Hay que tener en cuenta que según diversos estudios, éste tipo de lenguaje supone alrededor de un 80% del mensaje que transmitimos. Por eso es tan importante y hay que cuidarlo tanto. Además casi todo el lenguaje no verbal se procesa de una forma completamente inconsciente, es decir, sin que seamos capaces de darnos cuenta de que lo estamos haciendo.

Todos hemos visto alguna vez que alguien estaba fingiendo su alegría o su pena. ¿Por qué? Quizá ha sido algún gesto fugaz, o algo tan evidente como estar cruzado de brazos mientras dice que “se muere de emoción”. Y que eso sea cierto manteniendo esa postura corporal, es imposible.


Por supuesto es importantísimo en una entrevista de trabajo, así que debes estar pendiente en todo momento de cuidar ésta forma de lenguaje, porque puede ser definitiva a la hora de que te seleccionen para el puesto.

Tienes que mantener una postura adecuada, es decir, no cruces los brazos, agaches la cabeza, eches los hombros hacia delante… Escoge una que denote tranquilidad y seguridad en ti mismo. También gestos más involuntarios como frotarse de forma exagerada las manos, mover continuamente el pie o rascarte la cabeza, pueden ser síntomas de inseguridad y nerviosismo.