Banco Santander ha obtenido un beneficio atribuido de 331 millones de euros en el primer trimestre de 2020, un 82% menos en comparación al mismo periodo del año anterior, tras registrar un cargo neto de 1.646 millones de euros, según ha informado la entidad financiera.

En concreto, este impacto se debe principalmente a la provisión de 1.600 millones por el deterioro previsto en las condiciones macroeconómicas derivadas de la crisis sanitaria que ha causado la pandemia del coronavirus.

Sin tener en cuenta la provisión por el COVID-19, el beneficio atribuido ordinario entre enero y marzo alcanza 1.977 millones, un 1% más (alza del 8% a tipos constantes). Como ya había anticipado en las últimas semanas, el negocio típico del banco no ha sufrido fuertes impactos en el arranque de año, ya que los grandes mercados del banco no se han visto afectados por el parón de la economía y las restricciones de movilidad hasta mediados de marzo.

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha resaltado que los resultados ordinarios del primer trimestre han sido “buenos”, con un impacto “limitado” del Covid-19, aunque ha afirmado que la pandemia está causando una crisis sanitaria global e importantes problemas económicos y sociales.

Mercado diversificado

El tamaño y la diversificación geográfica siguen aportando una “mayor estabilidad y previsibilidad” a los resultados, con Europa aportando el 41% del beneficio, Sudamérica el 38% y Norteamérica el 21%.

Brasil sigue siendo el mercado que más contribuye a los beneficios ordinarios del grupo, con un 29%, seguido de España (14%), Santander Consumer Finance (12%), Estados Unidos(11%), México (10%) y Reino Unido (8%). En concreto, en España, el beneficio ordinario se situó en 352 millones de euros, un 1% menos.

Ahora mismo es imposible predecir el impacto final y más permanente que tendrá la crisis, pero nos encontramos en una posición sólida. Estamos preparados para superar la recesión prevista gracias a la diversificación de nuestra cartera, que además tiene altos niveles de cobertura con colaterales y a la solidez de nuestro balance”, ha asegurado Botín.

Primera aproximación al volumen de pérdidas

La dotación responde a una primera aproximación del quebranto que puede provocar la pandemia, que el grupo continuará revisando. Santander ha ido mucho más allá de lo que descontaban algunos analistas, que habían previsto cargos extraordinarios de algo más de 100 millones. La dotación ha consumido el 25% del margen neto del banco, que cerró el trimestre en 6.237 millones.

El cargo por la pandemia ha disparado en un 80% las dotaciones para insolvencias, rompiendo la senda a la baja de los últimos años. En conjunto e incluyendo el saneamiento atípico de 1.600 millones, la partida de provisiones roza los 4.000 millones en el trimestre, frente a los 2.200 millones del mismo periodo del pasado año. Con este esfuerzo, el banco ha elevado la cobertura de la cartera dudosa al 71%, desde el 68% de cierre de año. La tasa de mora, que Santander reconoce que aún no recoge el impacto de la crisis, está en el 3,25%, por debajo del 3,32% de diciembre. El coste del crédito se mantiene estable en el 1%.

Apoyo al teletrabajo

El banco ha impulsado el trabajo a distancia y actualmente más de la mitad (112.000) de los empleados del banco están desarrollando sus funciones en remoto.

En comparación con el primer trimestre del año pasado, el banco experimentó una “sólida” evolución en euros contantes, con un crecimiento de los ingresos de clientes del 3%.

El margen bruto se situó en 11.809 millones de euros en el primer trimestre de este año, un 2% inferior al del mismo periodo de 2019, mientras que el margen neto fue de 6.237 millones de euros, lo que supone un descenso del 1%.

Asimismo, el margen de intereses, que se situó en 8.487 millones de euros (-2%), creció en siete de los diez mercados principales y las comisiones netas aumentaron un 3%, al tiempo que los préstamos y los depósitos se incrementaron un 7% y un 6%, respectivamente, en euros constantes.

La calidad crediticia siguió mejorando en el trimestre, con una tasa de mora que se redujo en 37 puntos básicos en los últimos 12 meses, hasta el 3,25%. El coste del crédito, es decir, lo que el banco provisiona cuando concede un préstamo, se mantuvo estable en el 1%.

Asimismo, la ratio de eficiencia de Santander se mantiene, según la entidad, entre las más bajas de sus competidores, con un 47,2% (44 puntos básicos mejor que el año anterior) y los costes disminuyen un 3% sin inflación gracias a las eficiencias logradas principalmente en Europa: España (-8%), Reino Unido (-6%), y Portugal y Polonia (-4% cada uno).

Apoyo a todas las empresas e iniciativas solidarias

Santander está apoyando a las pymes y grandes empresas afectadas por el COVID-19 con la concesión de más de 1.100 millones de euros diarios de media en nuevos préstamos en abril. Además, está trabajando estrechamente con los clientes particulares y negocios para atender sus necesidades.

La entidad financiera presidida por Ana Botín va a destinar 100 millones de euros para iniciativas solidarias, muchas ya implementadas, procedentes de la reducción en la retribución de la alta dirección y del consejo de administración, de donaciones de empleados y de terceros, y de aportaciones realizadas por las filiales del Grupo.

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