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Papis, abran paso: llega la sucesión

Las 100 familias más ricas del país suman una fortuna de 193.700 millones en empresas y activos controlados por sociedades holding personales. ¿Quién se hará cargo en el futuro? Los ricos ya preparan la sucesión.
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Jaime Botín-Sanz de Sautuola sale tradicionalmente en los primeros puestos de la lista de milmillonarios españoles porque controla el 22,889% de Bankinter a través de Cartival. Esta sociedad gestiona el patrimonio de la familia en Bankinter y otras sociedades. Además, la familia Botín tiene una importante colección de arte y propiedades inmobiliarias, todo ello, con una valoración de 1.500 millones de euros.

Hasta ahora no había declarado que ha traspasado parte de su patrimonio a sus hijos, pero el año pasado comunicó a la CNMV –el regulador de bolsa español– que dejaba de ser un accionista relevante y sólo conservaba 5.834 acciones; es decir, apenas el 0,001% de Bankinter. Esta fue la segunda comunicación de Botín a la CNMV sobre sus acciones desde 2010, en que dijo que controlaba el 23,8% a través de Cartival.

A primera vista, parecería que el hecho de deshacerse de esta participación tan súbitamente ha sido un movimiento accionarial muy brusco, pero en realidad se trata de una operación diseñada desde mucho antes y que se hace pública ahora. Y es también un ejemplo de cómo ceder la gestión y el patrimonio del negocio familiar a los hijos sin hacer demasiado ruido.

La familia Botín constituyó esta sociedad en 1989, primero con la denominación Durandel y luego Cartival. A través del holding, los Botín controlan no solo su participación en Bankinter sino su sociedad de inversión Aleph Capital, la finca de El Retamoso de la Mancha y algunas inversiones más. También han pignorado el 25% de su participación en Bankinter para garantizar líneas de crédito con distintos bancos por 213,9 millones.

El traspaso

Ya en 2015, los cinco hijos pasaron a controlar Cartival con participaciones muy similares, de entre el 15% y el 16% para cada uno de ellos. En este reparto, Alfonso y Gonzalo tenían un porcentaje ligeramente superior al de Marcelino, Marta y Lucrecia. Por su parte, Jaime Botín declaraba oficialmente el 6,2%, aunque de hecho es factible pensar que su control podía llegar hasta el 19,6%. Y es que quedaba un 13,4% sin declarar que podía atribuirse a sociedades interpuestas con participaciones por debajo del 10% cada una. En todo caso, tras la última declaración oficial, se calcula que los hijos se han hecho con participaciones de entre el 15,4%, mínimo, y el 20,2%. Con la cotización actual, esto supone una riqueza de hasta 300 millones por cada hijo, solo en acciones de Bankinter.

Jaime Botín no sólo ha sabido ceder su patrimonio a sus hijos, sino que ha separado la gestión de la propiedad del patrimonio familiar. Así, en 2010 nombró a María Dolores Dancausa consejera delegada de Bankinter y es ella la que lleva las riendas del banco, aunque dos hijos, Alfonso y Gonzalo Botín-Sanz de Sautuola Nevada, se sientan en el consejo de administración. Dancausa forma parte de la lista de los mejores CEO españoles de Forbes.

La fórmula López-Belmonte

Hay muchos más ejemplos de ricos que han cedido su patrimonio a los hijos a través de las sociedades holding. Entre ellos, la familia López-Belmonte, accionista mayoritaria de Laboratorios Rovi con una participación del 69,64%. En enero de 2016, los López-Belmonte declararon a la CNMV que habían agrupado sus acciones de Rovi en Norbel. Esta sociedad se constituyó en diciembre de 2015 mediante una serie de escisiones y aportaciones de acciones familiares en distintas empresas. Tras ello, el patriarca, Juan López-Belmonte López, se ha quedado con solo un 20% de Norbel (es decir, un 13,9% de Rovi) y sus tres hijos –Juan, Iván y Javier López-Belmonte– con un 26,67% cada uno de Norbel, es decir, un 18,5% de Rovi.

