Renta 4 es un marketplace para las inversiones con licencia bancaria plena. Son especialistas en gestión patrimonial y mercados de capitales y ofrecen al cliente soluciones adaptadas a sus necesidades financieras. “Somos un banco con todas las ventajas de serlo, pero operamos como una casa de inversión especializada”.

¿Cómo ha cambiado la pandemia el escenario de inversión?

La pandemia ha hecho irreversibles tendencias que ya se apuntaban con anterioridad. La primera es que los tipos de interés cero se han hecho estructurales y eso acelera la transformación del sistema financiero desde el viejo modelo, propio de la economía industrial, de “personas y empresas en busca de financiación”, al modelo del siglo XXI, de “dinero en busca de buenas inversiones”. El nuevo modelo tiene como objetivo dedicar recursos financieros a crear una economía más productiva y sostenible, en el que el retorno financiará la innovación y la transformación en todos los sectores y a todos los niveles.

¿Qué cambios ha supuesto en el comportamiento de los inversores?

De forma consciente o inconsciente, los inversores se ven abocados a tomar riesgos, a invertir, porque el viejo modelo “rentista” no ofrece retornos. Ese cambio de mentalidad es muy natural en los “millennials”, que son inversores nativos, ya que no han pasado por la fase del ahorro remunerado en el banco. Otro cambio importante es la inclinación hacia inversiones temáticas conectadas con medio ambiente, digitalización, salud, biotecnología o cloud y que cada vez se valora más el impacto social de las inversiones.

¿Qué desafíos y oportunidades se abren en la industria de gestión?

El mayor riesgo actual es absorber la demanda creciente de ahorradores que quieren invertir, evitando las “burbujas financieras” que acaban provocando muchos daños, como la burbuja inmobiliaria de 2008 o la burbuja de las “punto com” en 2000. El desafío para la industria de gestión es utilizar bien los enormes recursos financieros que tiene a su disposición y evitar el dinero abundante y barato que se tiende a utilizar mal. Las políticas de los Bancos Centrales han inundado de liquidez el mercado y ahora el reto es usar esa liquidez para crear una economía más verde, más digital y más eficiente en términos de productividad.

Juan Carlos Ureta, presidente de Renta 4.
Foto: Carlos Luján
¿Cómo habría que distribuir nuestra cartera de inversión para aprovechar las nuevas oportunidades?

Hoy en día las categorías tradicionales, como renta fija o variable, han perdido gran parte de su valor. La renta fija de calidad ofrece retornos negativos y además tiene riesgo, y la que no lo es muchas veces tiene un balance de rentabilidad/riesgo que no compensa. En el mundo post Covid la renta variable es el activo estrella y hay que ver la renta fija como un destino temporal del ahorro.

El objetivo es invertir en empresas que puedan capturar el crecimiento a largo plazo de la economía, aunque puedan sufrir vaivenes a corto. Uno de los legados de la Covid es la economía en “K”, una economía dual, de ganadores y perdedores exponenciales. Hay que diversificar y procurar estar en el mayor número posible de “winners”. Para hacerlo, la inversión temática por megatendencias ayuda mucho y por eso en Renta 4 nos hemos volcado en ese enfoque. China y Asia son la gran fábrica de crecimiento del mundo y Latinoamérica tiene ante sí otra gran oportunidad por muchos motivos. Somos positivos con los emergentes.

¿Qué perfil tiene el inversor español?

No hay un solo perfil, hay varios. Hay un grupo relativamente reducido de inversores bastante sofisticados, que no tienen nada que envidiar a los grandes inversores de otros países, y que invierten a nivel global y con gran disciplina. Hay también inversores emergentes, los millennials, que tienen un entendimiento innato de la inversión y están muy abiertos a nuevas tendencias, sin importarles demasiado la volatilidad. Finalmente, está el grupo más numeroso, el de los ahorradores que están accediendo por obligación al mundo de la inversión. Es ahí donde hay que poner el máximo esfuerzo para ofrecer soluciones sencillas, bien elaboradas y que incorporen mucha pedagogía.

¿Cómo ha cambiado la inversión en España?

En España hemos pasado casi de golpe de unos tipos de interés bastante altos debido a la inflación, a los tipos de interés cero y a la necesidad de invertir para preservar el patrimonio. Ese cambio es brutal y ha obligado a los ahorradores a cambiar su mentalidad. Desde el punto de vista de la industria, todas las entidades se han movido hacia la oferta de productos de inversión, pero hay una inercia hacia los clásicos productos de ahorro, que se ofrecen bajo el disfraz de productos de inversión. Ello explica el gran peso que tienen en España los fondos de renta fija. En cierto modo, la transformación del ahorrador en inversor sigue siendo una asignatura pendiente. Se ha iniciado el camino, pero hay mucho recorrido por delante.