No son buenos tiempos para ahorrar. O puede que sea el momento exacto de empezar a hacerlo. Al menos, de acortar distancias con la idea. Un acto que, lejos del conocimiento popular sobre el tema, no consiste en guardar el dinero que muchas veces no se tiene, es necesario comenzar por realizar un estudio del capital para una correcta gestión del patrimonio.

Quien sabe cómo hacerlo es Sonsoles Santamaría, socia fundadora y directora general de negocio de Tressis, la sociedad de valores independiente líder en gestión de patrimonios y planificación financiera, que desde la fundación de la empresa en el año 2000 está al servicio de los clientes que desean alcanzar sus objetivos, permitiendo hacerlo de la manera más cómoda posible.

Santamaría ofrece un asesoramiento financiero independiente y eficaz; con ella charlamos sobre las consecuencias económicas que ha dejado la pandemia y de cómo es necesario aprovechar las vicisitudes provocadas por el covid-19 para poner el patrimonio personal al servicio del ahorro futuro; también de las edades más propicias para pensar en inversión y del tipo de perfiles más predispuestos al ahorro.

El claim de Tressis es ‘acompañar y ayudar a las personas para alcanzar sus objetivos’. ¿Cómo se consigue esto en el ámbito financiero?

Lo importante a la hora de invertir es saber para qué invertimos. ¿Invertimos para la jubilación, para un viaje, para estudios…? ¿En qué horizonte temporal se van a producir esos hitos que queremos alcanzar? ¿Qué capacidad de ahorro tengo? Esas y más preguntas son las que en Tressis necesitamos entender del cliente cuando iniciamos ese camino con él para ayudarles a dar sentido a su ahorro y a ofrecerle las dinámicas que le sirvan para alcanzar sus metas desde el punto de vista financiero. La planificación financiera proporciona al cliente tranquilidad, seguridad y control de su situación, potencial y capacidad para alcanzar sus metas vitales desde el punto de vista financiero.

Aseguran que invertir es la mejor manera de ahorro para el futuro. ¿Cuáles son las principales bases a tener en cuenta para hacer una inversión?

Objetivos, riesgo y plazo. Lo más importante es entender para qué invertimos. Cuando ponemos nombre a nuestras cestas de ahorro (casa, colegios, viaje, proyecto empresarial, barco…) miramos las inversiones de otro modo. La formación financiera y la comprensión del impacto fiscal también es importantísimo, porque nos ayudan a tomar decisiones conscientes con relación a los riesgos y oportunidades.

Sonsoles Santamaría, socia fundadora y directora general de negocio de Tressis.

En un momento tan anómalo como el que estamos viviendo, con una crisis sanitaria y económica, ¿cómo puede ahorrar el trabajador de clase media?

Todos tendemos a ahorrar lo que nos sobra después de gastar. Deberíamos incorporar el ahorro como partida ‘obligatoria’ antes del gasto. Es cierto que las circunstancias que estamos viviendo pueden llevarnos a tener menor capacidad de ahorro, pero debemos pensar que es un colchón de tranquilidad para el futuro, por lo que si podemos, debemos  ajustar antes el gasto que el ahorro.

Además de la posible falta de trabajo, ¿a qué dificultades se enfrenta el cliente de Tressis a la hora de ahorrar?

El principal impacto para todos en esta crisis está siendo sanitario. La situación ha sido verdaderamente dura para muchas familias. Otra dificultad adicional es, por la reducción de la actividad económica, la disminución de ingresos en empresas y familias, viéndose afectadas por el lado de la liquidez. Esta situación puede llevar a que necesiten tirar de su ahorro o su tesorería para hacer frente a lo urgente. Por otro lado, una dificultad que está encontrándose el inversor es la ausencia de inversiones sin riesgo, dados los actuales niveles de tipos de interés. Los ahorradores españoles son tradicionalmente conservadores y en el entorno de mercado en el que estamos, si esperamos obtener rentabilidad, tenemos que asumir más riesgo. Este cambio de perfil le cuesta mucho al cliente cuando no pone en contexto el horizonte temporal de su inversión. Por eso en Tressis antes de empezar a invertir queremos dar sentido a las inversiones y ayudar al cliente a entender el nuevo entorno de inversión en el que tiene que ahorrar.

¿En qué momento decide junto a sus socios crear Tressis? ¿Fue una decisión ante alguna necesidad o déficit?