La familia López-Belmonte destaca en el sector farmacéutico, en la que cuenta con el apoyo accionarial del banco de inversión español Alantra, pero también en el sector ganadero. Así, a través de su finca La Parra del Soberal crían ganado vacuno de raza charoles e invierten en I+D.

Tercera generación

Las inversoras catalanas Carmen y Liliana Godia representan la segunda generación de una familia empresarial que nació con su padre, Francisco Godia, quien fue presidente de la química catalana Cros –posteriormente Ercros– a finales del siglo pasado.

Ahora, Carmen Godia ha dado paso a la tercera generación y ha abierto el accionariado de la sociedad familiar G3T a sus tres hijos: Rafael, Cristina y Carla Godia Tous.

Así, Carmen Godia retiene un 20% de G3T y cada uno de sus hijos casi un 27%. Dado que G3T controla un 0,8% de Naturgy, cada uno de sus hijos tiene un 0,21% de Naturgy o, lo que es lo mismo, unos 50 millones.

Las dos hermanas tienen estrategias de gestión patrimonial diferentes, aunque mantienen un pacto de accionistas con el grupo CaixaBank por el que invirtieron conjuntamente primero en Abertis y, tras vender su participación, ahora en Naturgy. En esta última empresa, Criteria Caixa controla directamente un 25,42% y tiene el control político de las participaciones de G3T y de BCN Godia, la sociedad de Liliana Godia.

¿Renacimiento u ocaso?

La vida no volverá a ser igual en casa de Juan Miguel Villar Mir (850 millones de riqueza). Protagonista destacado de las listas de milmillonarios durante años, Villar Mir puso en marcha un conglomerado empresarial que le llevó a ocupar el noveno puesto del ranking de millonarios en 2018 con una fortuna valorada en 2.000 millones.

Esta fortuna estaba respaldada por la cotización de la constructora OHL, pero tenía dos patas de barro: una deuda muy alta y muchas acciones pignoradas para garantizar su pago. La caída de la cotización de OHL, que ha perdido más de 1.200 millones de valor bursátil entre 2015 y 2019, y la necesidad de vender aceleradamente activos para pagar las deudas ha reducido la fortuna de Villar Mir. Y todavía puede bajar mucho más, porque los Villar Mir están vendiendo más activos.

Además, Juan Miguel Villar Mir está saliendo del grupo. Ha traspasado las acciones de Espacio Inmobiliario, la cabecera del holding, a los hijos. En 2012, Juan Villar Mir de Fuentes constituyó Launium, mientras que sus hermanos, Silvia y Álvaro, crearon Panarea Capital y Positano Inversiones. Las tres sociedades recibieron cada una el 28,7% del capital de Inmobiliaria Espacio, mientras que Juan Miguel Villar Mir y su mujer, Silvia de Fuentes, retenían el 13,9%. Las participaciones que recibieron los hermanos se valoraron en 552 millones cada una, lo que en aquel momento suponía valorar el 100% de Inmobiliaria Espacio en 1.923 millones.

Posteriormente, entre 2012 y 2017, las sociedades de los hermanos Villar Mir recibieron distintas aportaciones de acciones de Inmobiliaria Espacio hasta controlar cada uno de ellos el 33,33% del capital. Silvia Villar Mir, además, controla un 0,01% de OHL a través de Panarea.

Los más ricos

Las 100 familias españolas más ricas suman una fortuna de 193.700 millones de euros. Al igual que en la lista individual de los ricos, Amancio Ortega destaca entre todos ellos con 63.000 millones, el equivalente al 32% del total o la suma de las 19 familias más ricas que le siguen en la lista.

La segunda familia más poderosa, en términos de riqueza, son los Del Pino, accionistas mayoritarios de Ferrovial, con 8.300 millones; seguidos de Sandra Ortega, hija de Amancio Ortega y segunda mayor accionista de Inditex, con 6.000 millones. La familia propietaria de Mercadona, Roig-Herrero, suma otros 4.300 millones. Por su parte, los Grifols, accionistas mayoritarios de los laboratorios del mismo nombre, y las distintas ramas familiares de los Daurella (Coca-Cola European Partners) tienen empresas valoradas, respectivamente, en 4.300 y 4.000 millones.