1. Ten en cuenta el trabajo al que optas. No todos los trabajos son iguales, por lo que la empresa buscará perfiles distintos y valorará más unos aspectos que otros. Busca los requisitos y actitudes que crees que la empresa tendrá más en cuenta.

2. Respeta la opinión de los demás. Defiende tu postura sin atacar a los demás candidatos. Si piensas que la opinión de otro es buena, acéptala y aporta algo nuevo. Además debes respetar los turnos de cada candidato evitando hacer interrupciones.

3. Involucra a los demás en tu postura. Haz que participen de lo que estás contando y escucha los cambios si los proponen. No te están valorando a ti de forma individual, si no a tu capacidad de trabajo en equipo.

4. No plantees un problema nuevo si no eres capaz de aportar una solución. Esto sólo dejará entrever tus debilidades y proporcionará al entrevistador una visión pésima de ti.

5. Fíjate en el tiempo que hay de prueba. Cuando se vaya acercando el final, intenta sintetizar y resumir las ideas que hayan ido surgiendo.