Dice María Cudeiro (Tarragona, 1980) que se considera una mujer con suerte. Pero, a juzgar por su trayectoria y su imponente currículum, cuesta creer que esa fortuna no derive del empeño y la pasión que pone en cada cosa que se propone. Licenciada en Farmacia, cuenta que, nada más terminar la carrera fue una de las pocas elegidas entre 400 candidatos para un programa de Jóvenes talentos promovido por una empresa farmacéutica. Más tarde continuó formándose en otras compañías y marcas de dermatología y cosmética y, desde 2016, dirige para España y Portugal los laboratorios de origen austriaco Croma-Pharma. 

Pero es que, además, tiene un posgrado de Marketing en IE Business School, un Executive MBA en Esade y un programa de Dirección en IESE. Así que, lo suyo, más que suerte, es fruto de su determinación, su curiosidad y mucho trabajo. 

Por eso, en su relato abundan términos que indican que no se le escapa una. Habla de métodos de trabajo agile –»para adaptarnos y captar de una manera más espontánea las nuevas estrategias que surgen en el mercado», como explica la importancia de la executive presence–»siempre tienes que ser capaz de transmitir desde tu posición. Si no consigues ganarte la confianza de tu equipo da igual el título que te pongan», o la importancia de la transformación digital

Entre dos aguas

Croma Pharma, según ella, es una compañía con un adn históricamente dirigido a la industria farmacéutica, «pero que ha sabido quedarse con lo bueno que sabe hacer y, a la vez, reinventarse y arriesgar». No en vano, ella es la primera mujer directora de la compañía, contratada, entre otras cosas, para desarrollar Croma Pharma en España y Portugal, creando un equipo de trabajo comprometido y orientado en hacer accesibles al mercado sus productos de vanguardia en medicina estética y autocuidado. 

Para explicar el impresionante posicionamiento que ha logrado en estos cinco años, Cudeiro recurre a un descriptivo ejemplo: «Yo siempre digo que, estratégicamente,  hay dos tipos de mercados. Uno es el blue ocean, que es aquel en el que apenas hay competencia, y luego está el red ocean, que es en el que te encuentras como uno más«. Su blue ocean hace referencia a ese estatus único que goza Croma como el mayor fabricante de ácido hialurónico del mundo, mientras que el red ocean, es ese otro en el que compiten con grandes corporaciones y gigantes de la cosmética.

Para no naufragar en esas aguas, Cudeiro tiene claras algunas cosas. La primera, proceder sin complejos: «Sé que tengo un producto de altísima calidad que no tiene nada que envidiar al resto», y a la vez, con inteligencia: «la comunicación es esencial: siempre digo que es más fácil a veces vender un producto no tan bueno con un buen marketing que un producto muy bueno sin él. Para ello tienes que saber exactamente dónde poner el foco y saber ser flexible». 

La belleza y la estética

En un negocio como el suyo,  destinado al cuidado y  la belleza, María se refiere a esta recurriendo a una definición de experto: «Se compone de tres elementos: la simetría, la naturalidad y la autoconfianza». O al menos, aclara, de un equilibro entre todas: «La simetría, de algún modo, es algo que te viene dado. Puedes ser la persona más guapa del mundo, pero si tu actitud no es confiada no te sirve para nada». Sobre la naturalidad, sin embargo, también hace alguna apreciación: «La medicina estética ha llegado para quedarse, como la peluquería o las uñas, pero hay que tener cuidado… y tener en cuenta: la huella estética. Lo importante no es cómo estarás mañana, sino en 20 años».

«La gente que se cuida transmite seguridad, porque quien respeta su imagen respeta a los demás»

En lo que respecta a los cánones de belleza que muchas mujeres se autoimponen, también pide sensatez: «Yo creo que una tiene que cuidarse por una misma y no hay que dejar influenciarse por lo que van a pensar los demás. Una tiene que tener su valor añadido. Pero también creo que la gente que se cuida transmite seguridad, porque quien respeta su imagen respeta a los demás. Pero sin perder el norte: no pretendas tener una cara de 20 años cuando tienes 50», advierte. 

Formación e información

Por eso María le concede mucha importancia a la comunicación y la divulgación de los valores de sus productos. Formar e informar generando sinergias entre aliados. «Yo no pienso en clientes, sino en socios. Quiero que crezcamos juntos», indica. 

Ese leitmotiv también parece aplicarlo en su vida diaria. Porque ¿cómo conciliar con sus cinco hijos? María sonríe y responde sin dudar: «Desde el principio supe que no iba a poder con todo: no se puede ser la mejor madre, la mejor profesional y la mejor jefa. Pero mi profesión tiene muchísimo valor en mi vida y en mi autoestima. Por eso trabajo con mucha organización y por parcelas. Y da tiempo a todo: los niños, el trabajo, el deporte. Sin olvidar esa famosa frase: ‘Lo perfecto es enemigo de lo mejor».

Croma Pharma: rompiendo las reglas

Fundada en Viena en 1976 por la familia Prinz, Croma Pharma es la mayor productora de ácido hialurónico del mundo. Sin embargo, hace unos años decidió lanzar su propia marca de autocuidado: uno de sus hitos más reciente es Pure HA, una mascarilla líquida altamente concentrada para la piel que contiene un 1,8% de ácido hialurónico para suavizar, hidratar y revitalizar la piel. Y este año ya han anunciado que se ha completado el procedimiento descentralizado para que su toxina botulínica obtenga la autorización de comercialización en Europa. Con ello completarán la amplia cartera de productos de Croma.