La apuesta de los bancos españoles por el país tiene varios motivos. El más relevante es el carácter de polo de las finanzas que representa la City londinense. Este centro financiero es precursor de las tendencias del sector bancario y sirve por lo tanto de banco de pruebas para las entidades.

Otro factor básico es la liberalización bancaria llevada a cabo por el Gobierno británico, que está dando entrada a nuevos jugadores en un mercado que hasta ahora se disputaban solo cuatro entidades: Barclays, HSBC, Lloyds y RBS.

Por último, son muy importantes los vínculos de las empresas españolas con las islas británicas y la situación económica del país es envidiable. No en vano, se prevé que el Banco de Inglaterra aumente los tipos de interés en 2016, con lo que la rentabilidad de las entidades tenderá a crecer.