“Ahora estoy confiada en mi labor. Sé en lo que creo”, dice la filántropa Melinda French Gates en una entrevista exclusiva con FORBES. “Sé que todavía tengo mucho que aprender, y eso realmente me emociona». Después de 22 años como copresidenta de la Fundación Gates, la entidad filantrópica privada más grande del mundo, French Gates está cambiando el enfoque de la filantropía al entrar en un nuevo capítulo tras su divorcio con Bill Gates.

El último esfuerzo de French Gates no está respaldado por un cheque de nueve cifras, sino por algo igualmente poderoso, su voz. Con la misión de hacer que la filantropía sea más inclusiva y accesible para todos, French Gates ahora está dedicando sus décadas de experiencia para empoderar a las personas para que promuevan cambios en sus propias comunidades. 

Hoy, la plataforma de aprendizaje en línea, MasterClass, anunció el lanzamiento de una nueva clase que abordará la importancia de la donación, una clase impartida por French Gates. Hablará de la errónea percepción de que la filantropía debe relegarse a los multimillonarios con grandes chequeras, French Gates ofrece a los miembros una hoja de ruta sobre cómo cualquier persona puede ser donante y tener un impacto, independientemente de sus recursos. “Todos tenemos algo que devolver, y creo que la gente a menudo no piensa en otras opciones más allá del dinero”, dice French Gates.

Desde donar tiempo, dar dinero o aprovechar un área de especialización, French Gates se basa en las lecciones de su viaje filantrópico personal para equipar a los espectadores con las herramientas para comenzar a dar y compartir. Algunos capítulos de la clase se sumergen la tarea de cómo donar pequeñas cosas en el día a día, y en cómo aprovechar la voz o las redes sociales para el bien común.

El objetivo de la clase magistral de French Gates es inspirar a las personas a actuar. Es un llamado para hacer que las donaciones sean más inclusivas y accesibles.

“Los filántropos generalmente son más útiles para el mundo cuando estamos detrás de un movimiento en lugar de tratar de liderar el nuestro”, dijo French Gates en su carta Giving Pledge. Estas declaraciones abordan de frente las crecientes críticas a la filantropía multimillonaria.

“La gente está buscando comunidad en este momento. Estamos buscando formas de unirnos para generar cambios en nuestras comunidades, en nuestros países y en nuestro mundo. La filantropía y la retribución son una manera increíblemente excelente de hacerlo”, dice French Gates. En tiempos cada vez más divididos, cuando las brechas económicas se amplían y el escepticismo en torno a las estructuras de poder tradicionales aumenta, ella cree que el mensaje detrás de su MasterClass es más urgente que nunca.

Abordar las inequidades sistémicas y traer nuevas voces a las mesas de poder han sido líneas maestras en el trabajo de French Gates. Cuando comenzó a trazar su propio curso filantrópico se dio cuenta de que uno de sus mayores desafíos personales también era fundamental para resolver algunos de los problemas más difíciles del mundo: cerrar las brechas de género. “Creo que el mundo siempre ha visto este tema como algo secundario, particularmente en las instituciones dirigidas por hombres. Así es como ha defendiendo el empoderamiento de las mujeres dentro de la Fundación Gates y luego a través del lanzamiento de Pivotal Ventures, su compañía de inversión independiente dedicada a promover el progreso social.

Se sigue especulando sobre el futuro de la Fundación Gates y sobre su dotación de 55.000 millones, ya que la ex pareja acordó que French Gates dejaría el cargo de copresidenta en 2023 si decidían que ya no podían trabajar juntos. “Creo que toda la evidencia que veo dice que podremos administrar la fundación juntos para siempre”, dijo Bill Gates a FORBES en una entrevista reciente.

Lo que está claro es que el poder del músculo filantrópico de French Gates se extiende mucho más allá de los muros de la fundación privada más grande del mundo. Se ha convertido en una de las donantes más transformadoras, no solo por su riqueza, sino también por su compromiso de empoderar a los demás y su apreciación de que el verdadero progreso se logra cuando todas las voces pueden participar en la solución.

«Lo más importante en la vida es hacerte estas preguntas: ¿Soy amada por mi familia y amigos?, ¿Cambié el mundo de alguna manera para hacerlo mejor para las próximas generaciones?’ Espero haberlo hecho”.