El responsable de informarnos en tiempo real de que Usain Bolt había ganado la medalla de oro de los 100 metros masculinos en Río 2016 con una marca de 9,81 es un suizo, como no podía ser de otra manera. Se trata de Alain Zobrist, consejero delegado de Swiss Timing, empresa de tecnologías de cronometraje deportivo y manejo de datos que pertenece al grupo Swatch. Codo con codo con Omega, también propiedad del coloso relojero helvético, él y su equipo computan las competiciones más prestigiosas del mundo.

Experiencia le sobra. Omega ha sido cronometradora oficial de los Juegos Olímpicos en 28 ocasiones desde 1932, tanto en los de verano e invierno como en los Juegos Paralímpicos y en los Juegos Olímpicos de la Juventud. La medida del tiempo, vital en el deporte, no tiene secretos para Zobrist, que nos dedica unos minutos antes de dar el pistoletazo de salida de Tokyo 2020 para hablar de su trabajo.

Pregunta. ¿Qué novedades ha implementado Omega en la cronometría de Tokyo 2020?

Respuesta. En este momento estamos entrando en una nueva y emocionante era de la tecnología de cronometraje, basada en los sistemas de posicionamiento y detección de movimiento. Esto significa que Omega está utilizando una combinación de cámaras de seguimiento de imágenes y de etiquetas de sensores de movimiento que usan muchos de los atletas, lo que nos permite rastrear información increíblemente detallada, como velocidades en vivo, posiciones en vivo y distancias. Incluso podemos señalar el momento exacto en que un atleta acelera o desacelera, o exactamente cuántas brazadas realiza un nadador. El objetivo de esta tecnología es contar la historia completa de una prueba deportiva, ayudando a los espectadores a comprender lo que está sucediendo, cómo se ganó o se perdió la prueba y brindar a los atletas y entrenadores la manera perfecta de analizar sus actuaciones.

P. ¿Qué recursos ha destinado la marca a estos Juegos Olímpicos?

R. Cronometrar los 339 eventos de este año es una gran tarea. Utilizaremos 530 cronometradores y profesionales in situ, al tiempo que contaremos con cientos de voluntarios formados.

P. ¿Qué retos les han planteado los nuevos deportes incluidos en Tokio (karate, escalada deportiva, surf, béisbol y monopatín)?

R. Muchos de estos nuevos deportes no han requerido ninguna innovación exclusiva de cronometraje. Sin embargo, Omega implementará para todos ellos marcadores y cronómetros específicos para deportes según sea necesario. La escalada es un poco diferente; de hecho, hemos introducido paneles táctiles en la parte superior de la pared. Este es el primer deporte, después de la natación, en el que los atletas podrán detener el tiempo con sus propias manos. Siempre es un desafío ser lo más preciso posible en todos los deportes, pero estos paneles táctiles son un aporte fantástico para las pruebas de escalada, ya que agregan la máxima precisión cuando más importante es.

P. ¿Cuáles son las disciplinas más difíciles de cronometrar?

R. Omega ha desempeñado su papel de cronometrador desde 1932, por lo que no hay deportes que necesariamente nos resulten difíciles. Sin embargo, la prueba de 100 metros en atletismo es siempre muy intensa. Este es el evento que todo el mundo ve, y todo termina en menos de 10 segundos. Tenemos una gran cantidad de equipos en los que confiar, desde la pistola de salida y los tacos de salida con detección de arranque en falso incorporada hasta la cámara photofinish y la tecnología de fotocélulas. Es un momento realmente emocionante y de mucha presión, pero nos encanta, y sabemos que nuestros sistemas funcionarán siempre a la perfección.

P. ¿Cuáles son los objetivos que se han marcado para el futuro en este campo y que aún están por conseguir? ¿Acabarán llevando los deportistas chips intradérmicos, por ejemplo?

R. En términos de precisión estamos realmente en una etapa avanzada. Nuestra cámara photofinish puede tomar 10.000 imágenes por segundo, mientras que nuestro Quantum Timer tiene una resolución de una millonésima de segundo. Como dije, el objetivo en este momento es seguir desarrollando nuestras tecnologías de posicionamiento y detección de movimiento. Sin embargo, cada nueva tecnología debe ser probada y aprobada estrictamente por las federaciones deportivas relevantes, así como por los atletas. Por eso, no presentamos nada sin una cooperación total.

P. ¿Se ha dado alguna anécdota divertida a causa del cronometraje de una prueba que usted haya presenciado?

R. Hubo una experiencia bastante divertida en Sarajevo en 1984, cuando hacía tanto frío que algunos de los marcadores se congelaron. Los cronometradores tuvieron que utilizar los secadores de pelo de su hotel por la mañana para descongelar la tecnología. Afortunadamente, nuestro equipo es mucho más adaptable a todas las condiciones climáticas hoy. Desde el punto de vista del cronometraje, diría que la final masculina de los 100 metros mariposa de 2008 fue la más dramática de la historia. Michael Phelps venció a Milorad Čavić por 0,01 segundos, el margen más cercano posible en natación. Aún hoy es increíble volver a ver esa carrera y cómo nuestras cámaras capturaron el resultado.

P. ¿Qué ha aprendido de la condición humana en todos estos años de cronometrar a los mejores deportistas del mundo?

R. Está claro que los atletas mejoran constantemente. Vemos récords mundiales en cada edición de los Juegos Olímpicos, y el desafío de Omega ha sido mantenerse al día con esa evolución. Siempre estamos desarrollando nueva tecnología que puede separar los márgenes más finos. Es muy interesante ver el verdadero poder del cuerpo humano, y sobre todo del espíritu humano, en la búsqueda de un sueño.