1. No tener presencia en las redes sociales
Es un fallo garrafal al igual que no tener una web propia de tu empresa. Tener presencia en las redes es algo totalmente necesario, ya que a través de ellas podemos dar a conocer los servicios o productos que oferta nuestro negocio. Muchísimas personas se mueven al día en las redes sociales y si no las usamos de una buena forma o, sencillamente no las usamos, podemos perder muchísimos clientes.

2. No tener página web
Es el fallo más grande de marketing digital que puede tener una empresa: no tener su propia web. ¿Por qué? Sencillamente porque lo que no está hoy en día en internet, no existe. Si quieres comienza con una web sencilla, pero con todos los datos necesarios de tu empresa. Si quieres sacarle mucho partido, contrata a una empresa o a un profesional para que lo haga por ti.

3. No haber promocionado tu empresa de alguna forma
¿Quién sabe que has abierto tu empresa si no lo has promocionado o dado a conocer de alguna manera? Es necesario que la gente sepa de tu nueva presencia, busca gente que te patrocine, utiliza el boca a boca, las redes, conocidos, amigos…

4. Marketing llevado por ti mismo
Puedes tener web, redes, ser tu propio relaciones públicas… todo es necesario y está muy bien pero, ¿realmente tienes tiempo para desempeñar todas estas tareas de forma correcta? Por tu bien y el de tu empresa, ¡delega! Contrata a personas profesionales de estos ámbitos.