se fueron presentando mes a mes. A partir del rico legado de la casa, incluso el más remoto, vieron la luz 13 piezas bellísimas y perfectamente contemporáneas. Arrancaron los fastos allá por abril, con el sorprendente Classique Souscription 2025. Y los terminó la nueva colección que nadie vio venir, de nombre Expérimentale, que recoge la tradición más innovadora y puramente relojera de la marca y la proyecta hacia el futuro.

Antes de mostrar el Expérimentale con redoble de tambores, Breguet sirvió en París un aperitivo doble. En primer lugar, el elegante Classique Répétition Minutes 7365, su primer repetidor de minutos hermético (resistente al agua hasta 30 metros de profundidad), un reloj de pulsera de 39 mm de diámetro limitado a 25 unidades y fabricado en el cálido oro Breguet, una aleación que combina oro, plata, cobre y paladio. Impulsado por un nuevo movimiento de carga manual, ofrece una considerable reserva de marcha de 75 horas y una sencilla e impactante esfera en esmalte grand feu con el azul Bleu de France.

Su precio, 330.700 euros, se antoja peccata minuta ante el del Classique Grande Sonnerie Métiers d’Art 1905, un ejemplar de bolsillo de gran complejidad que solo se producirá bajo pedido. Con unas medidas de 56,5 mm x 24,1 de grosor y unos 400 gramos de peso en oro, está equipado con mecanismos de gran sonería con regulador magnético y tourbillon y sonería al paso. No menos relevantes son sus decoraciones artesanales.

Solo con ellos, Breguet ya habría salido más que airoso de la efeméride. Pero no contentos con ello, sus responsables sumaron el Expérimentale 1, una pieza totalmente inédita, la más vanguardista de la firma, que inaugura una línea que promete incorporar las últimas innovaciones tanto estéticas como técnicas del departamento de Investigación y Desarrollo del grupo Swatch, al que pertenece.

Para empezar, cuenta con el primer tourbillon con escape magnético de alta frecuencia (atención a sus 10 Hz, pues la mayoría de los tourbillon tradicionales laten a 2,5 Hz), y con una fuerza constante transmitida al volante que la marca desarrolló hace más de una década y que ha estado a prueba desde entonces. Si el magnetismo ha sido históricamente enemigo de la precisión, se ha convertido en aliado gracias a Breguet. La caja del modelo, de 43,5 mm, es la del Marine rediseñada, en oro Breguet y con la clásica carrura acanalada. Pero dispone de tres asas y no dos, y las de los extremos están caladas. Limitado a 75 unidades, cada una cuesta 377.900 euros.

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