Jesús Domínguez y Luis de Blas, socios de Valentum. Foto: Pablo Tribello

Tras muchos años juntos como analistas en Banco Sabadell, Banesto y Santander, Jesús Domínguez y Luis de Blas vieron que había hueco en España para dos profesionales independientes y decidieron lanzarse a emprender su propia aventura financiera.

Fundaron Valentum, Value & Momentum en 2014. ¿Qué balance hacen de estos últimos siete años y cuáles han sido las principales dificultades a las que se han enfrentado?

Luis de Blas (LB): Tener nuestro propio fondo era el sueño de nuestra vida. Estamos muy satisfechos porque significa hacer lo que siempre hemos querido y venir a trabajar con una sonrisa en la cara. La primera dificultad fue la captación de dinero, porque al empezar nadie confía en ti y para montar un fondo necesitas unos 3 millones de euros. Es un círculo vicioso porque o bien no tienes track record o bien no tienes dinero. Sin embargo, en tres años, cuando ya tienes dinero y track record, el círculo vicioso se convierte en círculo virtuoso, porque cada vez atraes a más clientes.

¿Qué significa el “momentum” que da nombre a su compañía?

Jesús Domínguez (JD): Nosotros hemos sido siempre analistas y a la hora de invertir buscamos empresas que generen caja y que tengan un buen equipo directivo. No que tengan valores baratos que van a seguir baratos, sino empresas que vayan a crecer. Y para eso necesitamos un catalizador, algo que vaya a suceder en la compañía a nivel interno o externo que la haga crecer. Un “momentum”.   

LB: Estamos en contacto constante con las compañías para poder identificar esos valores que suponen un empujón. Buscamos entidades a buen precio por valoración pero que vayan a vivir un giro que las anime, como cambios en el equipo directivo o reducciones de costes, y para eso hay que reunirse con ellos, para entender mejor lo que va a pasar.

¿De qué logro se sienten más orgullosos?

LB: De haber conseguido dar un retorno del 12 % anual de media durante toda la vida del fondo. Con la capitalización compuesta consigues reinvertir las ganancias y si has metido 100, al año siguiente tendrás 112 y al siguiente 128. En los primeros años no se nota, pero es un efecto bola de nieve que se maximiza. De esta manera, hemos sido capaces de doblar capital en 6 años y medio. Es algo muy bonito y si hubiera una cultura financiera en España todo el mundo estaría invirtiendo.

JD: La clave sería que se enseñe en la escuela de pequeños. La capitalización compuesta es algo que tienes que explicar porque muchos no la conocen.

¿Cuáles dirían que son los puntos fuertes como compañía?

JD: Que somos independientes y que tenemos una alineación total con los clientes, porque nosotros somos los principales partícipes del fondo. Nos jugamos nuestro propio dinero, así que predicamos con el ejemplo. Además, al ser un fondo pequeño de unos 115 millones de euros, tenemos una mentalidad flexible que nos permite amoldarnos al comportamiento de compañías pequeñas y medianas, lo que supone una ventaja frente a las más grandes.

¿Y las claves de su éxito?

LB: En primer lugar, trabajo. Sin trabajo no hay nada. El método. Buscamos compañías para invertir que generen mucha caja, no mucho beneficio neto. Con compañías sólidas en balance, porque no nos gusta la deuda. Con equipos directivos de alta calidad que se alineen con nuestra filosofía. Si el equipo directivo tiene acciones de la compañía están deseando que suban. De otro modo perciben un sueldo y les da igual que suban o no las acciones. Y por supuesto, con la confianza de nuestros más de 1.800 partícipes. Nuestra alineación con ellos es total, porque nuestros intereses son comunes.

¿Qué va a pasar con el BCE y las políticas monetarias de la UE?

JD: Los tipos de interés van a seguir bajos y va a haber mucho dinero en el sistema para invertir. Es difícil que en el corto plazo la economía vaya a cambiar, pero en la PYME de barrio y los bancos va a haber mucho sufrimiento. No sabemos cuál va a ser el nivel de morosidad cuando todo esto pase, ni se sabe aún cuántos van a dejar de pagar. Con esa situación tan frágil se va a producir un escenario muy complicado para los bancos y los Estados muy endeudados, como el nuestro. La perspectiva para países como España es muy negativa porque se está haciendo lo contrario de los que se debería hacer. Tenemos mucho turismo y las medidas que se están llevando a cabo son las contrarias de lo que haría falta. Es el momento de bajar los impuestos, no de subirlos.

¿Qué perspectivas tenéis a corto plazo?

JD: Seguir dando los mismos retornos que en el pasado. Es un objetivo difícil pero alcanzable. 

LB: Lo importante es el largo plazo, porque a veces no sabemos lo que puede pasar en el corto. Sólo podemos seguir seleccionando buenas compañías que generan beneficios a largo. Como dicen, zapatero a tus zapatos. Nosotros miramos poco la macroeconomía y mucho las compañías particulares. Buscamos empresas que lo hagan bien en cada uno de los escenarios, porque nos da tranquilidad y nos permite dormir bien. De lo pequeño a lo grande y poco a poco.