RELOJES CON ‘TOURBILLON’

Un original ‘tourbillon’ volante

MÁS COMPLICADO. En este Blancpain destaca sobre el resto de elementos el tourbillon volante, esto es, que carece de puente superior. Además, a este mecanismo que la marca alumbró hace treinta años se le ha colocado un disco de zafiro transparente que sustituye al puente inferior, con lo que da la impresión de flotar en el aire. Pero no está solo. Al modelo se le han añadido nuevas complicaciones: una hora saltante y un minuto retrógrado, algo nunca visto en un modelo de esta firma, con lo que pasa a llamarse Villeret Tourbillon Volant Heure Sautante Minute Rétrograde.

ASÍ SE HACE. Si nos fijamos en la esfera, la ventanilla de las horas se ha colocado sobre el contador de los minutos retrógrados. Es un dial con esmalte grand feu (gran fuego), según el método tradicional del champlevé: los artesanos empiezan por esculpir la base de oro tallando la materia antes de aplicar varias capas de esmalte con un pincel y de cocerlo en un horno a casi 800 grados. El toque final lo ponen los realces de oro diamantado alrededor de la jaula del tourbillon y de la ventanilla de las horas. Finalmente, se integra el contador de minutos.

A MANO. El movimiento también muestra detalles como unos puentes adornados con decoración guilloché realizada a mano. La caja, de oro rojo de 42 mm de diámetro, se puede acompañar de dos pulseras: una de piel de aligátor y otra de metal con hebilla desplegable. También existe una edición limitada y numerada de veinte ejemplares en platino.

PVP: 139.900 €

RELOJES CON ‘TOURBILLON’

Nada a la imaginación

TRIDIMENSIONAL. El Récital 26 Brainstorm Chapter One de Bovet tiene mucho que ofrecer: horas y minutos descentrados a las 12 h, un pequeño segundero alojado en el tourbillon volante, una gran fecha en ventanilla circular a las 8 h, un indicador de reserva de marcha a las 4 h, una fase lunar tridimensional ubicada a las 12 h también… Pero, sobre todo, ofrece audacia e innovación. Su calibre, referencia 17DM04-SMP, con un remonte manual, otorga una reserva de marcha de diez días (y solo tiene un barrilete), y ha recibido tres patentes: por su sistema de carga esférica, su tren tridimensional con engranaje múltiple y su tourbillon volante de doble cara.

FORMA DE ATRIL. La caja, de 48 mm de diámetro, tiene un diseño único en la industria relojera, con forma de atril. En esta imagen no se aprecia, pero la carrura, el bisel y el cristal de la caja muestran un perfil asimétrico. Dicho de otro modo, es más gruesa a las 12 h y menos a las 6 h. El diseño lo firma el propietario de Bovet 1822, Pascal Raffy, y su transparencia se debe al zafiro, el material más duro después del diamante y más ligero que el titanio. Esta caja permite diversificar las distintas indicaciones, empleando cúpulas, rodillos, discos y agujas tridimensionales. El fondo está constituido por un bisel (también de cristal de zafiro) y cuatro asas fabricadas en titanio grado 5.

MÁS CAPÍTULOS. El reloj se entrega con una garantía de cinco años y, al incluir en su nombre la frase Capítulo Uno, suponemos que habrá más entregas.

PVP: 315.000 €

RELOJES CON ‘TOURBILLON’

Un clásico en la muñeca

DOMINIO. El tourbillon no tiene secretos para la casa Breguet. No en vano, en 1801 el relojero Abraham-Louis Breguet lo patentó como un mecanismo que neutralizaba los efectos de la gravedad, logrando más precisión para los relojes mecánicos. A lo largo de su vida, Breguet creó 35 relojes dotados con tourbillon. Después, la manufactura afincada en el Valle del Joux suizo que lleva su apellido ha alumbrado muchos más.

ESMALTADO. Uno de los últimos es el Classique Tourbillon Extra-Plat 5367 Enamel Dial, que sigue la línea de la referencia 5377 que lanzó Breguet en 2013, aunque lo somete a cambios (se ha eliminado el indicador de reserva de marcha, por ejemplo). Con una esfera descentrada, algo desplazada hacia arriba y hacia la izquierda, se viste con esmalte grand feu en blanco, y en ella contrastan unas agujas azules, garantizando la legibilidad de las horas y los minutos. Los números arábigos también recuerdan a los relojes creados por el fundador de la marca.