Fundamos la compañía en el año 2000 con el objetivo de poner al alcance de nuestros clientes oportunidades de inversión con una estructura de arquitectura abierta, evitando el conflicto de interés en el producto que le recomendaríamos. Hoy todos entendemos el concepto de arquitectura abierta de producto, pero en el año 2000 fue tremendamente disruptivo. Vimos una oportunidad en crear un modelo independiente de gestión de patrimonios, basado en la selección de los mejores productos, y dotándole de los servicios financieros que acompañasen al cliente en su ciclo del ahorro (asesoramiento, gestión discrecional de carteras, planificación financiera). No había nada parecido en España en esos momentos. Percibimos una clara oportunidad. 21 años más tarde, tanto el mercado como la regulación nos han confirmado que nuestra visión fue muy acertada.

Tressis se funda en el año 2000 y desde el principio cuenta con expertos financieros en la entidad. ¿Qué porcentaje de mujeres conforman el organigrama de la plantilla?

Un 47% de la plantilla son mujeres.

¿Cómo contribuye Tressis al fin de la brecha de género?

Desde el origen el equilibrio fue muy natural. De los cuatro socios ejecutivos que fundamos la compañía, dos eran hombres y dos éramos mujeres. Fuimos creciendo y siempre primamos el talento, la ilusión, las ganas de contribuir a un proyecto en continuo crecimiento… y el resultado es que mantenemos ese equilibrio. Es cierto que en ocasiones hay que poner foco en estos desbalances y es fundamental generar la oportunidad cuando de manera natural no surge. Lo deseable es que no tenga que surgir este debate porque no se cuestionen las capacidades por género, edad, o cualquier otro aspecto. En este sentido la importancia que ha adquirido la sostenibilidad en los últimos años, desde el punto de vista más amplio (medioambiental, social y de buen gobierno), está contribuyendo muchísimo a tomar conciencia de que la responsabilidad social corporativa implica evitar las desigualdades en nuestras compañías. Dar visibilidad a las políticas ASG de las empresas es una palanca clave en la mejora de las prácticas internas.

“Para invertir no hay que tener mucho dinero, pero para tener mucha capacidad económica en el futuro hay que empezar por hacer un pequeño esfuerzo de ahorro” – Sonsoles santamaría

¿Qué porcentajes de ahorradores tienen en cuanto a género? ¿Y edad?

Si diferenciamos por sexo, el porcentaje de mujeres es de un 43%, mientras que el de hombres es de un 57%. Si nos centramos en las edades, el porcentaje mayor lo encontramos en la franja entre los 50 y los 65 años, con un 37%. Le siguen los mayores de 65 años, con un 28%, mientras que los ahorradores con edades comprendidas entre los 30 y los 50 años suponen un 25%. En menor medida encontramos los adultos entre 18 y 30 años, y los menores de edad, con un 6% y un 3%, respectivamente.

¿Por dónde debería a empezar una persona joven este proceso de inversión/ahorro?

¡Me encanta esta pregunta! Porque siempre pensamos que para invertir hay que tener mucha capacidad económica. Y realmente es al revés, para tener capacidad económica tenemos que empezar a invertir con cualquier pequeño esfuerzo de ahorro que podamos realizar, ¡y cuanto antes y más joven, mejor! Porque si se interiorizaran pronto esas dinámicas de ahorro periódico, antes comenzará a actuar la magia del interés compuesto. Pero es muy importante invertir dejándose asesorar y tutelar por expertos. Igual que para nuestra salud física nos ponemos en manos de los mejores médicos. En lo relativo a nuestra salud financiera tenemos que ponernos en manos de asesores especializados que cuiden de nosotros.

“Mis principales retos a conseguir no han venido por ser mujer directiva, sino por ser emprendedora”

Como mujer directora general de negocios de la compañía, ¿qué principales retos ha tenido que asumir?

Me atrevería a decir que mis principales retos no han venido por el lado de mujer directora de negocio de una compañía, sino como co-fundadora de una empresa que inicia su proyecto con una pizarra en blanco, en un despacho prestado, con toda la ilusión de una starup nueva, con grandes ideas y pocos recursos. Gracias al equipo que hemos ido formando entre todos, fuimos haciendo crecer la compañía con pasos firmes y siempre prudentes. Porque siempre tuvimos presente la responsabilidad del servicio que estábamos prestando: tutelar, asesorar y gestionar el patrimonio financiero de nuestros clientes. A lo largo de estos 21 años hemos vivido el pinchazo de la burbuja de las puntocom, atentados terroristas, crisis económicas, cambios regulatorios, reorganización de toda la industria bancaria, una pandemia… Hemos vivido nacimientos de ‘tressianos’, bodas, fallecimientos de seres queridos, gente que venía y se iba…. y miro atrás y no veo dificultades superadas, siento orgullo e ilusión por todo lo que está por venir.