‘Fomentando las misiones de inspiración’
Cultivar la mente y la inquietud del empleado es básico. Esto se trabaja de que no hagan a diario lo mismo, ya que quemarán todas sus ganas pronto. Hacer estas misiones supone salir de la oficina e inspirarse fuera, ya sea en una exposición o en un encuentro del gremio.

‘Alterar los patrones clásicos de trabajo’

Algunas de las mejores ideas vienen cuando refrescamos nuestra memoria saliendo de nuestra zona laboral. Cambiarse de sitio o mover la mesa a un lugar nuevo puede hacer que las ideas vengan y vayan con más fluidez. Sobre todo no parecer que están estancados.

‘Invertir en el equipo’
La curiosidad engendra curiosidad, por lo que la formación laboral es un punto que la empresa debe de fomentar de forma activa. No importa cuál sea el puesto que tenga el empleado, no solo en un equipo creativo, hazles saber que pueden saber más y que deben, por lo que el jefe podrá facilitar cursos o herramientas nuevas.

‘Involucrar los seis sentidos’
Ya, solo tenemos cinco, pero deberás de poner uno más si quieres que el grupo creativo brille por sí mismo. De este modo, ver películas, inspirarse por música o por gastronomía en la oficina les permitirá nutrir su mente y sacarle más cera de la que ya tiene. El arte nos salvará.

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