Un cúmulo de desdichas para los agentes de Wall Street ha convertido a 2015 en su peor año desde que estallara la crisis. Las turbulencias en la bolsa China, la caída en los precios del petróleo, la política de la Reserva Federal y desaceleración progresiva del crecimiento de las ganancias son algunas de ellas.

Todas estas desavenencias en conjunto han logrado que el valor del Estandard & Poor’s 500 Index haya descendido un 6% en lo que va de año. No obstante, los analistas de inversión consultados por CNN creen que Navidad será el momento clave para elevar las acciones evitando nuevas bajadas.

Sin embargo, a pesar de que se produjera la subida prevista por los analistas, el mercado terminaría con un valor de un 2% menos del que tenía a principios de año. De esta forma, el Standard & Poor’s 500 Index se perfilaría como el peor desde 2008, año en que se desplomó un 38%.

De entre todos los problemas, China es la gran preocupación de Wall Street. La mayoría de los estrategas consultados por la CNN coinciden en que los problemas del país asiático puede arrastrar al resto del mundo a una gran desaceleración o, incluso, a una recesión económica.

De hecho, los problemas ya han comenzado a notarse en Estados Unidos, donde solamente se han creado 142.000 empleos en el mes de septiembre y donde durante el verano las cifras de empleo han ido a la baja. Además, el sector de la manufacturación ha registrado su desarrollo más débil en dos años durante el mes de septiembre.

Todos estos problemas derivados no son otra cosa que una suma de problemas a los que ya tienen a día de hoy las corporaciones. Las ganancias pueden reducirse y por tanto hacer caer el precio de las acciones. Según el analista David Lafferty, en declaraciones recogidas por CNN, es posible que las acciones no bajen de una forma muy contundente, pero el alza sin duda será modesto en comparación a otros años.