Amazon no sólo fue una empresa pionera en venta de libros a través de Internet, sino que además ha sido una de las webs que más han perdurado desde su creación en 1995, como os hemos contando anteriormente en Forbes. No obstante, con casi 20 años de existencia, la empresa de Jeff Bezos ha buscado la manera de reinventarse y cambiar su imagen anunciando la creación de su primera tienda física.

Nueva York ha sido el lugar elegido. Y es que dado a su alto volumen de turistas y la alta concentración de tiendas que se encuentran en La Gran Manzana, Manhattan es el lugar idóneo para esta exclusiva tienda. En concreto, será en la 34th Street donde se podrán comprar los libros, videojuegos, ropa, CDs o DVDs entre otros, que dicha empresa estadounidense ofrece de forma online, pero físicamente.

Según ha confesado en una entrevista realizada a The Wall Street Journal, abrirá en concreto en el periodo de Navidad, coincidiendo con el momento que más compras se realizan en el año. No obstante, este cambio de imagen conlleva un riesgo al que parece que la empresa está dispuesta a enfrentarse.

No se sabe exactamente si es una tienda de venta de libros tal y como se conoce hoy en día, o un espacio destinado a la recogida de los productos que previamente se han encargado, según comenta Sucharita Mulpuru, experta en comercio electrónico en Forrester Research en una entrevista realizada a Fortune. Además, añade que “tienen que pensar que les viene a la mente a los compradores con respecto a Amazon en una tienda física. ¿Quieren ver el producto? ¿Quieren simplemente cogerlo? ¿Quieren echar un vistazo al equipo tecnológico que ofrece Amazon?”

Por supuesto, se trata de una gran novedad que propone la empresa líder del comercio electrónico acorde con su imagen y sus servicios anteriores, y que sirve a su vez como prueba para saber si es viable poder abrir nuevas tiendas “de carne y hueso” a lo largo del planeta.