El 15 de marzo de 2021 se cumplirá un año de la entrada en vigor del estado de alarma que paralizó el país durante varios meses y cambió nuestras vidas. Dos semanas que, prácticamente, se han alargado hasta hoy, con sus respectivas consecuencias. A parte de las restricciones sociales, la imposibilidad de viajar y las caras cubiertas detrás de mascarillas, otra de las medidas que ha quedado ligada al primer año de la pandemia es el teletrabajo.

Pero trabajar ha sido una situación muy distinta según los hogares. Además, ha dejado al descubierto una realidad: la situación de las mujeres en las empresas todavía dista mucho de la igualdad. 

Según el informe Women In Business, llevado a cabo por Grant Thornton, 3 de cada 10 empresas (26%) reconocen no haber emprendido ninguna medida para mejorar el equilibrio de género en su plantilla. Un aumento de 15 puntos respecto a los datos del año pasado.

La pandemia ha puesto de manifiesto que queda mucho por hacer. La gestión de la diversidad y el desarrollo de la carrera profesional de la mujer deben seguir formando parte de la estrategia de las compañías”, asegura Marta Alarcón, socia de Auditoría de Grant Thornton.

La situación de emergencia generada por el propio covid-19  ha obligado a las empresas a “la implementación de medidas de urgencia centradas en la supervivencia operativa”, dejando en un segundo plano los esfuerzos destinados a materia de diversidad.

España, a la cabeza de Europa en materia de igualdad

Aun así, aunque estas cifras parezcan desalentadoras, el número de mujeres directivas en la empresa española se equipara con la media europea (34%) y tres puntos por encima de la media global (31%) tras más de cinco años de tendencia alcista.

Sin embargo, el parón provocado por la pandemia ha supuesto que España salga del top 10 mundial, pasando a ocupar el puesto 14 de los países con más mujeres directivas. Una caída que se debe al ascenso de algunos de los 29 países analizados. Uno de ellos es Alemania, que ha subido un total de ocho puntos respecto a al pasado año.

Con un porcentaje del 38% se convierte en el único país europeo que supera a España, que queda igualada con Reino Unido (34%). Por debajo de nuestro país se encuentran Francia (33%), Irlanda (33%), Grecia (33%), Italia (29%) o Suecia (30%).

El porcentaje de compañías que cuentan con al menos una mujer en la cúpula directiva se sitúa en el 87%, por lo que las empresas españolas también están por encima de la media europea (85%) pero tres puntos por debajo de la cifra global (90%).

Por regiones, la Comunidad de Madrid lidera el ranking en España, que sube un punto hasta alcanzar el 39% de mujeres en puestos directos. En segundo lugar estaría Cataluña, que sube del 32% al 34%; Galicia del 31% al 33% ; Andalucía del 26% al 29%, Comunidad Valenciana del 23% al 26%. En último lugar se sitúa País Vasco, que baja un punto hasta el 23%.

Número de mujeres directivas por Comunidades Autónomas (Grant Thornton)
Menos mujeres CEO en España

Si nos centramos en las áreas, es la de Recursos Humanos la que encabeza la lista en cuanto al mayor número de mujeres. Obtiene el primer puesto con un 35%, seguido por la Dirección Financiera (32%). El mayor aumento respecto al año anterior se ha registrado en la Dirección de Operaciones (28%) y Marketing (25%), ambas con un incremento de cuatro punto porcentuales respecto a 2020. España, otra vez, a la cabeza de países europeos con más mujeres en puestos de Dirección de Operaciones.

Porcentaje de puestos directivos ocupados por mujeres (Número de mujeres directivas por CCAA (Grant Thornton)

Como contrapartida, cabe destacar el retroceso de las mujeres CEO en España. Con una caída de dos puntos en el último año, se sitúa en el 23%. Pese al parón, las mujeres con puesto de máxima responsabilidad en la empresa española continúan por encima de la media europea (21%) y en línea con la global (26%), destaca la encuesta.

Medidas de diversidad de género en España

Pese a todo, las compañías españolas han mantenido en marcha algunas acciones con el objetivo de de mejorar la paridad e igualdad de oportunidades en sus plantillas. Entre estas medidas destacan la de garantizar un acceso equitativo a las oportunidades de desarrollo laboral, así como las políticas de trabajo flexible, ambas con un 35%, seguidas de la creación de culturas corporativas inclusivas (32%). Estas medidas se muestran en línea con las adoptadas por el resto de las compañías a nivel europeo y global.

Acciones desarrolladas para mejorar la paridad (Grant Thornton)

En España, por detrás de estas acciones, se sitúan la revisión de los métodos de contratación (26%), el desarrollo de programas de mentoringy coaching (23%), la vinculación de la retribución de la alta dirección a objetivos de género (18%) y la posibilidad de acceder a cursos para evitar sesgos inconscientes (16%).

“Todo lo que se ha conseguido hasta ahora no debe quedar en saco roto. La diversidad e inclusión tiene que arraigarse cada vez más en el mundo de la empresa. Nuestros datos hay que leerlos en clave positiva y no como un estancamiento”, añade Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton.

La empatía, nuevo rasgo fundamental

Otro de los aspectos que han cambiado es lo relativo a los rasgos de los directivos o directivas. Ahora, se considera más importante la capacidad de adaptarse al cambio (55%); la innovación (40%) y las habilidades directivas (38%).

También la empatía (con un 32%), la capacidad de colaborar con otros directivos en la empresa (con un 30%) y el valor para asumir riesgos en el ejercicio de sus responsabilidades (26%).

“La habilidad directiva estrella estos meses ha sido la empatía, un estilo de liderazgo que no teníamos hace diez años, más social, empático, comunicativo, que posibilita que las cosas sucedan. Para conseguir este tipo de líderes la tarea en la empresa española pasa por seguir fomentando entornos inclusivos, ambientes colaborativos donde todas las personas se sientan seguras para aportar ideas”, finaliza Isabel Perea, socia de Auditoría de Grant Thornton”.