Si estás confundido, e incluso harto, de que ese momento no llegue, nosotros te vamos a ayudar a, primero, mantener la calma, y lo segundo, valorar si realmente es el momento de pedir un aumento.

En un principio te aconsejamos esperar a que te lo ofrezcan, pero si realmente crees es injusto lo que cobras por el trabajo que haces, debes luchar por lo que crees que mereces.

1. ¿Realmente me merezco un aumento? Para valorar esta situación debes tener en cuenta los siguientes factores:

– El tiempo que llevas trabajando en la empresa. Intenta pedir un aumento (como mínimo) a partir del año en el mismo puesto.
– El trabajo que realizas. Descubre qué ganancias le reportas a la empresa con tus resultados.
– La situación de la compañía. Hay momentos en los que quizá los jefes no se pueden permitir subir el sueldo a sus empleados.

2. ¿Es el momento adecuado para pedirlo?
Si realmente crees que mereces ese aumento y que has esperado el tiempo que consideras suficiente para que te lo ofrezcan. Adelante, pero debes valorar si realmente es el momento adecuado para pedir un aumento de sueldo. Nosotros te aconsejamos:
– No hagas exigencias, intenta pedir el aumento con un carácter amable.
– Muestra pruebas que hagan plantearse a los jefes que tu trabajo merece esa subida de sueldo.
– Los superiores al fin y al cabo piensan en la productividad de la empresa. Por eso muestra el dinero que ha traído a la compañía tu trabajo. Para ello, tendrás que hacer un análisis a fondo de tus tareas. Así podrás mostrarle los números necesarios que demuestren que tu trabajo les está generando beneficios.