EXTRAPLANO. La jaula del tourbillon está realizada en titanio. La delgada caja, de 7,45 mm de altura y 42 mm de diámetro, muestra el canto finamente acanalado, y alberga un movimiento mecánico de carga automática (el calibre 581) con un grosor mínimo, de 3 mm, y una contundente reserva de marcha de ochenta horas. Disponible en oro rosa y en platino (como es el caso que nos ocupa), el conjunto se sujeta a la muñeca con una correa de piel de aligátor de color caoba, negro o azul y una hebilla desplegable de oro.

PVP: 158.800 €

RELOJES CON ‘TOURBILLON’

La delicadeza del esmalte

PATENTES. Cuando la manufactura alemana (propiedad del grupo suizo Richemont) lanzó el 1815 Tourbillon en 2014, la casa combinó por primera vez la parada de segundos del tourbillon con el mecanismo zero-reset, que aseguraban la parada y el ajuste al segundo del reloj. Esto es, dos de las patentes más valoradas de A. Lange & Söhne. El original tuvo una primera versión un año después con motivo del 200 aniversario del nacimiento de Ferdinand Adolph Lange, fundador de la relojera. Aquel 1815 Tourbillon Handwerkskunst (artesanía en alemán) lucía una esfera de plata maciza en una caja de oro rosa y platino.

ARDUA TAREA. Tres años después, en 2018, se presentó una tercera versión con esfera de esmalte grand feu (gran fuego) limitada a cien ejemplares y numerada. De gran belleza, el proceso de esmaltado de un reloj es arduo, pues en cualquier etapa de su confección las esferas pueden agrietarse o presentar agujeros minúsculos causados por burbujas de aire o de gas. Y, después de someterlas a temperaturas de hasta 850 grados y de cubrirlas capa a capa, siguiendo el método tradicional, podrían tirarse a la basura y a empezar otra vez.

CORREA DE ALIGÁTOR. Este 1815 Tourbillon esmaltado porta una caja de platino pulido a espejo, cuyo diámetro alcanza los 39,5 mm, y un cristal de zafiro tanto en el anverso como en el revés. En su interior cabe un movimiento L102.1 de cuerda manual con 72 horas de reserva de marcha. Para fijarlo a la muñeca se ha escogido una correa de piel de aligátor negra con cierre desplegable de platino.

PVP: 201.300 €

RELOJES CON ‘TOURBILLON’

El primer Overseas con ‘tourbillon’

LA GUINDA. He aquí el primer modelo con tourbillon de la colección Overseas de Vacheron Constantin, una familia que nos lleva a pensar en los viajes y en abrirnos al mundo. El movimiento de carga automática con tourbillon pone la guinda a la colección y no podía faltar en ella, pues la marca se caracteriza por su dominio de las complicaciones relojeras y el tourbillon es casi el summum. Y también se le conoce por su nivel de detalle: solo la barra de la jaula del tourbillon está biselada a mano, lo que requiere unas doce horas de trabajo.

CRUZ DE MALTA. Se presenta en una caja de acero con un bisel hexagonal muy característico y una esfera lacada en azul con acabado satinado con efecto de rayos de sol, acentuada por agujas e índices horarios con tratamiento de material luminiscente. El Calibre 2160 ultraplano, equipado con un rotor periférico de oro de 22 quilates y una reserva de marcha de 80 horas, se muestra en una jaula esqueletizada con forma de cruz de Malta, el emblema de la firma del grupo Richemont. Este movimiento, que se puede ver a través del fondo de cristal de zafiro, se presentó en 2018 con un grosor de 5,65 mm.

CORREAS INTERCAMBIABLES. El nuevo Overseas Tourbillon ofrece las funciones de horas y minutos centrales y tourbillon con indicación de segundos a las 6 h. Como las correas son intercambiables, el reloj puede adoptar diferentes estilos. Además, para ponerse el brazalete de acero o las correas de caucho y de piel azul no se requiere de ninguna herramienta.

PVP: 113.000 €

RELOJES CON ‘TOURBILLON’

Cuando el movimiento levita

FUTURISTA. En los años recientes, Ulysse Nardin ha tirado mucho de audacia. Tanto su colección Freak como los nuevos Executive Tourbillon Free Wheel poseen un toque futurista indudable, y el ímpetu de querer ir más allá de lo establecido. En el caso del Executive Tourbillon Free Wheel encontramos varias curiosidades. Por ejemplo, que la caja, de 44 mm, carece de bisel (y casi hasta de carrura). Es una estructura compleja, en la que el cristal abombado de zafiro que permite apreciar todas las piezas ‘volantes’ se encaja directamente en el fondo metálico de la caja, que a su vez soporta las asas.

