Escéptica de que su nombre aparezca en un lista, Giaza Zhang puede presumir de haber formado parte de la lista FORBES 30 under 30 europea por fundar Mulan Group, la empresa líder en ventas de comida asiática en Italia que fundó con apenas 26 años. 

Hoy, Zhang, italiana de origen chino, es presidenta de Red Club x Cartier, una comunidad que conecta jóvenes emprendedores, de 20 a 35 años, de diferentes sectores y provenientes de Asia, que buscan tener un impacto positivo en la sociedad con sus negocios y a quienes Cartier brinda apoyo financiero, social y de capital humano. 

¿Cómo nace Red Club x Cartier?

La idea era conectar a personas para compartir ideas, porque es fácil sentirse solo a la hora de emprender. En mi caso, nací en China, pero crecí en Italia, y esto supuso una lucha. Crecer en una ciudad nueva, con códigos nuevos y un idioma distinto, es duro. Y a esto súmale las discriminaciones derivadas de que allí no hay mucha población china. Por eso, este proyecto empezó como idea y, en dos años, cuenta con 10 mercados y casi 40 miembros. En Barcelona, por ejemplo, hay cuatro de ellos, que trabajan en farmacias, hostelería, tecnología y abogacía digital. 

¿Y a qué público se proponen llegar con el proyecto?

No se trata tanto de comunicar ni de enseñar lo que estamos haciendo, el objetivo es que haya un impacto interno que tenga resultados externos. Por ejemplo, estamos donando mascarillas a los hospitales y no nos centramos en comunicarlo. Es un proyecto para el que hay que tener ganas, querer buscar soluciones y trabajar en equipo. 

El proyecto va unido a un concurso y su consiguiente premio…

Así es. Red Club x Cartier también premia el talento de jóvenes emprendedores cuyos proyectos repercutan positivamente en la sociedad; así que para el concurso hemos recibido más de 150 solicitantes de 90 países. Y, aunque hayamos lanzado la iniciativa en Francia, Italia, Reino Unido, Japón, Singapur, Emiratos Árabes… estamos ya programando llegar pronto a otros países. 

Con los ganadores ya anunciados, ¿qué criterios siguieron para premiarlos?

Los participantes tienen que ser fundadores, propietarios o ejecutivos jóvenes de empresas, que optan a premios de 50.000 euros para el desarrollo de sus proyectos. Cada año tenemos una temática, la de este año era ‘Construyendo puentes entre culturas’ y la idea era valorar los mejores proyectos que ayudaran a frenar la contaminación. Por otro lado, también se valora el impacto positivo de esos proyectos en la sociedad, para premiar a los que más ayuden a la sociedad con el apoyo de tutoría, soporte financiero y educación.

«Cuando de pequeña veía nombres de asiáticas en las listas de Forbes, nunca imaginé que algún día me vería en una de ellas»

Parece que Cartier es un compañero de viaje perfecto para los negocios.

Sin duda. Seguramente, su involucración tenga que ver con su espíritu emprendedor. Cartier nos ayuda a hacer este proyecto mucho más global y a crecer de la mejor forma posible, pues en cada mercado hay un grupo de la firma dedicándose a apoyar cada proyecto, además de que la influencia de los miembros y los empresarios crea una sinergia de reflexiones e investigaciones muy interesante y, sobre todo, de provecho.

Y a título personal, ¿qué objetivos persigue como presidenta del proyecto? 

Sobre todo, acercarme al mercado para conocerlo mejor y encontrar los miembros correctos. Hay candidatos con mucho potencial con los que trabajar en equipo y crear cosas nuevas, y siempre conviene escuchar las ideas de los demás, pero lo interesante y en lo que nos centramos es en que estas ideas sean a beneficio de lo que ya está construido

Habiendo formado parte de la lista FORBES 30 under 30, su caso sería un ejemplo del tipo de concursantes que acoge el programa. Desde su propia experiencia, ¿qué consejo daría a los jóvenes que se presentan al concurso y a otros jóvenes
emprendedores?

Siendo honesta, de pequeña leía FORBES a menudo y recuerdo que alucinaba porque veía nombres de personas asiáticas y no me hacía a la idea de que algún día mi nombre aparecería en esa lista. Dicho esto, no les comunicaría a los nuevos emprendedores que este es un punto al que deben llegar, tampoco deben marcarlo como único objetivo… pero por supuesto que es un reconocimiento del trabajo que hay detrás de las personas que aparecen en la revista y es algo que ayuda a tener más visibilidad para construir nuevas redes de trabajo.