La llegada de Joe Biden a la Casa Blanca promete un escenario favorable para las inversiones españolas en Estados Unidos. Para los expertos, las oportunidades en sectores como el energético, el biosanitario y las infraestructuras son claras.

De hecho, las seis grandes constructoras españolas siguen aumentando su posición en este mercado gracias a las adjudicaciones a pesar de la incertidumbre que genera todavía el covid-19, y apuntan ahora a lograr una buena porción del plan de infraestructuras de 2 billones de dólares que ha anunciado el nuevo presidente.

ACS es la firma que mejor posición ha logrado en los últimos años para participar en este plan. El mercado norteamericano le aportó 17.300 millones de euros en 2020, cifra que representa más de la mitad de su negocio internacional. De su cartera global, que asciende a 70.000 millones de euros, el 44% corresponde a esta región. Las adjudicaciones logradas en EEUU en 2020 alcanzaron los 4.000 millones de euros. “La región de Norteamérica se mantiene estable gracias a la resiliencia de los mercados de EEUU y Canadá”, apunta la compañía de infraestructuras en sus cuentas.

Y en lo que va de año, ACS se ha adjudicado proyectos valorados en 420 millones: las obras de saneamiento de agua y transporte en California (100 millones); la renovación del aeropuerto de Dallas (100 millones); y la construcción de un hospital en Washington (320 millones). Además, ha entrado en el proyecto con el que se desarrollará un parque eólico frente a la costa de Nueva York.

Imagen de una estación de metro construida por ACS en Manhattan, Nueva York.

La presencia de la firma de infraestructuras se extiende también con la posición de su concesionaria Iridium, que cuenta con diez autopistas y seis proyectos de ferrocarril, además de Abertis que cerró 2020 con la adquisición del 100% de Elizabeth River Crossings, unos túneles de Virginia, por aproximadamente 1.000 millones de euros.

Acciona, en segunda posición

La empresa de José Manuel Entrecanales tiene una presencia más discreta en Estados Unidos, y su foco está sobre todo en los proyectos renovables: 1.064 megavatios (MW), el 10% de su cartera total, en 10 parques eólicos, así como 64 MW en termoeléctrica.

Su división de Infraestructuras tiene una cartera de 1.536 millones de euros en Norteamérica, el 10% de su cartera total (sobre todo en Canadá), un dato inferior a su presencia en Australia y Latinoamérica, que copan el 23% cada zona. En el sector del Agua cuenta con una desaladora que abastece a 333.000 habitantes de Florida.

Un mercado clave para Ferrovial

Ferrovial, por su parte, que ingresó 6.158 millones de euros en 2020 (sin contar con  los 5.000 millones de su división de Servicios, actualmente en venta), considera Estados Unidos como su mercado con mayor potencial y donde desarrolla proyectos en Texas, Virginia y Carolina del Norte.

La compañía cuenta con seis grandes autopistas en el país. De los 405 millones que ingresó este división, 301 millones pertenecen a Estados Unidos, el 74% del total. En Construcción, Norteamérica concentra el 38% de la facturación, con su filial Webber irrumpiendo actualmente en proyectos en fase de ejecución avanzada.

Rafael del Pino y Calvo-Sotelo, presidente de Ferrovial.

En lo que va de año, la firma presidida por Rafael del Pino se ha adjudicado proyectos con un valor de alrededor de 1.450 millones, aproximadamente: la mejora de un tramo de una autopista en Georgia por 192 millones de euros; se ha aliado con Lilium, compañía que desarrolla un futuro taxi volador, para construir 20 ‘vertipuertos’ en Florida; y ha logrado las obras de construcción y mantenimiento de la autopista I-35 de Texas por 1.273 millones de euros.

FCC apuesta por crecer en EEUU

El negocio de FCC en Estados Unidos le aportó solo 65 de los 6.158 millones en ingresos con que cerró la compañía el ejercicio 2020. Medioambiente es su área clave aunque la compañía pretende “continuar con la consolidación de su presencia creciendo en más contratos residenciales y potenciando la actividad de recogida comercial”.

En este sentido, la firma de infraestructuras ha comenzado a prestar el servicio de recogida de residuos sólidos urbanos, de poda y gestión de punto limpio en la ciudad de Omaha (Nebraska), un nuevo contrato valorado en más 400 millones de euros para un periodo de 20 años.

En construcción apenas se anotó 9 millones de euros, mientras que su filial de Agua, Aqualia, afirma que mantendrá el estudio de posibilidades en mercados como el estadounidense. Además, en este mercado cuenta con una participación minoritaria del 44,6% en Giant Cement, operadora de varias fábricas en la costa este de EEUU.

Sacyr gana posiciones desde su entrada en 2018

Sacyr inició su actividad de construcción en el país en 2018 y desde entonces ha ganado siete contratos en los estados de Florida y Texas, que suman una cartera de construcción superior a 575 millones de euros.

Este año ha cerrado la financiación de su primer proyecto concesional en el país para operar los servicios de la Universidad de Idaho durante 50 años, un contrato que le generará ingresos de 1.200 millones de euros. De los 4.548 millones que ingresó en 2020, Estados Unidos representa en torno al 7%.

El mercado internacional más fuerte de OHL

La constructora OHL tiene en Estados Unidos una de sus piedras angulares. Su operación en el país comenzó en 2006 a través de filiales como OHL USA o Judlau Contracting, y opera en California, Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts, Illinois, Texas y Florida en proyectos de carreteras, puentes, infraestructuras ferroviarias, túneles, obras hidráulicas y edificios.

En 2020, de los 2.830,7 millones que ingresó en todo el mundo, el 42% procedía de este país, en el que su cartera asciende a 1.354 millones de euros. La operación en EEUU destaca sobre la de otros países de su porfolio internacional y en 2020 sirvió para compensar la caída en Europa y Latinoamérica, donde concentra un 37,7% y un 19% de sus ingresos, respectivamente.

El arranque de año también ha traído buenas noticias para la compañía: ganó un contrato para diseñar y construir 17 ascensores en el metro de Nueva York por 122 millones.