Casi 3.000 millones de euros en seis meses. Inditex ha vuelto a elevar su propio récord de beneficio en la primera mitad de su ejercicio fiscal. El grupo propietario de Zara, Massimo Dutti, Pull&Bear, Bershka, Stradivarius y Oysho ganó 2.980 millones de euros entre febrero y julio, un 6,8% más que un año antes, cuando ya había marcado su anterior máximo para este periodo.
Detrás de esa cifra hay más ventas. La compañía fundada por Amancio Ortega facturó 19.755 millones de euros en el semestre, un 7,6% más. A tipos de cambio constantes, el crecimiento fue del 9,2%, por encima del dato publicado en euros. La divisa sigue jugando en contra de Inditex y la compañía calcula que restará alrededor de un punto porcentual a sus ventas en el conjunto de 2026.
El margen también mejora. Inditex obtuvo un beneficio bruto de 11.596 millones de euros, un 8,3% más, y elevó en 40 puntos básicos el porcentaje que conserva de sus ventas después de descontar el coste de la mercancía. El Ebitda avanzó un 7,8%, hasta 5.513 millones, mientras que el resultado operativo alcanzó los 3.843 millones.
El crecimiento, además, está llegando a costa de optimizar el número de establecimientos. Inditex cerró julio con 5.444 tiendas, frente a las 5.528 de un año antes. En esos doce meses ha reducido por tanto su red en 84 establecimientos, mientras la facturación ha aumentado en casi 1.400 millones de euros.
La compañía lleva años en esa dirección. Cierra locales, cambia ubicaciones y concentra más superficie en establecimientos capaces de generar mayores ventas. Solo durante este semestre realizó este tipo de actuaciones en 51 mercados. Para 2026 prevé que la superficie bruta crezca alrededor de un 5%, pese a que el número total de tiendas pueda seguir ajustándose.
Zara manda, pero otras marcas aceleran
Zara continúa siendo con diferencia el principal negocio del grupo. Junto a Zara Home y Lefties aportó 13.783 millones de euros de ventas durante el semestre, frente a los 13.150 millones del año anterior (un 4,8% más). Sin embargo, son el resto de enseñas las que avanzan con mayor rapidez: Bershka pasó de 1.438 a 1.678 millones (un 16,7% más), Stradivarius de 1.327 a 1.573 millones (18,5%) y Oysho de 389 a 472 millones (21,3%).
También se está moviendo el mapa geográfico de Inditex. Europa, excluida España, genera ya el 51,5% de las ventas, ocho décimas más que hace un año. España mantiene prácticamente estable su peso en facturación, con un 15,6%, y América aporta el 17,9%. Asia y el resto del mundo reducen su participación del 16% al 15%.
El grupo dispone además de una posición financiera sólida. Cerró julio con 10.398 millones de euros de caja neta, un 4% más que un año antes, y prácticamente sin deuda financiera. El flujo de caja libre alcanzó los 2.299 millones de euros, casi el doble de los 1.165 millones del mismo periodo de 2025.
Inditex prevé invertir unos 2.300 millones de euros este año para aumentar capacidad, ganar eficiencia y diferenciar su oferta. A esa cifra añade otros 200 millones extraordinarios destinados a modernizar instalaciones corporativas. La compañía sigue concentrando buena parte del esfuerzo en tiendas, plataformas online y logística.
Las primeras semanas del segundo semestre apuntan, por ahora, en la misma dirección. Entre el 1 de agosto y el 7 de septiembre, las ventas en tienda y online crecieron un 9% a tipos de cambio constantes. Inditex entra así en la segunda mitad del ejercicio manteniendo prácticamente el ritmo del semestre que acaba de cerrar con un nuevo máximo de beneficio.

