Muy pocas personas quieren pararse a mirar cuál fue el décimo de lotería que no les tocó, el “futuro Apple” que nos iba a hacer rico en la bolsa, pero que fracasó, o nuestro equipo de fútbol de Fantasy que falló las expectativas que teníamos. Los malos resultados se quieren olvidar más rápido de lo que llegaron. 

Sin embargo, existe una especie de salón de la fama informal para aquellos cuyas decisiones financieras fueron tan extremas que provocaron los mayores errores con el dinero. Hablamos de malas inversiones, malas decisiones a la hora de comprar o vender y pérdidas de valor estrepitosas de empresas que a priori parecían destinadas a dominar el mundo. ¿Cuáles son los principales ejemplos? Solo basta con echar un vistazo a través de la historia…

La fusión de AOL y Time Warner que generó un enorme sangrado

En 2000, el matrimonio de 400.000 millones de dólares de America Online y Time Warner Cable fue el más grande en la historia comercial. Desafortunadamente, las grandes esperanzas y el mal momento cambiaron rápidamente. De la luz verde se pasó a los números rojos cuando el acuerdo hizo que los beneficios se desplomaran.

Las cosas se pusieron feas casi de inmediato, cuando estalló la burbuja de Internet. El precio de las acciones de AOL se desplomó un 50 % y un escándalo contable en la empresa no ayudó en nada.

Los ejecutivos de Time Warner alentaron al CEO de la compañía, Gerald Levin, a abandonar la fusión, sin éxito. El inversor que más perdió fue el magnate de los medios Ted Turner, quien recibió un varapalo económico que ascendió a los 8.000 millones de dólares.

Kodak no captó bien la imagen 

A mediados de la década de 1970, Eastman Kodak, que controlaba el 90% del mercado cinematográfico de Estados Unidos, desarrolló un producto que algún día convertiría a su producto número uno en obsoleto: la cámara digital.

Entonces, en lugar de competir consigo mismo, Kodak decidió sentarse en lo digital y no invertir en desarrollarlo. Fue un gran error.

A principios de la década de 1980, Fuji entró en el mercado estadounidense y ofreció suministros fotográficos y de películas a precios más bajos. Para 2012, Eastman Kodak terminó declarándose en bancarrota, en gran parte por su propia decisión. La patente de su cámara digital expiró en 2007.

La compañía de dulces que rechazó a ET

La compañía de dulces Mars pensó que Amblin Productions tenía un gran problema en 1981 cuando el estudio le ofreció a los M&M de Mars un extraño papel secundario como la bebida favorita del personaje principal en ET.

Aparentemente, los fabricantes de dulces no pensaron que era una inversión sabia de la marca, por lo que el papel finalmente fue para Hershey’s Reese’s Pieces.

Sin embargo, ET despegó en la taquilla, recaudando 800 millones de dólares para convertirse en una de las películas más populares de la historia, y Reese’s Pieces registró una explosión bajista en la bolsa del 65%. Fue un desastre. La improbable combinación con el irresistible alienígena lanzó a Hershey a un crecimiento acelerado de tres décadas que ha trascendido hasta el siguiente nivel.

La renuncia de Fox al dinero generado por Star Wars

Si pensabas que el director George Lucas se adelantó a su tiempo con la franquicia de Star Wars, no sabes ni la mitad.

Antes de que conociéramos a la princesa Leia o Chewbacca, Lucas logró uno de los acuerdos más lucrativos de Hollywood cuando aceptó un recorte salarial de 20.000 dólares a cambio de los derechos de comercialización de Star Wars y todas sus secuelas.

20th Century Fox no solo no se dio cuenta de que la «loca película espacial» generaría seguidores en todo el mundo, sino que el estudio también pasó por alto que los personajes literalmente saltarían de la pantalla y causarían furor con el merchandising.

En el último recuento, las figuras de acción de Star Wars han contribuido 3.000 millones a la fortuna de 5.200 millones de Lucas.

Jim Cramer no se volvió bajista con Bear Stearns

Cuando se trata de arriesgarse, Jim Cramer, presentador de ‘Mad Money’ en la CNBC, podría decirse que lidera la manada. El 11 de marzo de 2008, Cramer respondió a la preocupación de un espectador sobre el problema de liquidez de Bear Stearns.

“¡No! ¡No! ¡No! Bear Stearns no está en problemas. En todo caso, es más probable que sean absorbidos. No muevas tu dinero de Bear”, alertaba.

Pero las consecuencias no fueron buenas. El 14 de marzo, las acciones de Bear Stearns cayeron un 92% ante la noticia de un rescate de la Fed y la adquisición a 2 dólares por acción por parte de JPMorgan. A pesar de la mala decisión ocasional, el patrimonio neto de Cramer sigue siendo extenso.