Megatiendas, empresas que sepan adaptarse al nuevo escenario y, en ese ecosistema, un gestor que analice e identifique las mejores oportunidades de inversión en un mundo cambiante, son los consejos que da Rivero García Noreña a los inversores.

¿Cuál es el escenario macroeconómico futuro que barajan desde Abanca?

El escenario central que manejamos es el neutro. Entendemos que va a haber un crecimiento importante en Europa y Estados Unidos –de promedio entre el 4,5% y el 5,2%– y un tapering más lento de lo que esperaba el mercado para que no haya crisis puntuales ni una alta volatilidad, lo que aporta tranquilidad frente a los warnings constantes que vivimos desde el principio de la pandemia.

Estamos sobreponderados en renta variable, pero sin llegar a los límites máximos que nos hemos fijado. Ante un mandato agresivo en el banco, la rentabilidad esperada estaría en el entorno del 10% year-on-year. Entendemos que tenemos que tener cierto margen de incremento de exposición porque todavía puede haber ciertas correcciones. Hay que tener en cuenta posibles cisnes negros como la guerra comercial, tecnológica y estratégica entre China y EEUU, que más allá de Trump, es ya estructural.

Actualmente, la atención está puesta en la inflación. ¿Cómo puede impactar a la hora de tomar decisiones de inversión?

La clave es la duración de la misma. Todos estamos de acuerdo en que este repunte no es estructural sino temporal. Pensamos que va a durar un poco más de lo que espera el mercado, aunque no creemos que vaya a llegar a provocar una convulsión importante. De hecho, ya antes de la finalización del escenario pandémico, nos posicionamos en renta fija ligada a la inflación, en los TIPS (Treasury Inflation-Protected Securities).

¿Y cómo valoran el escenario para lo que queda de pandemia?

En este nuevo escenario el compromiso con el medio ambiente y la banca socialmente responsable son más que nunca parte de nuestro ADN. Hemos situado la sostenibilidad en el centro de nuestra estrategia corporativa, esto se refleja en nuestro Plan de Acción de Banca Responsable y Sostenible 2021-2024. Entre otras acciones, en los últimos meses hemos lanzado tres fondos de inversión sostenible; el último de ellos, vinculado a la lucha contra el cambio climático y la descarbonización, es uno de los primeros productos de inversión españoles de su clase clasificados como artículo 9 del SFDR.

¿Cómo se posicionan ante el escenario de alta inflación, crecimiento y tipos cero?

Además de productos ESG, como muchas gestoras de activos, hemos aumentado el peso en renta variable, con buena parte concentrada en megatendencias. Tenemos una estrategia de gestión discrecional, muy novedosa, “Exponential Futures”, que introduce fondos especializados y de nicho buscando rentabilidad en las tendencias del futuro. Estamos en un momento muy cambiante. Por eso creo que es el momento del gestor. Estudiamos las empresas y vemos exactamente cuáles son las que están dando los giros adecuados hacia el futuro. Ese posicionamiento creo que es ganador. Y cuando me preguntan si nos estamos posicionando más en la parte cíclica o en value, siempre respondo que el banco se sitúa en el centro. Durante mi etapa en Suiza aprendí a aplicar el equilibrio como fórmula de gestión.

Además del futuro verde, ¿qué otras megatendencias están viendo de cara a una inversión de largo plazo?

El mundo de la biomedicina y la salud, el sector medioambiental –sobre todo centrado en el agua– y el mundo de la IA son las tres ramas más importantes que estamos viendo. Pero estamos abiertos a otras tendencias y estamos analizando áreas muy específicas, por eso es tan importante la figura del megagestor.

Con esta gama de oportunidades, ahora mismo, ¿qué exposición a liquidez tienen?

Creemos que es un escenario perfecto para el oro. En ABANCA llevamos primando el oro sobre otros activos desde hace tiempo, y mantenemos en torno al 15% de liquidez para aprovechar oportunidades. En cualquier situación de incertidumbre tenemos que tener activos refugio. Pero, además, tenemos bolsas sobrevaloradas en general, preocupados por la renta fija con un cambio de pendiente por las tensiones inflacionistas, la pandemia y los conflictos geopolíticos con China, EEUU o Afganistán.

¿Cuál es la hoja de ruta para la captación de clientes y su estrategia comercial?
Lo que intentamos en ABANCA es practicar el ‘sentir común’ e intentar estar lo más cerca posible del cliente. Nuestro modelo de banca nos proporciona grandes capacidades, que suponen grandes ventajas para el cliente. El importante número de empresas de nuestra cartera de participaciones industriales nos ofrece importantes sinergias. Además, contamos con una plataforma compleja y sofisticada, muy bien posicionada internacionalmente. También tenemos equipos de M&A, servicio de Real Estate y una amplia experiencia en la gestión de activos inmobiliarios de nuestra cartera, y queremos ayudar a nuestros clientes a invertir en este sector de manera racional. Y, gracias a nuestra red internacional, un cliente con posiciones en Portugal, Estados Unidos o Ginebra es el mismo cliente para el banco, con un banquero que se encarga de gestionar su patrimonio. Todas estas capacidades y sinergias han sido clave en el importante crecimiento en la base de clientes que hemos conseguido en los últimos años.

¿Qué perspectivas manejan para 2022?

Estamos convencidos de que nuestro modelo nos va a ayudar a seguir creciendo orgánicamente, con el objetivo de seguir consolidando nuestro posicionamiento en el negocio de banca privada española.