1. Compartes objetivos
Es importante que, tanto la empresa como tú, tengáis unas mismas metas que alcanzar y vuestras expectativas de futuro giren en torno a ellas. De esta forma, tendrás una mayor implicación con el trabajo que realizas y te sentirás motivado con cada uno de los proyectos.

2. Te gusta el modelo de trabajo
Crees que la metodología de la empresa es la adecuada para tu crecimiento personal y el éxito de todo el equipo. Confías en la estructura interna del negocio y en la planificación para desarrollar las determinadas funciones.

3. Valoras a tu jefe
Tu felicidad en tu nuevo puesto de trabajo depende en gran medida de la relación que tengas con tu jefe. Si lo consideras una persona capacitada para dirigir un negocio y con dotes de liderazgo, tu grado de compromiso y el entusiasmo será mayor. Será una figura en la que te apoyarás y de la que aprenderás.

4. Hay un gran equipo detrás
El compañerismo es esencial para el buen funcionamiento de la empresa. Te notarás con más ganas de ir a trabajar si consigues relacionarte con los miembros de tu equipo y trabajar de manera conjunta. Facilitará los problemas del día a día y la productividad será mayor.

5. Te ves capacitado
Hay trabajos en los que empezamos con mal pie por nuestra negatividad ante lo desconocido. Si crees que puedes realizar un buen trabajo y que tus conocimientos se adaptan a lo requerido por la empresa te sentirás con más seguridad para desarrollar tus funciones. Eso se traduce en la felicidad de tener el control de lo que haces.

6. Es lo que buscabas
Siempre te has imaginado realizando un trabajo como este. Si es así, tienes mucho terreno ganado. Tienes una base sólida para hacer que este puesto de trabajo te haga feliz. Si no es así, dale una oportunidad. Quizás despierte tu interés y descubras que eres bueno en ese sector.

7. Las condiciones son adecuadas
Un trabajo siempre te mantendrá con una actitud más positiva si te permite tener un equilibrio entre tu vida laboral y la personal. Es importante que tengas en cuenta el tiempo que vas a dedicar a tu trabajo y si, por ejemplo, te tendrás que llevar parte de tu labor a casa. Repercutirá en tu estado de ánimo dentro de la empresa.

8. Hay posibilidades de crecer
Tienes la sensación de que cada día vas a aprender nuevos concepto que te ayudarán a potenciar tu carrera profesional. No es un trabajo con el que acomodarse y dejar pasar el tiempo. Al revés. Crees que con esfuerzo conseguirás aumentar tus conocimientos y optar a puestos con más responsabilidad.