BBVA ha superado por primera vez los 6.000 millones de euros de beneficio en una primera mitad del año. El banco ganó 6.051 millones hasta junio, un 11,1% más que durante el mismo periodo de 2025. Descontado el efecto de las divisas, el avance siguió siendo de doble dígito, del 10%.
BBVA está haciendo más negocio. La cartera crediticia creció un 17,7% interanual a tipos de cambio constantes, impulsada especialmente por la financiación a empresas y el crédito al consumo. Por su parte, la tasa de morosidad descendió hasta el 2,6%, frente al 2,7% al cierre de 2025.
Ese mayor volumen de préstamos ha permitido prolongar el crecimiento de los ingresos incluso cuando los tipos de interés han comenzado a bajar en algunos de sus principales mercados. El banco calcula que su cartera de préstamos ha aumentado más de un 60% desde finales de 2020.
El avance se ha producido por encima del mercado en algunas áreas relevantes y se ha traducido en una mayor cuota sobre el conjunto del crédito. En España, esta participación ha pasado del 13,31% al 14,15% entre diciembre de 2020 y mayo de 2026; y en México, del 23,45% al 26,17%, según detalla en su presentación de resultados.
La evolución, sin embargo, no es uniforme. En España, BBVA ha ganado terreno sobre todo en la financiación a empresas, donde su cuota ha aumentado del 14% al 16,7%, mientras que ha retrocedido en consumo. En México ha avanzado tanto en empresas como en tarjetas de crédito y préstamos ligados al cobro de nóminas.
El margen de intereses —la diferencia entre lo que el banco cobra por prestar y lo que paga por financiarse— alcanzó los 15.164 millones de euros, un 18,8% más a tipos constantes. La expansión del crédito compensó la presión que ejerce la bajada de los tipos sobre el rendimiento de algunos productos.
Además, las comisiones netas aumentaron un 15,8% sin el efecto de las divisas, hasta 4.572 millones de euros. El avance procedió principalmente de los medios de pago, la gestión de activos y la banca corporativa y de inversión. Son actividades que permiten obtener ingresos por la prestación de servicios y reducen parcialmente la dependencia del ciclo monetario.
En conjunto, el margen de intereses y las comisiones —los dos ingresos más recurrentes del negocio bancario— sumaron 19.736 millones de euros, un 18,1% más a tipos constantes. El margen bruto alcanzó los 21.159 millones, con un crecimiento del 16,9%.
México continuó siendo la principal fuente de ganancias del grupo. El crédito aumentó un 9,9% y el margen de intereses, un 8,6%, ambos a tipos constantes. La filial aportó 2.979 millones de euros al resultado semestral, casi la mitad de todo el beneficio de BBVA. El beneficio generado en España crece un 2,3%, hasta los 2.172 millones, con un peso del 32%.
El coste de crecer
Los gastos de explotación aumentaron un 17,9%, hasta 8.000 millones de euros, una tasa ligeramente superior a la de los ingresos totales. Parte de este incremento responde a partidas extraordinarias relacionadas con una regularización del IVA y con las salidas voluntarias de trabajadores. Sin estos efectos, BBVA calcula que los costes habrían crecido un 14,5%, por debajo del aumento de los ingresos.
La mayor actividad y los ingresos recurrentes permitieron a BBVA elevar su rentabilidad sobre el capital tangible, el ROTE, hasta el 22,2%, frente al 19,7% con el que cerró septiembre de 2025 y el 19,3% del conjunto de ese ejercicio. El valor contable tangible por acción más dividendos avanzó un 21,8%, hasta 11,06 euros.
El banco cerró junio con una ratio de capital CET1 del 12,9%, por encima del rango del 11,5%-12% que se ha marcado como objetivo. Una parte de ese excedente volverá a los accionistas. BBVA ha anunciado una nueva recompra de acciones por 2.000 millones de euros, cuyo primer tramo, de 1.000 millones, comenzará el 5 de agosto.
Este programa se suma al de 3.960 millones anunciado en diciembre de 2025 y prácticamente completado. En menos de un año, BBVA habrá destinado cerca de 6.000 millones de euros a adquirir y amortizar títulos propios, además de los dividendos abonados.
La recompra reduce el número de acciones en circulación y eleva la parte del beneficio que corresponde a cada una de las restantes. El mejor primer semestre de BBVA se explica, por tanto, por un aumento sostenido del negocio. El banco presta más, cobra más comisiones y mantiene contenida la mora.

