La de las fases de la luna está considerada como la complicación más romántica y femenina de la relojería. También es antiquísima, pues a los relojeros siempre les ha fascinado el espacio exterior. Así que tenía que estar presente en las colecciones para mujer de una firma que se remonta a 1735, Blancpain, que hace gala de ser la que reintrodujo la reproducción de los ciclos lunares en las esferas en los años ochenta, cuando la complicación ya casi no se llevaba.

En este modelo, la Luna, discreta y coqueta, con rostro de mujer, cobra todo el protagonismo. Y esconde un guiño: fíjese en la diminuta mancha negra que aparece junto a la sonrisa de la Luna. Pues bien, en el Antiguo Régimen francés, las damas de la corte utilizaban estas moscas para enviar mensajes a sus interlocutores, colocándolas en distintas zonas de la cara según lo que quisieran comunicar. Si la dibujaban junto a la sonrisa significaba una actitud alegre.

La caja de este reloj, de 33,2 mm de diámetro, es de acero, y alberga el calibre automatico 913QL.P, con 40 horas de reserva de marcha. Con segundero y diamantes en el bisel y en la esfera, esta vez las alérgicas a la madreperla (muy común también en los diales de los relojes femeninos) se libran de ella. PVP: 15.000 €.