La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado que está colaborando con Wikipedia, abriendo sus recursos de información Covid-19 a través del sitio.

El plan es hacer que la información de salud pública esté disponible bajo la licencia Creative Commons Attribution-ShareAlike de Wikipedia, que permite a los usuarios copiar y redistribuir el material en cualquier medio o formato, y mezclarlo, transformarlo y construirlo para cualquier propósito, incluso comercialmente.

La información debe ser atribuida y cualquier contenido creado en ella debe compartirse bajo la misma licencia.

La información incluye infografías, videos y otros recursos de salud pública, y será traducida a los idiomas nacionales y regionales por los editores voluntarios de Wikipedia, que suman más de 250.000.

El acceso a la información es esencial para las comunidades saludables y debe tratarse como tal. Esto se vuelve aún más claro en tiempos de crisis de salud global cuando la información puede tener consecuencias que cambian la vida”, dice Katherine Maher, directora ejecutiva de la Fundación Wikimedia.

Todas las instituciones, desde los gobiernos hasta las agencias internacionales de salud, los organismos científicos y Wikipedia, deben poner de su parte para garantizar que todos tengan un acceso equitativo y confiable al conocimiento sobre salud pública, sin importar dónde viva o el idioma que hable”.

Infodemia

La OMS ha estado preocupada durante algún tiempo por lo que llama una ‘infodemia‘: “una sobreabundancia de información y la rápida difusión de noticias, imágenes y videos engañosos o inventados“. En los primeros días de la pandemia, dice, los rumores sobre la escasez de alimentos llevaron al almacenamiento, lo que, de hecho, causó problemas de suministro. Más sorprendentemente, después de que Donald Trump habló sobre la posibilidad de usar hidroxicloroquina como tratamiento para el Covid-19, al menos una persona murió después de ingerir un producto de limpieza de peceras que contenía cloroquina. Otros han bebido lejía después de más especulaciones presidenciales.

Y se podría decir que es personal: en un estudio sobre desinformación realizado este verano, el Instituto Reuters y la Universidad de Oxford encontraron que la categoría más grande de desinformación eran afirmaciones engañosas o falsas sobre las acciones o políticas de autoridades públicas como la OMS o la ONU.

Es justo decir que Wikipedia ha tenido sus propios problemas de desinformación, pero su respuesta a la pandemia en general se ha considerado eficaz, y los editores hacen miles de correcciones al día.