COMO UN BOOMERANG. Además, los puentes del tourbillon y del indicador de reserva de marcha de siete días situado a las 4 h dibujan la forma de un boomerang lanzado al aire, igual que las agujas de horas y minutos y los engranajes. En la esfera, como islotes en el mar, flotan los elementos, que parecen desafiar las leyes de la gravedad. Para dar vida a esta pieza se ha introducido el movimiento mecánico de carga manual UN-176 de manufactura.

OPCIONES. El modelo en oro rosa de 18 quilates está disponible con una esfera en piedra negra, esculpida en una placa de pizarra. El de oro blanco de 18 quilates se presenta bajo una estructura alveolar negra. Ambas versiones se venden con una correa de aligátor mate. A pesar de ser tourbillon, esta nueva serie Executive Tourbillon Free Wheel no forma parte de ninguna edición limitada y entrará en la colección de Ulysse Nardin como un modelo independiente.

PVP: 99.000 €

RELOJES CON ‘TOURBILLON’

Cambios técnicos y estéticos

RAYOS DE SOL. Este Master Ultra Thin Tourbillon Enamel de la manufactura de Le Sentier (Suiza) alberga un nuevo movimiento con tourbillon a las 6 h y un contador de fecha encima de él. Ambos componentes forman el calibre de cuerda automática Jaeger-LeCoultre Caliber 978, con una reserva de marcha de 48 horas, que ha sido reconstituido técnica y estéticamente. Los cantos del calibre, que se pueden apreciar en el reverso abierto, destacan con su acabado de rayos de sol, al igual que la liviana masa oscilante de oro. El mecanismo late dentro de una caja de oro blanco de la colección Master Ultra Thin, la más clásica de la casa. Ésta tiene unas dimensiones de 40 mm de diámetro y 12,13 mm de grosor, ni mucho ni poco.

ESMALTE AZUL. En su aspecto más visual, luce una esfera con grabado guilloché soleado hecho a mano y cubierto posteriormente con esmalte azul (no de cualquier tono, sino azul medianoche), así como un contador de fecha grabado. Ostenta estilizados índices, diseñados especialmente para esta edición limitada a cincuenta ejemplares, como una extensión natural de las agujas de tipo dauphine. La flecha del segundero pequeño indica sesenta cifras a medida que avanza alrededor de la esfera.

MÁS FAMILIA. Además de con el Tourbillon Enamel, la línea Master Ultra Thin ha aumentado sus referencias con dos modelos nuevos que lucen algunas de las complicaciones más emblemáticas del saber hacer relojero: indicación de las fases de la Luna y calendario perpetuo.

PVP: 90.000 €

RELOJES CON ‘TOURBILLON’

Un récord de 48 gramos

TRASCENDENTE. Como casa joyera que es, y una de las más conocidas del mundo, por cierto, cabe esperar de los relojes Bvlgari un diseño impecable. Pero es que además, en los últimos años, la marca ha dejado claras sus intenciones en el campo de la alta relojería. Y sus intenciones no son otras que trascender. Ya lleva una completa oferta y varios récords a sus espaldas. Uno de ellos, el de este Octo Finissimo Tourbillon Automatic Carbon, el reloj de carbono equipado con un tourbillon más delgado y liviano del mundo.

LIGEREZA. El año pasado, Bvlgari presentó el reloj extraplano automático con el tourbillon más delgado del mundo. Y éste buscaba romper el récord de ligereza con una caja y un brazalete de carbono CTP (siglas en inglés de Carbon Thin Ply o capa delgada de carbono). De manera que el nuevo modelo tan solo pesa 48 gramos. En su interior cabe un movimiento esqueletizado mecánico de cuerda automática de manufactura, el calibre BVL 288 (basado en el calibre Finissimo que se lanzó por primera vez en 2014, con un rotor periférico hecho de oro blanco y aluminio), y un tourbillon volante ultrafino con sistema de rodamiento de bolas, de 1,95 mm de alto. Su reserva de marcha es de 52 horas.

SOLO CINCUENTA. La esfera esqueletizada con acabado negro enmarca el movimiento, que también se ve a través del fondo transparente. Y la pulsera de carbono dispone de un cierre desplegable de tres hojas. Solo hay disponibles cincuenta piezas, pues se trata de una edición limitada.

PVP: N.D.

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