Situación crítica. Así es como definen los empresarios del sector turístico el panorama tras un año de cierres y restricciones que han hundido ingresos, beneficio, perspectivas y ánimo. Con la tercera ola del coronavirus en retroceso, pero demasiado tarde para aprovechar los festivos de Semana Santa, el sector mira ya hacia el verano con la esperanza puesta en que se logre el porcentaje de vacunación marcado por el Gobierno y puedan relajarse las restricciones tanto nacionales como internacionales. 

El año 2020 se saldó con un desplome sin precedentes en la actividad turística: 106.000 millones entre actividad directa e indirecta, casi un 69% menos que en 2019. El sector es el que peor golpe se ha llevado de la economía española, como refleja el hundimiento en las ventas de agencias (-80%), hoteles (-71%), aerolíneas (-65%) y alquiler de vehículos (-58%), según las cifras de Exceltur. Las principales compañías del sector han presentado resultados esta semana y las cifras muestran el hundimiento comparado con 2019, año en que España batió récord de turistas internacionales con 83,7 millones de visitantes.

Solo entre Meliá y NH, las dos grandes hoteleras cotizadas que cerraron 2019 con un beneficio de 113 y 90 millones respectivamente, las pérdidas superan los 1.000 millones. Se suman los 137 millones que ha perdido Barceló, los casi 127 de Aena y los 6.923 millones del holding aéreo IAG (Iberia, British Airlines, Vueling). Las hoteleras han destacado que en “el peor año de su historia”, el esfuerzo en la gestión ha permitido resistir. Lo peor puede que haya pasado y todos miran ya hacia la temporada de verano con la esperanza de recuperar algo del terreno perdido. Lo decía explícitamente Raúl González, consejero delegado de Barceló Hotel Group para la región EMEA: “Estamos en una situación crítica, mucho peor de lo que preveíamos hace unos meses”. 

Cala Saladeta en Ibiza. Foto: Sean Gallup/Getty Images

El sector hotelero da por perdida la Semana Santa y la primavera, aunque se prevé algo de reactivación para verano. La clave será si las restricciones contra el covid-19 lo permitirán y de eso depende el avance de la vacunación o medidas como el ‘pasaporte covid’, anunciado esta semana tras la cumbre de líderes europeos. 

“Las perspectivas para la temporada estival están muy ligadas a la evolución de la pandemia y del proceso de vacunación. Si se acelera y agiliza de forma masiva la vacunación podremos tener unas expectativas positivas para el verano”, afirma a Forbes Luis Buzzi, socio responsable de Turismo de KPMG en España. 

El turismo en España “concentra su actividad durante el verano, con un 47% del gasto anual entre junio y septiembre, por lo que el retraso de la campaña de vacunación tendría un alto impacto económico”, asegura a este medio Jorge Schoenenberg, socio director de la industria de Transporte, Hostelería y Servicios (THS) de Deloitte en España y EMEA. “La vacunación está demostrando su eficacia en el descenso de la mortalidad, vislumbrándose como la única vía para retomar la actividad y proteger el turismo de la crisis continuada en la que se encuentra”, añade.  

Pero el ritmo de vacunación se debe “acelerar de forma radical”, subraya Buzzi, ya que de ello depende lograr cubrir la oferta vacacional de la temporada. “Las reservas del verano en los países emisores tradicionales (como Alemania y Reino Unido) están muy cerradas a finales de mayo. Si para esas fechas los touroperadores no tienen la certeza de que España es un destino viable para el verano, no dudarán en llevar a sus clientes a otro destino”, explica. Por eso, además de la vacunación, “el Gobierno español debe fijar los acuerdos pertinentes con sus homólogos para definir las medidas que garanticen la llegada de turistas”, añade.

‘Pasaporte covid’

La necesidad de reimpulsar la economía en todo el bloque europeo ha llevado a la Comisión Europea a poner de nuevo sobre la mesa el pasaporte de vacunación. Según avanzó la canciller alemana Angela Merkel esta semana, todos los socios europeos están de acuerdo en desarrollar un sistema que permita poner en común los datos de vacunación de los 27 países. 

La Comisión se ha dado un plazo de tres meses para definir las condiciones con el objetivo de que la medida esté lista para este verano, permitiendo así la movilidad internacional entre países de la UE y hacia algunos terceros países. 

Los hoteleros españoles celebran ya la llegada de este mecanismo: “Es una gran noticia que se pongan en marcha estos mecanismos que permiten activar la movilidad segura, independientemente de las pruebas que se establezcan, del ritmo y de la evolución de la campaña de vacunación”, explica Jorge Marichal, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat). La medida, agrega, “dará seguridad a las poblaciones locales para que no tengan miedo de ser contagiadas por sus visitantes. Con este sistema habrá un mayor control y garantías”.

Recuperar la conexión con mercados como el británico, el principal emisor turístico para España, puede ser vital este año. Reino Unido ha comenzado el proceso de desescalada que durará hasta el próximo mes de junio y los operadores turísticos como TUI o Thomas Cook han visto cómo las reservas hacia destinos como España, Turquía y Grecia se disparaban más de un 500 y un 100%, respectivamente. Lo mismo ha ocurrido con los vuelos para verano en aerolíneas como easyJet, destacó la compañía en un comunicado, con un alza de un 630% respecto a la semana anterior.

¿Pueden hacer algo los hoteleros para sacar el mayor partido posible al verano? Como destaca Buzzi, las compañías “no son responsables” de la situación ni el descenso del turismo está relacionado con su gestión. Pero pueden tener algo de margen para aprovechar el escenario veraniego. En este sentido, Schoenenberg considera que pueden ser poner el foco en captar al cliente nacional y al internacional de proximidad, garantizando la flexibilidad de las demandas y fijando precios competitivos, “pero no excesivamente bajos para no dañar los valores a medio plazo”. 

A nivel eficiencia y costes, recomienda a las hoteleras apostar por personal “ajustado y flexible, capaz de asumir distintos roles, y optimizar los consumos al máximo”. Además, potenciar el ingreso extra “ofreciendo servicios personalizados y seguros”.