BBVA ha registrado unas pérdidas de 1.157 millones de euros durante el primer semestre del año como consecuencia de las dotaciones atípicas por la pandemia y el deterioro del fondo de comercio de su negocio en EE UU, según ha informado el banco.

Sin tener en cuenta este impacto, BBVA obtuvo un beneficio atribuido de 928 millones de euros, un 57,8% inferior a tipos de cambio constantes y un 62% menos en corrientes.

Los números rojos hasta junio se han recortado desde los 1.792 millones del primer trimestre, cuando se realizó el grueso de los cargos, gracias al beneficio logrado en el segundo trimestre estanco.

El beneficio atribuido en el segundo trimestre ascendió a 636 millones de euros, un 40,5% menos respecto al mismo periodo de un año antes a tipos de cambio constantes (-49,5% en corrientes), tras incorporar las dotaciones relacionadas con la pandemia de la COVID-19 por importe de 644 millones de euros: 576 millones en saneamientos y 68 millones en provisiones.

Este resultado es un 118% superior al beneficio atribuido del primer trimestre de 2020, excluyendo el deterioro del fondo de comercio de Estados Unidos.

En este entorno sin precedentes, continuamos generando un sólido resultado antes de provisiones. Afrontamos esta crisis desde una posición de fortaleza, gracias a la solidez de nuestros ingresos, nuestro modelo de negocio diversificado y nuestras capacidades digitales“, ha afirmado el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, quien ha destacado además la “fuerte” generación de capital en el trimestre.

Caída del margen de intereses

BBVA se ha visto afectado por la caída de la actividad minorista en los mercados en los que opera debido a la crisis de la COVID-19 en el primer semestre y por el impacto de cambio. Así, el margen de intereses ha bajado un 3,2%, hasta los 8.653 millones, aunque en tasas constantes el banco ha subrayado que esta partida lleva a subir más de un 4%.

Para compensar esta caída de los ingresos, el banco ha materializado operaciones financieras (vinculadas a venta de carteras de deuda pública) que han sobrepasado los 1.000 millones, una cantidad que se ha duplicado con respecto al mismo periodo de 2019.

La entidad financiera indica que ha percibido una mejora sustancial en el coste del riesgo, pasando de 257 puntos básicos en el primer trimestre, al 1,51% de abril a junio, tras el esfuerzo en saneamientos realizado en marzo.

La tasa de mora y cobertura, 3,7% y 85%, respectivamente, se mantuvieron en niveles similares al anterior trimestre. Para controlar las insolvencias la entidad, como el resto del sector, ha flexibilizado y aplazado pagos a sus clientes. En concreto, BBVA ha concedido moratorias a cuatro millones de usuarios, que representan un 9% de la cartera total de préstamos.

El ratio de capital CET1 ‘fully loaded’ se situó en el 11,22% a 30 de junio de este año, lo que supone una “significativa” generación de capital de 38 puntos básicos respecto a la cifra de marzo (10,84%).

México, motor del grupo

México continua siendo el motor del grupo, a pesar de la situación global de la economía y del impacto en los tipos de cambio. La filial aportó unas ganancias de 654 millones de euros, un 49% menos que en el mismo periodo.

En España, la inversión crediticia creció un 2,7% en el semestre frente a los saldos de diciembre, gracias a los segmentos de banca corporativa, negocios minoristas y empresas y pymes, que se vieron impulsados por las líneas de avales públicos del ICO.

Debido al aumento de las provisiones para pérdidas futuras, sufrió una caída del beneficio del 88%, aunque sale de los números rojos del pasado trimestre gracias, sobre todo, al control de los costes y al alza del margen de intereses de un 1,7%.