Nos reunimos con Yerin Ha, reconocida en la lista Forbes 30 Under 30 Asia, para hablar de su último trabajo en la serie global de Netflix, Los Bridgerton. Nacida en Corea del Sur y criada en un entorno profundamente ligado a las artes escénicas, la actriz construido su carrera a partir de su propósito y autenticidad.
Con la segunda parte de la cuarta temporada ya disponible, su interpretación se consolida como foco central de la historia, destacándose entre otras tramas que prometen cautivar y emocionar al espectador. Un personaje con similitudes personales que, como ella misma reconoce «puede resultar bastante complicado», pues exige encontrar el equilibrio entre la identificación y la distancia necesaria para construir un papel. Una serie inspirada en la Regencia británica donde los personajes dialogan con la sociedad actual a través de un sólido mensaje: «el amor es más fuerte que el odio».
¿Qué fue lo más desafiante al preparar a Sophie Baek para Los Bridgerton?
Había muchas similitudes entre ella y yo, y cuando tienes que interpretar a alguien que se parece tanto a ti, creo que puede resultar bastante complicado. Además, al tratarse de una serie tan exitosa como Los Bridgerton, sientes la presión. Así que intenté dejar todo eso a un lado y centrarme en el trabajo. Pero sí, probablemente diría que lo más desafiante fue precisamente esa parte de Sophie que también está en mí.
Habiendo formado parte de Forbes 30 Under 30 Asia y ahora liderando una de las series más vistas del planeta, ¿qué consejo le darías a quienes sienten que no pertenecen a cierto lugar en la industria?
Lo primero es tener claro por qué quieres formar parte de esta industria. Conocer tu propósito, tu “por qué”, será siempre lo que te mantenga centrado y lo que te impulse a seguir luchando, sin importar lo que otros digan sobre tus capacidades, sobre lo que puedes o no puedes hacer, o lo que la sociedad espere de ti. Se trata de ser valiente y de asumir riesgos. Y si tienes claro tu por qué, podrás sobreponerte a todo el ruido.
¿Qué aprendizaje te llevas de tus compañeros en el set y quién se ha robado un pedacito de tu corazón?
¡Oh, Dios mío! He aprendido muchísimo de todos. Creo que algo verdaderamente especial de Bridgerton y de su reparto es la enorme amabilidad que desprenden. Para mí ha sido muy importante quedarme con eso y recordarlo siempre: hay que tratar a todo el mundo con respeto y con cariño. Es una lección fundamental. Todos son increíblemente generosos y dulces en ese sentido.
Y, si tengo que decir quién me ha robado un pedacito del corazón, diría que muchas de las chicas. En concreto, Hannah, Claudia y Nicola. Les tengo un cariño enorme y las quiero muchísimo.
La serie adaptó el apellido de tu personaje a “Baek” para reflejar tu identidad cultural. ¿Qué significa para ti ese cambio dentro de una serie global?
Sí, ya lo hicimos con Kate en la segunda temporada.
Sinceramente, me parece fascinante que la gente perciba ese cambio como algo tan significativo, porque para mí la conversación fue muy breve, se resolvió enseguida. Jess Brownell, la directora de la serie, me preguntó qué nombre que empezara por B podría sustituir a Beckett. Yo propuse Baek y así lo cambiaron.
Quizá la razón por la que el público le da tanta importancia es que demuestra que no tuve que encajar en un molde. Soy muy consciente de que, en el libro, Sophie era rubia y creo que tenía los ojos verdes o algo así.
Para mí, este cambio es una celebración de quién soy, de mi individualidad. Y que la gente lo vea —y vea también lo que supone para mí como actriz— tiene mucho valor. Se agradece profundamente y siento que significa que no tengo que adaptarme a un molde; es el molde el que puede adaptarse a mí.
¿Cuál es el mensaje más fuerte que Los Bridgerton transmite sobre diversidad y amor en el mundo actual?
Creo que el mensaje más poderoso de Bridgerton es que el amor merece la pena, a pesar de las dificultades. Al final, se trata de la conexión entre dos personas y del riesgo que asumen para que esa relación funcione. Si encuentras a alguien a quien amas de verdad, merece la pena cuidarlo y luchar por ello.
El amor es más fuerte que el odio, y por eso debemos seguir siendo amables los unos con los otros, encontrar el amor en nuestra comunidad y en nuestras relaciones, y no perder la esperanza ni la luz.
Si hubieras estado en la posición de Sophie, ¿qué habrías hecho diferente en ese baile de máscaras donde su historia da un giro?
Si hubiera estado en su lugar, habría cogido la chandelier. Me la habría llevado. O quizá me habría llevado a Benedict Bridgerton, para poder encontrar a alguien que te viera realmente por quien eres, alguien capaz de ofrecer ese amor genuino y esa conexión que te hace sentir valiente. Ese tipo de amor, de magia, es lo que te impulsa a seguir adelante. Y me lo llevaría conmigo en mi vida real.
