Tal y como expresó el célebre ensayista y poeta británico Samuel Johnson, “el hombre que sabe gastar y ahorrar es el más feliz, porque disfruta de ambas cosas”. El planeta se acerca ahora a ese momento. Según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el crecimiento mundial será del 6% en 2021 y del 4,4% en 2022

Posicionarse para cosechar grandes rentabilidades es la clave. En el ámbito de la inversión y el sector de los fondos, seleccionar los mejores activos es un rompecabezas con el que ha de jugar el inversor, pero, ahora que el planeta se mueve en un entorno más inflacionario y de una normalización económica, resulta primordial en aras de tratar de obtener los mejores rendimientos. 

Los gestores se encuentran ante ese dilema: qué fondos pueden ser los más beneficiados ante los vientos más favorables para la economía y dónde centrar sus esfuerzos para invertir. Sobre todo, después de que la pandemia acelerase la digitalización y sobrecalentara los valores relacionados con la tecnología.

Hay voces y vehículos que apuntarían hacia una dirección alcista, todavía. Mikko Ripatti, responsable de ventas en Iberia y gestor sénior de carteras en DNB Asset Management, comenta a este respecto que espera que los valores tecnológicos, con las estimaciones de expansión del PIB, fundamentalmente en Estados Unidos, superen el crecimiento de otros sectores. “Principalmente, a medida que la tecnología vaya rompiendo barreras en todos los ámbitos y siga impulsando el cambio”, afirma. 

El DNB Fund Technology, sin ir más lejos, con un 16,47% de rentabilidad anual después de las comisiones desde su creación en agosto de 2007, se puede aprovechar de los vientos de cola que aún tienen temáticas disruptivas como el Big Data, el Internet de las cosas (IoT), la automatización, el transporte y el 5G. Sus mayores participaciones son Deutsche Telekom, Facebook, Vodafone, Arrow Electronics y Microsoft.

No obstante, es esta última en la que el equipo gestor se detiene por el empuje que puede tener a partir de ahora. “Microsoft ha tenido un desempeño estelar y pensamos que es uno de los pocos nombres de software con un riesgo/beneficio bastante positivo en términos de valoración para el próximo año”, apuesta el experto de DNB Asset Managment. 

Industria, ocio, lujo y materias primas

Pero más allá de la tecnología, que ya ha vivido un gran sobrecalentamiento, canalizado con el avance de más del 87% del Nasdaq desde los mínimos marcados en la pandemia, hay otras áreas que pueden beneficiarse de la mayor actividad económica. Así, los expertos coinciden en que valores industriales, relacionados con las materias primas, el lujo, y el consumo pueden ser los mejor colocados

Empezar a concentrarse más en algunos de esos segmentos más cíclicos puede ser la estrategia adecuada para beneficiarse de este resurgimiento del crecimiento, según apunta Dan Ivascyn, Chief Investment Officer de PIMCO. “El juego y el ocio tienden a beneficiarse de un repunte de los viajes a nivel mundial”, describe. 

Bryan Petermann, gestor de carteras de Muzinich & Co se decanta por una apuesta similar: “el fuerte crecimiento de la economía y las noticias sobre vacunación han aumentado las oportunidades de inversión en sectores como el energético y el ocio”. 

Con esa rotación especial esperada, fundamentalmente hacia sectores cíclicos, hay algunos fondos que saldrían mejor parados. Es el caso del Fidelity Global Industrials. Un vehículo que, como su propio nombre indica, se centra en el sector industrial, con exposición a compañías de ese ámbito o incluso a metales. 

“Es un producto que necesita que haya actividad económica”, analiza José María Luna, Director de Inversiones & socio fundador de Luna Sevilla Asesores Patrimoniales. Solo hay que fijarse en el gran comportamiento del Dow Jones desde el lanzamiento de las vacunas, con un repunte de más del 28%. 

El fondo lleva más de un 17% de rentabilidad, replica la actividad económica a nivel global, pero también la de Estados Unidos. Por eso, con los paquetes de estímulo fiscal, podría seguir trazando esa tendencia alcista, a pesar de que su principal riesgo es que aumente muy rápidamente la inflación y, con ello, los tipos de interés en el largo plazo. 

En cartera apuesta por compañías como Union Pacific Corporation, Canadian National Railway. Dos compañías de ferrocarriles que, cuando hay expansión económica, se produce un mayor tráfico ferroviario. 

Asimismo, un fondo como el Robeco Global Premium Equities, centrado en renta variable internacional y diversificado entre sector industrial, financiero, de consumo, y de materias primas es otra posibilidad. El producto tiene una gran participación en compañías como Citigroup, DuPont, Stellantis o Cigna –dentro del sector sanitario–. “Negocios que lo harán bien con la reapertura”, explica Luna.

La última opción destacable sería el GAM Multistock Luxury Brand. Un producto que invierte en renta variable de sectores como el lujo y el ocio. “Con la democratización del lujo y reducción de costes de distribución, la reapertura económica y turística favorecería a las empresas en las que invierte este fondo”, analiza Luna. Compañías que tienen poder de fijación de precios y que, cuando sube la inflación, su demanda es alta. 

Dentro de su cartera prevalecen valores como Louis Vuitton, Hermès, L’Oréal, aunque también Nike, puesto que cada vez hay más marcas deportivas que son más accesibles con los nuevos hábitos de consumo.