Lo primero que has de hacer si quieres conquistar es dejar de decir lo que vales, y demostrarlo. “Gohardorgo home” sería la expresión anglosajona que haría de esta actitud una filosofía. Además, no esperes a que te den el permiso que esperas para comenzar tus sueños, empiézalo por tu cuenta. Depender de otro cargo era algo que Julio jamás deseó, por lo que sus éxitos y fracasos fueron solo suyos.

“Vino, vio y venció” es la frase en latín que refiere a esta figura como un hombre ambicioso, justo porque sabía administrar su tiempo –y el de que los rodeaba- de forma sabia y estratégica. Pensar y calcular tu asalto no hará sino asegurarte tu victoria.

¿No existe el camino que te lleve a tus sueños? Crea el puente tú, y asegúrate de que sea resistente para que el resto lo tome de referencia. Así, lánzate en tu proyecto y hazlo saber. Las burdas copias no tardarán en aparecer.

Por último, comenta tus logros y “bloguealos”. César no tenía un blog en la web, pero sí se ocupaba de que todos supieran de sus victorias a través de papiros informativos que alojaba en las ciudades. ¿Estás ya preparado para ser todo un emperador?